La verdad sobre los Huesos para perros

Seguro que has escuchado mil historias sobre cómo los huesos para perros son malos, porque pueden astillarse y dañar el sistema digestivo de tu perro o incluso obstruirlo, ya que no se digieren correctamente.  En realidad todas esas historias son sólo eso, leyendas urbanas sin base científica y totalmente erróneas.

Los huesos no sólo no son nocivos para un perro sino que son altamente saludables, nutritivos y ayudan a prevenir enfermedades bucales tan comunes cómo el sarro. Si dedicas los próximos dos minutos de tu vida a leer este artículo, lo aprenderás todo sobre los huesos sanos para tu perro.

¿Puede un perro comer huesos?

Por supuesto que un perro puede comer huesos, su mandíbula, sus dientes y absolutamente todo su sistema digestivo está adaptado y preparado para comer carne y huesos. No olvidemos que los perros son carnívoros.

Obviamente si nuestro perro tiene alguna enfermedad digestiva que delimite su alimentación, debemos consultar previamente con nuestro veterinario nutricionista. Cualquier perro sano puede comer huesos de forma completamente natural.

perro comiendo carcasa de pollo

La única regla que debemos seguir es la de no cocinar nunca los huesos, nunca. Los huesos cocinados son muy peligrosos para un perro, porque han perdido parte de su humedad y se hacen más duros y complejos de digerir para un perro.

Todos los huesos que le demos de comer a nuestro perro, deben ser totalmente crudos. Si nos preocupan las bacterias o parásitos, podemos congelarlos previamente durante tres días. Pero antes de dárselos a nuestro perro dejaremos que se descongelen y queden a temperatura ambiente.

Los perros puede comer los huesos enteros o triturados, por si nos da miedo dárselos enteros. Aunque en realidad no hay ningún motivo para preocuparse.

¿Por qué se dice que es peligroso darle huesos a un perro?

Hay varios factores que influyen en todas esas leyendas urbanas que cuentan mentiras sobre los huesos para perros, uno de ellos es el desconocimiento a nivel nutricional de las personas que tienen perro. Aunque el factor principal es la industria de la alimentación canina, que obviamente rechaza el uso de comida natural para perros.

En realidad no hay que pensarlo mucho, las empresas que venden pienso para perros lo que quieren es vender más y más, para obtener grandes beneficios. Esto se consigue confundiendo y/o engañando a los consumidores, indicando que el pienso es un alimento completo y ¿natural? para un perro, a la vez que meten miedo sobre los peligros de dar alimentos frescos a un perro…. ¡¡que locura!!

dientes de un perro

Las grandes campañas publicitarias de las empresas de alimentación industrial para perros (pienso), no sólo confunden a la gente, sino que crean falsos mitos y leyendas sobre lo que en realidad es una alimentación sana y natural para un perro, la carne y los huesos.

Incluso hay veterinarios que no recomiendan dar huesos o carne a un perro. Algunos de ellos por desconocimiento, ya que no son nutricionistas. Otros por intereses económicos, ya que vendiendo pienso para perros ellos ganan una comisión. Y otros porque simplemente tienen la cabeza lavada, algo que no es de extrañar cuando vemos como las empresas de alimentación canina son las que influyen directamente en universidades. Aunque parezca increíble, así es.

¿Qué huesos son los más recomendables para alimentar a un perro?

Lo primero que debemos tener presente es que los huesos pueden ser peligrosos, aunque no cómo tu piensas. Un perro puede comer huesos toda su vida y no tener ningún problema o comer huesos una semana y tener un problema con ellos. De la misma forma que tu o yo podemos comer cualquier alimento sin problema alguno o un día de forma inesperada atragantarnos con algo.

Con esto queremos exponer que no hay nada cien por cien seguro, ni tan siquiera el pienso para perros. Pero eso no significa que los huesos no sean muy sanos y saludables para nuestro perro. Los huesos más sencillos de comer para un perro son:

  • Huesos de pollo
  • Huesos de conejo

Los huesos del pollo son muy sencillos de digerir para un perro, al igual que los de conejo. Podemos darle a nuestro perro carcasas de pollo, alitas de pollo, cuellos, carcasas o patas de conejo, etc…. Siempre sin cocinar. Si las alitas, paras o carcasas traen un poco

de carne, mejor aún. Más sabroso, saludable y recomendable para nuestro perro.

Otros huesos cómo las costillas de cerdo también pueden servir, aunque tendiendo la posibilidad de usar huesos de pollo y sabiendo que son sencillos de digerir para ellos…¿para qué complicarse?

huesos en comedero

¿Cómo y cuando le doy huesos a mi perro?

Debes tener en cuenta el factor tamaño y peso de tu perro, un perro de tamaño mini necesita mucha menos cantidad que un perro de tamaño grande. A un perro de tamaño mini procuraremos darle huesos más pequeños y tiernos, cómo por ejemplo la punta de las alitas de pollo para empezar, poco a poco le podemos ir dando la alita completa.

En perros de tamaño mediano y grande no hay problemas en dar la alita de pollo completa, carcasas, etc… Recuerda, nunca cocinadas. Los perros de tamaño medio y grande pueden masticar y digerir cualquier parte del pollo o conejo sin problema.

Lo recomendable es no mezclar huesos o carne fresca con el pienso comercial, de forma que si alimentas a tu perro con pienso para perros, no lo mezcles cuando uses huesos. Puedes alimentarlo con pienso por la mañana y con huesos y carne por la tarde por ejemplo, o simplemente usar una alimentación para perros totalmente natural.

Una alimentación natural a base de alimentos frescos, incluye huesos carnosos tres o cuatro veces por semana. Por lo que lo recomendable es no sobrepasar esos valores, es decir, dar cómo máximo huesos a nuestro perro tres o cuatro días a la semana.

Los huesos no completan la alimentación de un perro, deben ser complementados con otros productos frescos o en su defecto pienso comercial.

¿Qué problemas puede ocasionar el consumo de huesos?

Ninguno, en realidad son todo beneficios ya que es parte de la alimentación natural de nuestro perro. Utilizando los huesos recomendados y siempre crudos, los únicos problemas que quizás pueda tener un perro son:

  • Estreñimiento, el consumo excesivo de huesos puede producir estreñimiento. Se soluciona aportando más vegetales a la dieta y reduciendo el consumo de huesos.
  • Exceso de calcio, se puede apreciar mediante el color de las heces de un perro y se corrige disminuyendo la cantidad de huesos en la dieta.

perro con hueso recreativo

¿Qué son los huesos recreativos?

Son huesos de gran tamaño y dureza que se utilizan para entretener al perro, el cuál los muerde para romperlos y comérselos, pero debido a su tamaño y dureza es improbable. El fémur o la rodilla de ternera son algunos de los huesos recreativos más comunes, también el hueso del jamón del cerdo se utiliza con estos fines, aunque este tipo de hueso es más sencillo de romper.

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