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Mejores razas de perros medianos

Los canes de talla mediana suelen ser ejemplares equilibrados, con capacidad para adaptarse tanto a un apartamento como a una casa con jardín. Tienden a ser activos y con una buena disposición hacia las personas con las que comparten su vida. Por eso, están indicados para las familias ¿Te interesa adoptar uno? Conoce algunas de las mejores razas de perros medianos a continuación.

Golden Retriever

Surgieron en Escocia a mediados del siglo XIX, gracias a la labor de un lord que cruzó diferentes tipos de Retriever para lograr un perro que combinara dotes de cazador y de compañero doméstico. Los Retriever son una de las razas más populares, especialmente por su excelente temperamento con propios y extraños. Son perros fácilmente reconocibles por su mirada inteligente y su tupido pelaje en diferentes tonos de dorado.

Además, son grandes compañeros en el hogar y muy cariñosos. En especial se llevan bien con los niños, con quienes adoran jugar. Tienen un lento proceso de maduración, que puede llegar hasta los 3 años. Buscan complacer en todo momento, por lo que son fáciles de entrenar. Necesitan realizar ejercicio intenso a diario y les encanta salir a nadar.

Cocker Spaniel

Aunque se les identifica con Inglaterra, estos canes tienen orígenes españoles. Su primera función fue cazar aves, de ahí su nombre, que deriva de la palabra inglesa “Cock” (“gallo”, en español). Los Cocker Spaniel tienen un cuerpo compacto, pero bien balanceado. Sus largas orejas cubiertas de pelo y su manto ondulado en tonos dorados y ocres son inconfundibles.

También cuentan con una personalidad muy amable y afectuosa con su familia. Establecen buenas relaciones con los niños de todas las edades y también con perros de otras razas o gatos. Son fáciles de educar, aunque tienen un punto de tozudez a la hora de seguir instrucciones. Suelen ponerse nerviosos cuando hay extraños cerca y tienden a ladrar mucho. La socialización temprana permitirá controlar mejor estos impulsos.

Bulldog Inglés

Descienden de perros que, en la Edad Media, participaban en peleas públicas contra toros y osos. Con el tiempo, el temperamento de la raza se hizo mucho más amable y hoy destacan como buenos perros de compañía. Su cara chata, su caminar torcido y su mandíbula sobresaliente son reconocibles en todo el mundo. Pese a ser medianos de tamaño, son ejemplares muy compactos y pesados.

Alejados del ring, en la actualidad solo piensan en hacer felices a las personas con las que comparten su vida. Son muy cariñosos y fieles. Suelen ser grandes compañeros y se llevan bien con otras mascotas, gatos incluidos. Eso sí, pueden ser algo tercos para aprender, pero muy obedientes una vez que memorizan la lección. Sufren bastante por el calor, por lo que debes procurar que siempre tengan un lugar fresco en el que refugiarse.

Bull Terrier

Se cree que esta variedad surge en el siglo XVIII como resultado del cruce de los Bulldog y los ya extintos Terriers Ingleses. Aunque su primera función fue participar en peleas de perros, el carácter de la raza se ha atemperado con los años. Los Bull Terrier destacan por la singular forma de su cabeza y por su musculoso cuerpo. El color típico es el blanco puro, aunque también se aceptan en otros colores.

Son canes muy alegres y divertidos, que tienen una energía inagotable y un cariño sin igual hacia su familia. Pueden ser un poco bruscos, por lo que no se recomienda su adopción si hay niños muy pequeños en casa. Por lo general son territoriales y pueden mostrarse agresivos con otros perros si no están debidamente socializados. No están hechos para climas fríos y, si se aburren o están solos mucho tiempo, mostrarán un carácter destructivo.

