Alimentación
Alimentos aptos para personas y perros
¿Sabías que algunos alimentos de tu nevera pueden mejorar la salud de tu perro, mientras que otros podrían enviarlo directo a urgencias? La diferencia entre un snack nutritivo y una visita al veterinario está en saber qué compartir.
Los perros forman parte de nuestra familia y compartimos cada vez más estrechamente nuestra vida con ellos; es por esto que somos muchos los que no podemos resistirnos a darles de nuestra comida, aún sin saber si realmente puede ser negativo para su salud. Hay alimentos de nuestra dieta habitual como la cebolla o el chocolate que directamente son tóxicos para nuestro perro y algunas verduras pueden ser indigestas para ellos; sin embargo, también existen otros alimentos que pueden introducirse sin problemas en la dieta de un perro e incluso proporcionar beneficios para su salud.
Antes de darle a nuestro perro cualquier alimento, debemos informarnos de cuáles son seguros y cuáles pueden enviarlo directamente a la consulta de urgencias de su veterinario. A continuación, os presentamos los alimentos de personas que podemos compartir con nuestro perro con total seguridad.
Zanahorias: crujientes y beneficiosas
Las zanahorias son un bocado saludable para nuestro perro ya que son bajas en calorías y tienen un alto contenido en fibra, lo cual es beneficioso para su salud digestiva. Además, son fuente de betacarotenos, precursores de la vitamina A, que es beneficiosa para la vista.
Masticar las zanahorias también puede ayudar a mantener sus dientes limpios, ya que mecánicamente puede arrastrar la placa que se acumula en la superficie de los dientes del perro.
Antes de dar cualquier verdura o fruta cruda a nuestro perro, debemos lavarla adecuadamente para eliminar cualquier resto de suciedad o posibles patógenos. Si observamos que nuestro perro no digiere correctamente las zanahorias crudas podemos hervirlas ligeramente antes de dárselas.
Huevos cocidos: proteína completa
Los huevos son la mejor fuente de proteína, ya que contienen los aminoácidos esenciales que necesita nuestro perro. También son una buena fuente de calcio y biotina; esta vitamina ayuda al crecimiento celular y al metabolismo de los ácidos grasos, contribuyendo a mantener un pelaje suave y lustroso en los perros.
Convienen que se cuezan y se sirvan enteros (yema y clara). No se deben dar huevos fritos al perro, ya que estaríamos aportando grasas no beneficiosas para su salud.
Aunque sean un alimento saludable, no se deben consumir en exceso y únicamente se deben aportar como un complemento de la dieta, no debe convertirse en el alimento básico de nuestro perro por mucho que le guste.
Yogur natural sin azúcar
Por lo general, los lácteos son uno de los alimentos preferidos de los perros, sin embargo, hay que seleccionar bien los productos que les damos, ya que un alto contenido en lactosa puede causar problemas digestivos.
Los yogures naturales tienen un bajo contenido en lactosa, por lo que son un alimento adecuado para nuestro perro. No obstante, en perros con digestiones sensibles, se recomienda escoger variedades sin lactosa. Es muy importante que nos aseguremos de que los yogures que les demos sean sin azúcares añadidos ni edulcorantes.
Los yogures naturales son una buena fuente de calcio y contienen bacterias activas que promueven la salud intestinal de nuestra mascota. En verano se puede ofrecer congelado a modo de helado para refrescarse.
Calabaza: ideal para regular la digestión
La calabaza es un superalimento, ya que cuenta con una amplia cantidad de vitaminas, minerales y fibra. Ayuda a regular la digestión y agrega volumen a las heces, lo que reduce los incidentes de diarrea en el perro.
Además, su contenido calórico es reducido, por lo que es una opción ideal para perros con sobrepeso. Es un alimento de gusto sabroso que les suele agradar, por lo que se recomienda cocerlo sin ningún aditivo (ni sal ni aceites).
Pollo cocido sin huesos
El pollo es una buena fuente de proteína magra, ácidos grasos omega 6 y omega 3 y varias vitaminas del grupo B. Debe servirse cocido sin ningún tipo de aditivo (no adicionar sal) y es fundamental que se retiren los huesos, ya que se astillan con mucha facilidad pudiendo ser causa de daños graves en el tracto digestivo e incluso asfixia.
Nunca debe servirse crudo ya que existe riesgo de contraer salmonela y otras bacterias.
Podemos darle a nuestro perro pollo cocido como un complemento añadido a su comida habitual e incluso, aportado junto con alguna fuente de hidratos como el arroz, puede ser un buen sustituto temporal de su comida habitual si nos quedamos sin comida para perros.
Brócoli: bajo en calorías y rico en nutrientes
Es uno de los alimentos más completos que podemos ofrecer a nuestro perro, ya que aporta fibra, minerales y vitamina K, entre otros nutrientes. Se debe cocer sin aditivos y es un buen complemento para añadir a la dieta de los perros con sobrepeso, debido a su efecto saciante y bajo aporte calórico.
Manzana: limpieza dental natural
Las manzanas son una buena fuente de fibra, además aportan vitaminas A y C. Se pueden dar con piel, pero es imprescindible que se retire el corazón con todas las semillas (pepitas) ya que pueden ser dañinas para su salud.
Si se trocea en pedazos grandes el perro los masticará, contribuyendo a la limpieza de sus dientes por el efecto mecánico.
