Saltar al contenido
Schipperke

Schipperke

Si buscas un pequeño guardián con alma de gigante, el Schipperke es un perro belga de pelaje negro intenso que combina tamaño compacto con valentía y lealtad inquebrantables. Vivaracho, siempre alerta y con una expresión que mezcla curiosidad y astucia, este compañero de origen flamenco se adapta a hogares activos donde pueda desplegar toda su energía.

¿Qué tipo de raza es el Schipperke?

Se trata de un perro pequeño de cuerpo sólido clasificado como perro de utilidad. Según el estándar de la Federación Cinológica Internacional (FCI), su forma es armoniosa y la cabeza, de construcción cuneiforme lupoide, es similar a la de un zorro, con hocico corto y orejas puntiagudas elevadas.

La trufa es negra y pequeña, mientras que los ojos tienen forma almendrada con iris castaño oscuro rodeado por párpados negros. Su mirada es particular: atenta, curiosa y simpática.

Su manto de pelo es abundante, duro y recto, con longitud media en el cuerpo, corto en orejas y cabeza, y largo alrededor del cuello. El color es negro intenso; algunos ejemplares presentan zonas gris oscuro en la capa interna. En perros ancianos son comunes las manchas grises alrededor del hocivo.

  • Altura: entre 27 y 33 cm en machos y entre 25 y 30 cm en hembras
  • Peso: entre 5,5 y 7,5 kg
  • Esperanza de vida: entre 13 y 15 años
  • Pelaje: abundante, duro y recto, color negro intenso

Con frecuencia la cola es amputada, pero lo desaconsejamos, ya que constituye un acto de tortura y está completamente prohibido en países como España, donde se considera un delito.

Historia y origen del Schipperke

Originario de Flandes, Bélgica, desciende del Leuvenaar. Era un eficaz exterminador de roedores y buen perro guardián que atrajo la atención de marineros, quienes lo llevaban en sus barcos para controlar plagas. Su nombre significa «perro pastor» en flamenco.

Se caracteriza por ser un perro sin cola desde hace siglos, una característica que forma parte de su identidad histórica.

Durante el siglo XIX ganó popularidad en Bélgica y posteriormente se extendió a otros países europeos y América del Norte, consolidándose como una raza reconocida internacionalmente.

Personalidad y carácter del Schipperke

A pesar de su pequeño tamaño, es un excelente perro guardián. Te avisará con sus ladridos si alguien entra en casa, pues es desconfiado con los extraños.

Como todo perro pastor, custodia objetos si se lo ordenas, así que puede ser protector con sus juguetes.

Con la familia es amoroso y adora el cariño, respeta las normas de la casa y es muy leal. Su personalidad curiosa y animada es ideal si hay niños en casa, pues le encanta jugar a las escondidas con ellos y compartir juntos. Es muy cuidadoso cuando juega con niños pequeños y más atolondrado con los mayores.

Además, caza ratones y otros animales pequeños en los hogares. El único contra sería que, por su naturaleza protectora, es algo ladrador; debes educarlo bien para que esto no sea un problema. Sin socialización adecuada, puede ser algo terco y travieso, ganándose el apodo de «diablo negro».

¿Es el Schipperke un buen perro de familia?

Sí, es un compañero excelente para familias activas. Su carácter leal, dócil y afable lo hace muy adaptable a la vida familiar. Es fácil de adiestrar, muy inteligente y capaz de captar órdenes a la primera.

Con los niños es muy dulce, siempre curioso y en movimiento, convirtiéndose en un compañero de juegos muy enérgico.

Sin embargo, requiere supervisión adicional para convivir con niños pequeños y puede necesitar entrenamiento para vivir con otras mascotas. Es distante con extraños pero se adapta rápidamente una vez que confía.

Aunque es apto para dueños sin experiencia, se requiere adiestramiento básico y socialización temprana. Su naturaleza de perro guardián significa que siempre está en alerta, lo que lo hace ideal para hogares que valoran la protección y la compañía leal.

Cuidados recomendados para el Schipperke

Puede adaptarse perfectamente a la vida en un piso, pero requiere caminatas diarias activas de 1 a 2 horas, pues es muy activo. Este es un perro atleta; le encanta hacer ejercicio y en un jardín correrá y jugará con todo lo que encuentre.

Si te gusta salir a correr, hacer senderismo o ir en bicicleta, no dudes en llevarlo contigo, le encantará.

El aseo semanal es suficiente para mantener su pelaje en buen estado. Durante la época de muda, aumenta la frecuencia de cepillado para evitar que el pelo se acumule en casa. Su inteligencia hace que responda bien al adiestramiento, pero necesita un dueño consistente y paciente que establezca límites claros.

Salud del Schipperke y posibles enfermedades

Se trata de una raza resistente con buena salud general. Sin embargo, pueden padecer algunas afecciones neurológicas hereditarias, así como trastornos de cadera. Es importante adquirir el cachorro a un criador responsable que realice pruebas de salud a los progenitores.

Las revisiones veterinarias periódicas, una alimentación equilibrada y el ejercicio regular son fundamentales para mantener su bienestar.

Algunos ejemplares pueden ser propensos a problemas dentales, por lo que la higiene bucal es recomendable desde cachorro.

¿Cuánto cuesta un Schipperke?

El precio promedio oscila entre 1.000 y 1.500 euros, aunque puede variar según el criador, la línea de sangre y la región. Se recomienda verificar que el criador tenga afijo registrado, pedigree en regla, ofrezca garantías de salud y entregue el cachorro con cartilla veterinaria, chip y vacunas al día.

Desconfía de precios significativamente más bajos, ya que pueden indicar prácticas irresponsables.

Un criador serio te permitirá conocer a los progenitores y te proporcionará referencias de anteriores compradores. Invierte tiempo en encontrar un criador de confianza; es la mejor garantía para tener un ejemplar sano y bien socializado.

¿Vale la pena tener un Schipperke?

Si buscas un perro pequeño, leal y lleno de energía, esta raza belga es una excelente opción. Su tamaño lo hace manejable, su inteligencia facilita el adiestramiento y su carácter lo convierte en un guardián eficaz sin ser agresivo. Es ideal para familias activas, personas que disfrutan del ejercicio al aire libre y dueños que aprecian un compañero vigilante y cariñoso.

Sin embargo, no es la mejor opción si buscas un perro tranquilo y silencioso; su naturaleza ladrador requiere paciencia y educación. Tampoco es ideal para personas sedentarias o que pasen muchas horas fuera de casa. Con el compromiso adecuado en ejercicio, socialización y entrenamiento, te ofrecerá años de compañía leal, diversión y protección.

Jose A. Ramos

Especialista en etología aplicada, con más de 30 años de experiencia en educación, comportamiento y nutrición canina.