Collie

Los Collie se emplean desde hace varios siglos como pastores en las Tierras Altas de Escocia.  Su nombre deriva de la variedad de oveja que solían pastorear: las colley.  Su cuerpo presenta unas proporciones sumamente armónicas. Son gráciles y atléticos, con una cabeza fina y proporcionada y un abundante manto de pelo que se ajusta de manera perfecta a sus dimensiones. De esta raza existen dos variedades, que se diferencian por el largo de su pelaje. Podemos diferenciar a los Collie de pelo corto y a los Collie de pelo largo.

Su personalidad es ideal para la convivencia en familia, pues son dulces, gentiles y protectores con los más pequeños. Por su carácter atento siempre estarán pendientes de detectar cualquier riesgo. También pueden compartir hogar con otros perros o animales. Tienen una gran vitalidad y necesitan de mucha actividad diaria para mantenerse en forma.

Border Collie

Esta variedad, típica de Escocia y Gales, desciende del cruce de razas vikingas y  romanas, por lo que no sorprende que sea un conquistador nato. Los Border Collie tienen líneas bien proporcionadas y una contextura ligera y musculosa. Sus ojos revelan una expresión de gran inteligencia y confianza. El pelaje es denso, de doble capa. Suele presentarse en combinaciones de blanco y negro, blanco y azul o blanco y rojo.

Los Border desarrollan vínculos muy estrechos con los seres humanos y obedecen al instante cualquier orden que se les dicte. Necesitan realizar mucho ejercicio cada día para estar felices y disponer de espacios abiertos para liberar toda su energía. Son perros perfectos para vivir en una masía o en una granja.

Podenco Ibicenco

La herencia de estos canes se remonta al antiguo Egipto, donde eran utilizados para perseguir gacelas. De hecho, su cuerpo presenta características de un velocista nato, como una contextura ligera y líneas estilizadas. Poseen unas patas largas y musculosas. La cabeza es fina y las orejas largas y puntiagudas. El pelaje puede ser muy corto, con colores leonados o en combinación con el blanco.

Pese a sus reservas de energía, los Podencos Ibicencos se comportan de manera calmada en el hogar. Establecen buenas relaciones con los niños, aunque no se recomienda su adopción a familias con pequeños de corta edad, ya que podrían perseguirles y hacerles caer.  Son buenos compañeros de otros perros, pero no tanto de otros animales como gatos o conejos, ya que los ven como presas. Con los extraños tienden a ser reservados y les cuesta entrar en confianza. Son buenos perros de guardia y de alerta.

Airedale Terrier

La versatilidad define a este can de raíces inglesas. Tuvieron un papel protagonista en la Primera Guerra Mundial, pero también en tareas de salvamento marítimo o como perros policía. En EEUU el Airedale Terrier también fue cazador de presas. Su cabeza cincelada recuerda a la del Bull Terrier, aunque cuenta con una barba característica y un pelo rizado muy particular. Son perros atléticos, musculosos y equilibrados.

Si bien son buenos para el trabajo, también les gusta relajarse junto a los suyos. Se consideran grandes compañeros domésticos, que disfrutan jugando con los pequeños y saliendo a pasear con frecuencia. También son protectores y leales con su familia. Como buenos Terrier, necesitan una instrucción firme y eficaz para controlar su terquedad.

Pastor Holandés

Tienen muchos genes en común con otras razas de pastores europeos, como el alemán, el belga o el suizo, aunque son perros menos corpulentos. En líneas generales son elegantes y de proporciones armónicas, con una mirada inteligente y alerta.

La energía del Pastor Holandés es inagotable. Es muy fácil convivir con ellos y entrenarles, pues tienen una personalidad muy agradable. Estos todoterrenos son perfectos para familias activas que prefieren la vida al aire libre. Por último, es importante que no pasen mucho tiempo a solas, pues de lo contrario desarrollarán un carácter arisco y un comportamiento destructivo nada deseable.

Jose A. Ramos

Especialista en etología aplicada, con más de 30 años de experiencia en educación, comportamiento y nutrición canina.