Salmón: omega 3 para piel y pelaje
El salmón es un alimento beneficioso para la salud de nuestro perro por su alto contenido en ácidos grasos omega 3. Este ácido graso tiene un efecto antiinflamatorio natural y contribuye al mantenimiento de una piel sana y un pelaje brillante.
Además, el salmón es una buena fuente de proteínas con un bajo contenido en grasas, lo que le convierte en un alimento adecuado para los perros que hacen dieta. También es un buen sustituto de la proteína para aquellos perros alérgicos a otras carnes, como el pollo.
Debe servirse completamente cocinado sin ningún aditivo y se deben retirar todas las espinas. No se recomienda dar más de dos veces en semana por su posible contenido en metales pesados.
Arroz: energía digestiva y segura
El arroz es uno de los alimentos para humanos que se puede dar a los perros a diario. Es una buena fuente de carbohidratos complejos y cocido resulta muy digestible. El arroz integral contiene fibra insoluble, beneficiosa para la salud digestiva, por ello es un alimento muy recomendable en los casos de diarrea o gastroenteritis.
El arroz también es fuente de vitaminas como la vitamina B3, fundamental en el control enzimático y hormonal.
Miel: energía natural con moderación
La mejor miel para ofrecer a nuestro perro es la artesanal y ecológica, ya que mantiene intactas casi todas sus propiedades y no contiene azúcares añadidos, conservantes ni edulcorantes artificiales.
La miel es una gran fuente de energía debido a los azúcares naturales que contiene (100 gramos de miel contienen unas 300 calorías). Además, es rica en minerales, vitamina C y algunas vitaminas del grupo B. Esta riqueza en nutrientes la hace beneficiosa para la salud, siempre y cuando se dé en pequeñas cantidades para no promover la obesidad.
Avena y pescado azul: fibra y omega 3
La avena tiene un alto contenido en fibra soluble, es muy sana para perros con problemas de regularidad intestinal y es una excelente alternativa para animales con alergia al trigo. Se debe servir cocida y sin azúcares añadidos.
El pescado azul como el atún y las sardinas contienen proteínas de gran calidad, ácidos grasos omega 3 y vitaminas que refuerzan el sistema inmunitario, facilitan la digestión y ayudan a cuidar la piel y el pelaje del perro. Debe darse cocido, sin espinas y ocasionalmente para evitar acumulación de metales pesados.
Nutrientes esenciales en la alimentación canina
Más allá de los alimentos específicos, es importante entender qué necesita realmente tu perro. La proteína es esencial para mantener buena masa muscular, cicatrización de heridas y piel saludable. Debe ser variada con buen equilibrio de aminoácidos esenciales y altamente digestible. Fuentes excelentes incluyen huevo, pollo, cordero y pescado.
Las vitaminas y minerales esenciales (calcio, fósforo, magnesio) son fundamentales para desarrollo y funcionamiento corporal. Equilibran fluidos, transforman alimentos en energía y fortalecen dientes y huesos. Están contenidos naturalmente en frutas y verduras, aunque los piensos completos ya incluyen todas las vitaminas y minerales requeridos diariamente.
INTRODUCE ALIMENTOS NUEVOS GRADUALMENTECuando añadas un alimento nuevo a la dieta de tu perro, hazlo de forma progresiva durante 7-10 días. Comienza con pequeñas cantidades mezcladas con su comida habitual para evitar problemas digestivos. Observa cualquier signo de malestar gastrointestinal o reacciones alérgicas.
Cómo elegir la comida más segura
Una alimentación completa con ingredientes de calidad proporciona lo necesario para mantener al perro en forma. La dieta ideal debe incluir proteínas de origen animal, carbohidratos complejos, grasas saludables, vitaminas y minerales. Carnes como pollo, pavo, pescado o res son excelentes fuentes de proteína.
Vegetales como zanahoria, calabaza y espinaca aportan fibra y nutrientes esenciales. Cereales integrales como arroz o avena facilitan la digestión y proporcionan energía sostenida.
Si deseas profundizar en qué alimentos son seguros, consulta nuestra guía de frutas y verduras para perros, donde encontrarás información detallada sobre cada opción y sus beneficios específicos.
Recuerda que estos alimentos deben aportarse en pequeñas cantidades y que no deben ser sustitutivos de su dieta habitual, simplemente son un complemento. Inicialmente, se recomienda probarlos en pequeñas cantidades para valorar si le sientan bien a nuestro perro.
Compartir comida: seguridad y moderación
La respuesta es matizada: algunos alimentos humanos son completamente seguros y nutritivos para los perros, mientras que otros pueden causarles daño grave. La clave está en la información y la moderación.
Antes de ofrecer cualquier alimento nuevo, investiga si es seguro, cómo debe prepararse y en qué cantidad es apropiada para el tamaño y edad de tu perro. Cuando tengas dudas, consulta siempre con tu veterinario.
La mayoría de perros viven perfectamente con su pienso habitual, pero los complementos ocasionales de alimentos seguros pueden enriquecer su dieta y fortalecer vuestro vínculo.
IMPORTANTE: Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y no constituye asesoramiento veterinario, nutricional ni conductual. Cada perro es diferente y solo tu veterinario de confianza puede orientarte sobre sus necesidades concretas.