Si estás buscando un perro familiar, alegre, divertido y juguetón, que no requiera de grandes paseos, no lo dudes ni un instante, el Pug es tu raza ideal. También podrás encontrarlo como Carlino, Mops o Carlin, dependiendo del país donde residas.
Son ideales para familias con niños pequeños pues crean una conexión respetuosa y juguetona con ellos, siempre con ganas de hacer el payaso y alegrar a sus humanos y compañeros de aventuras. Se llevan genial con todos, perros, humanos y otros animales.
Historia de la raza Pug
Los Pug o Carlinos son unos perros oriundos de China y sus orígenes se remontan a la antigüedad, hace unos 2400 años. Siempre han vivido como perros de compañía. También se les conoce con el nombre de Carlinos o Mops. Los antepasados del Pug eran compañeros de los monjes budistas del Tíbet.
Ya en el siglo XVI llegaron a Holanda de la mano de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. A partir de esta fecha se convirtió en compañero de reyes y aristócratas, gracias a su difusión por toda Europa y, posteriormente, América.
Se cree que entre sus antepasados se encuentran mastines y que los Pug surgieron de un proceso que podríamos denominar de miniaturización. En cambio, otras teorías lo vinculan a perros como el pequinés y similares, de un tamaño mucho más pequeño. En la actualidad es una raza popular que ha participado en el mundo audiovisual.
¿Qué tienen de especial los perros Pug?
El Pug destaca por su apariencia inconfundible y su tamaño compacto. Se trata de un perro de cuerpo corto, regordete y musculoso a pesar de sus dimensiones reducidas. Su cabeza es grande y redondeada, cubierta de arrugas características que le dan ese aspecto tan particular.
Lo que realmente lo diferencia es su hocico corto y cuadrado, sus ojos oscuros grandes y expresivos con una mirada dulce, y sus orejas pequeñas de textura aterciopelada. La cola enroscada sobre la cadera completa esa silueta tan reconocible. A pesar de su pequeño tamaño, es un perro sorprendentemente musculoso y bien proporcionado.
Pero más allá de lo físico, lo especial del Pug es su personalidad. Estos perros tienen un carácter fuerte y una necesidad constante de llamar la atención, pero mantienen un temperamento estable y equilibrado. Son cariñosos, alegres y juguetones, perfectos para cualquier tipo de familia.
Características físicas de la raza según el estándar oficial
En 1885 la raza fue aceptada y reconocida por el American Kennel Club en USA, que consideraron que un perro Pug o Carlino debe tener una altura de entre veinticinco y treinta y tres centímetros.
El Pug debe pesar entre seis y ocho kilos. En cuanto al color, el pelo puede ser negro, marrón o leonado. El pelaje es fino, liso, suave, corto y brillante. Tiene una esperanza de vida de entre trece y quince años, siempre que reciba los cuidados apropiados.
Temperamento y carácter del Pug
A pesar de su pequeño tamaño, el Pug o Carlino es un perro muy activo y juguetón, a veces insaciable. Le encanta jugar y hacer el tonto para alegrar el día a sus cuidadores, por lo que es imposible aburrirse si en casa convivimos con un perro Pug. De hecho, son considerados una de las razas más graciosas.
Alegres, entusiastas, muy graciosos e incluso cómicos, pero también algo testarudos a la hora de aprender u obedecer, por lo que su adiestramiento no es del todo sencillo. No es que sea un perro malo, pero te costará enseñarle las órdenes básicas ya que son bastante tercos. Como consejo, utiliza los premios (comida) como recompensa para que aprendan fácilmente, lo que se conoce como refuerzo positivo.
Nunca veremos una mala respuesta por parte de un Pug o Carlino, son sumisos y dóciles con su familia, incluso con los más pequeños del hogar. Su temperamento es el típico de un perro de compañía: cariñoso, estable y con una personalidad que brilla en cualquier entorno.
¿Cómo se llevan los Pug con los niños pequeños?
De maravilla, obviamente siempre bajo la supervisión de un adulto, pero son perros que tienen algo especial que los hace especialmente sensibles con los niños. Les encanta jugar con ellos y recibir mimos constantemente, algo que agradecerán dando lo mejor de sí mismos.
Correctamente socializados desde pequeños, tienden a llevarse bien con personas adultas, niños, otros perros y otros animales. Su paciencia y su naturaleza juguetona los convierten en compañeros ideales para el entretenimiento infantil.
Cuidados recomendados para un Pug
El Pug o Carlino es un perro con muchos pliegues en su piel, por lo que será necesario secarlos a conciencia cuando se moje en los días lluviosos o cuando lo bañemos, para evitar que quede humedad y proliferen bacterias.
Esta raza es de las consideradas braquicéfalos, es decir, tienen un hocico muy chato que les dificulta una respiración normal. Esto significa que son muy propensos a roncar y tener respiraciones muy ruidosas. Además, no toleran nada bien los días calurosos ya que el aire no se enfría lo suficiente antes de llegar a sus pulmones y podrían padecer un golpe de calor.
Ser braquicéfalo también implica que no podrán volar en avión y que no es recomendable obligarlos a correr o hacer ejercicio intenso. Debemos dejar que sean ellos los que corran y jueguen a su antojo, sin obligarlos y evitando siempre el calor excesivo. Algunos ejemplares pueden presentar estornudo inverso, algo común en braquicéfalos.
