Pequeño, robusto y lleno de energía, el Terrier Australiano es un compañero leal que nació para cazar roedores en las granjas de Tasmania y hoy conquista hogares como perro de familia. Su tamaño compacto esconde un carácter valiente y una inteligencia sorprendente que lo hace brillar en competiciones de obediencia.
Carácter del Terrier Australiano
El Terrier Australiano es un perro alegre y divertido, un compañero entrañable para cualquier persona o familia que esté dispuesta a compartir su estilo de vida activo y vital. Es además una de las mejores razas para quien tenga niños en casa.
Su temperamento es similar al de otros terriers, aunque menos independiente y mucho más afectuoso. Se entrega por completo a los suyos, por eso para ser feliz necesita participar en todo momento de la vida familiar.
Siempre ladra ante la llegada de visitantes, tanto si son conocidos como si no, un rasgo que hace de él un excelente perro guardián. Su ladrido, agudo y estridente, puede resultar un tanto molesto.
¿Son buenos perros de familia?
Sí, es un perro de compañía excepcional. Su carácter equilibrado y su lealtad hacia la familia lo convierten en un compañero ideal para hogares activos. Son muy cariñosos y suelen formar fuertes vínculos con sus seres queridos, mostrando gran apego a su círculo cercano.
Su naturaleza juguetona y su deseo de complacer hacen que sean fáciles de entrenar con métodos positivos y coherentes. Aunque requieren socialización adecuada desde cachorros para evitar comportamientos problemáticos, una vez bien educados se adaptan muy bien a la vida familiar y conviven sin problemas con niños y otros animales.
Características físicas
El Aussie es uno de los terriers más pequeños que existen. Su altura a la cruz se sitúa entre 23 y 28 cm, con un peso que oscila entre 5,4 y 7,3 kg. Su cuerpo menudo es robusto y musculoso, más largo que alto y con las extremidades cortas.
El tamaño de su cabeza es ligeramente grande en comparación con el de su cuerpo. Las orejas son pequeñas, aunque siempre están erguidas y en movimiento. Los ojos, muy oscuros y bastante separados uno de otro, están dotados de una expresión muy viva.
En general, el aspecto transmite mucha vitalidad y entusiasmo. Su cuerpo alargado, sostenido en patas cortas, lo hace ideal para vivir en apartamentos o casas pequeñas, siempre que reciba suficiente ejercicio diario.
El pelo y sus cuidados
Como sucede con la mayoría de los terriers, el Aussie cuenta con un abrigo de doble capa. La capa interna es corta y suave, mientras que la externa es dura y áspera. El pelo suele ser más largo en la zona del cuello, la cabeza, la cola y las patas, con una longitud aproximada de 6 cm.
Para el color del pelaje existen dos combinaciones principales: azul y canela (la más común) y arena y rojo. El pelo del moño que remata la parte superior de su cabeza siempre presenta una tonalidad más clara que la del resto del cuerpo.

Inteligencia y adiestramiento
Este pequeño destaca por su inteligencia excepcional y su gran capacidad de aprendizaje, siendo competidor exitoso en concursos de obediencia. A diferencia de otros terriers, es relativamente fácil de adiestrar, lo que indica un buen nivel cognitivo.
Le encanta complacer y disfruta del contacto humano y sus halagos, características que facilitan su entrenamiento. Responde bien a métodos consistentes y divertidos basados en recompensas, con sesiones cortas a lo largo del día para mantener su motivación y concentración.
Puede mostrarse un tanto testarudo en ocasiones. Se suele decir que solo obedecerá a alguien a quien conozca y respete, por lo tanto lo primero que debemos hacer es establecer con claridad nuestra posición dominante e iniciar su adiestramiento cuando aún es un cachorro.
El entrenamiento debe ser entretenido y estimulante, de lo contrario se aburrirá y acabará perdiendo interés. Como animal muy activo, necesita mucha estimulación mental además de física.
Socialización
Este es un aspecto en el que cualquiera que tenga un terrier en casa deberá invertir cierto tiempo y esfuerzo.
No debemos cometer el error de mimar y consentir demasiado a nuestro pequeño compañero, tan gracioso y encantador, ya que esto podría convertirle en un perro caprichoso, tiránico e ingobernable.
Acostumbrarle desde cachorro a convivir con mucha gente, también con otros perros, es el mejor modo de evitar problemas de comportamiento o agresividad cuando alcance la edad adulta. Una socialización adecuada desde las primeras semanas de vida es fundamental para que desarrolle un carácter equilibrado.
Cuidados y posibles problemas de salud
Es el miembro más saludable de la familia de los terriers. Aunque padece ciertos trastornos genéticos heredados, se trata en todo caso de problemas menores y con una incidencia muy baja.
La afección más común que sufre es la dermatitis alérgica, una inflamación de la piel causada por algún tipo de alergia cutánea, generalmente transmitida por la presencia de pulgas. Además, la piel es muy sensible a las picaduras de insectos.
La esperanza de vida de esta raza se sitúa entre los 11 y los 12 años, lo que la convierte en un compañero de larga duración para la familia.
Cuidados recomendados
El pequeño Aussie se adapta sin problemas a la vida dentro de una vivienda pequeña, aunque será más feliz si dispone de un jardín en el que cavar, perseguir a los insectos que encuentre a su alcance y, por desgracia, destrozar las plantas.
Siempre vigoroso e inquieto, necesita mucho ejercicio, al menos un par de paseos al día. Sin actividad suficiente, puede desarrollar comportamientos destructivos o problemas de conducta. Asegúrate de que realiza ejercicio diario adecuado para mantener su equilibrio físico y mental.
El cuidado de su pelo no requiere grandes esfuerzos: un cepillado suave cada dos días (mejor diario durante la época de muda) y un baño de vez en cuando, ya que se trata de una raza limpia por naturaleza. Durante el cepillado hay que revisar que el perro esté libre de pulgas, a las cuales la mayoría de ejemplares de esta raza son alérgicos.
Mantener una rutina de ejercicio regular, estimulación mental adecuada y revisiones veterinarias periódicas son las claves para que tu compañero disfrute de una vida larga y saludable. Con estos cuidados básicos, tendrás a tu lado un perro activo, feliz y lleno de vitalidad durante muchos años.