Los Pug o Carlinos tienen los ojos saltones, algo que les hace propensos a sufrir infecciones como la conjuntivitis y a padecer patologías oculares frecuentes. Si vemos que sus ojos se ponen rojos o lagrimean en exceso, debemos acudir al veterinario.
A pesar de su pequeño tamaño y de lo corto que es su pelo, el Pug o Carlino cuenta con un doble manto de pelo. No pienses que es un perro que suelta poco pelo, ya que pasará gran parte del año mudando. Cepillar su pelo un par de veces a la semana puede ser una gran idea para evitar que deje la casa llena de pequeños pelos.
Y por último, al no ser una raza muy deportista, no desgastará de forma natural sus uñas. Por lo que es muy probable que debas cortarlas tú mismo o acudir al veterinario de vez en cuando para que se las corte.
Problemas de salud más comunes en el Pug
A pesar de ser pequeño, el Pug tiende a ser saludable en general, pero su estructura física braquicéfala lo hace propenso a ciertos problemas específicos. El hocico achatado es la causa principal de sus vulnerabilidades.
Los problemas más frecuentes incluyen paladar elongado, narinas estenóticas (estrechadas), luxación patelar y ocasionalmente epilepsia. Su hocico corto los hace especialmente susceptibles a choques térmicos, sobre todo en climas cálidos y húmedos, por lo que requieren cuidados especiales durante el verano.
No son perros frágiles en el sentido de que se rompan fácilmente, pero sí necesitan atención veterinaria regular y una vigilancia constante de su salud respiratoria y ocular.
¿Cuál es la mejor alimentación para un Carlino?
Debemos tener varias cosas presentes a la hora de elegir el mejor pienso para nuestro Pug o Carlino. La primera de ellas es el tamaño de la croqueta: al tratarse de una raza pequeña, debemos buscar siempre gamas enfocadas a perros de pequeño tamaño.
Otro factor importante es el nivel de grasa de su pienso. Los Pug o Carlino son auténticos glotones por lo que lo recomendable es utilizar una gama baja en grasas y calorías, lo que conocemos como piensos light. Así evitaremos el sobrepeso.
Y por último, a pesar de ser pequeños, son muy activos, por lo que un pienso con condroprotectores es ideal para cuidar bien de sus articulaciones y evitar problemas en el futuro, cuando sean mayores.
¿Cuánto vale un perro Pug en España?
El precio de un perro Pug en España varía considerablemente dependiendo de varios factores. La procedencia del animal es fundamental: un Pug con pedigree de un criador profesional reconocido suele costar entre 800 y 2000 euros, mientras que ejemplares de criadores menos establecidos pueden encontrarse a precios más bajos.
La calidad genética, el linaje, el color del pelaje y si el perro está destinado a exposiciones caninas influyen directamente en el precio final. Un Pug negro o con características muy cercanas al estándar oficial tendrá un coste superior al de un ejemplar más común.
Más allá del precio inicial de compra, debes considerar los gastos veterinarios regulares, alimentación especializada y cuidados específicos que esta raza requiere, especialmente relacionados con su salud respiratoria y ocular.
Perros Pug en adopción gratis
Si prefieres adoptar en lugar de comprar, existen opciones disponibles en España. Se recomienda preguntar en las protectoras y asociaciones de tu zona por si tuviesen algún ejemplar de esta raza. Muchas organizaciones se especializan en el rescate y adopción de Pugs.
Asociaciones como SOS Carlinos (España) trabajan específicamente con esta raza, facilitando la adopción de perros que han sido abandonados o rescatados. Adoptar un Pug es una opción gratificante que salva una vida y suele ser mucho más económica que la compra.
Los perros en adopción suelen estar ya vacunados, desparasitados y con revisión veterinaria realizada, lo que representa un ahorro adicional en los primeros gastos.
Precauciones a la hora de comprar o adoptar un Pug
Es muy recomendable acudir a criadores profesionales con renombre a la hora de adquirir un Pug, ya que esta raza, al ser braquicéfala, puede traer muchas enfermedades congénitas consigo. Algo que podremos evitar si cuenta con un certificado de Pedigree adecuado.
Conocer a sus progenitores es también obligado. Si el criador se niega a mostrarlos o se niega a mostrar el pedigree de sus progenitores, desconfía. Solicita siempre su certificado y una factura de compra por si en el futuro debes presentar alguna reclamación.
Si optas por la adopción, asegúrate de que la organización te proporcione toda la información médica disponible del perro y que haya sido evaluado por un veterinario.
¿Es el Pug la raza ideal para ti?
Hemos conocido muchos Pug o Carlinos a lo largo de nuestra amplia experiencia en el mundo canino. Son perros ideales para cualquier tipo de vivienda, son felices acostados a nuestros pies mientras vemos una película y también son felices jugando cuando tengamos ganas de divertirnos. Con los niños son extraordinarios.
No precisan de grandes paseos ni cuidados complicados, aunque sí son propensos a padecer determinados problemas de salud como los mencionados anteriormente. Ideales para entornos con niños pequeños o familias de personas mayores. Su temperamento equilibrado, su tamaño manejable y su capacidad para adaptarse a diferentes estilos de vida los convierten en compañeros excepcionales.
Si buscas un perro que sea compañía constante, que disfrute de los momentos tranquilos pero también de la diversión, y que sea capaz de llenar tu hogar de alegría y ternura, el Pug es tu raza. Pon un Pug en tu vida, no te arrepentirás.
