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Las razas de perros más nerviosos

Si estás pensando en adoptar un perro, siempre resulta conveniente conocer cuáles son los requerimientos en cuanto a actividad de las distintas razas para dar con aquella que mejor casa con tu estilo de vida. Así, te será más fácil mantener a tu nueva mascota feliz y equilibrada. En esta entrada te mostramos cuáles son las razas de perros más nerviosos.

Si bien de cachorros todos los canes están pletóricos de energía y necesitan explorar para familiarizarse con el entorno y aprender, de adultos la mayoría de ellos tiende a rebajar esa energía. No obstante, algunas razas poseen un metabolismo más rápido como consecuencia de su pasado como perros de caza, de pastoreo o como guardianes.

¿Qué entendemos por un perro nervioso y qué origina ese comportamiento?

Aunque siempre habrá ejemplares que escapen a las características generales de su raza, algunas razas son especialmente inquietas, bulliciosas e incluso tendentes a las peleas. Aunque la edad y la existencia de miedo inciden directamente, por lo general, la frustración, la herencia genética y la educación recibida son los desencadenantes.

Se tiende a creer que los canes fruto de cruces son nerviosos y muy activos. Sin embargo, saben diferenciar cuál debe ser su conducta dentro y fuera de casa. Así, aunque suelen requerir actividad física intensa y diaria, dentro de casa se comportan de un modo más conciliador y pausado.

Las razas de perros más nerviosos corresponden a canes acostumbrados al trabajo. Necesitan sentirse la mayor parte del tiempo útiles y ocupados o, por el contrario, deben su errático comportamiento a la cría indiscriminada que ha hecho aflorar en su conducta la excesiva timidez, el nerviosismo o la agresividad, ocasionando conflictividad.

El adiestramiento y el ejercicio, dos pilares indispensables

Desde cachorros deben recibir una educación que les estimule cognitivamente para interiorizar órdenes sencillas de obediencia, pero también que les permita aprender a socializar y a tolerar la frustración. Además, que tu mascota te aprecie como autoridad te ayudará a reforzar vuestro vínculo al tiempo que mejorará vuestra convivencia.

Los etólogos coinciden en que los perros muy inquietos reclaman mayores dosis de ejercicio a diario, ya que, por lo general, la falta de estimulación es la causa que subyace como desencadenante. El estrés que les genera no poder desahogarse, física o mentalmente, da lugar a los ladridos persistentes y a las travesuras.

Por tanto, con independencia de si te hallas dentro o fuera de casa debes jugar con él para mantener satisfechas todas sus necesidades. Prueba a prepararle una especie de yincana en una estancia espaciosa, a jugar al escondite o a atrapar objetos al vuelo. Si debes ausentarte, los juguetes interactivos con un premio oculto te servirán igualmente.

Los Spaniel y los Setter a la cabeza de las razas más inquietas

Analizando sus características y comportamiento podemos determinar que las razas relacionadas con la caza, tanto terrestre como acuática, el pastoreo y la vigilancia corresponden a las familias caninas con mayor propensión a manifestar sin tapujos su entusiasmo o, por contra, su frustración si no son debidamente estimulados.

Los Spaniel

Históricamente utilizados como perros de caza, al igual que los perros de agua, necesitan por instinto el contacto con la naturaleza y realizar actividad física intensa a diario. Los Cocker se hicieron muy populares por sus largas orejas y su pelo. Sin embargo, muchos de sus tutores desconocían qué cuidados reclamaban. La cría indiscriminada hizo el resto.

Los Springer Spaniel necesitan mucha estimulación a diario, tanto física como mental. No satisfacer estas necesidades provoca que muchos de estos canes se sientan estresados y acaben destrozando todo lo que encuentran a su paso.

Los Setter

El Setter irlandés rojo y el rojo y blanco son perros muy activos, con una gran demanda diaria de ejercicio y juego. A su vez, tardan en madurar y se muestran fácilmente excitables. Por tanto, un temprano adiestramiento, los largos paseos y el juego compartido resultan decisivos en favor de su estabilidad.

Los Bracos, Schnauzer y Terrier

El Schnauzer mini es una raza que se adapta a la perfección a la vida en la ciudad y que  congenia con los niños y con los perros con los que deba convivir. Sin embargo, la cría indiscriminada ha provocado que muchos de sus ejemplares desarrollen comportamientos inadecuados e incluso problemas de salud.

Por naturaleza, los Terrier son peleones, testarudos y ladradores. Los Jack Russel, los Fox Terrier, los Yorkshire, los Airedale y los West Highland White Terrier, popularmente conocidos como Westy, son claros exponentes de esta enérgica psicología canina. Agradecen disponer de un espacio al aire libre en casa, o próximo, en el que desfogarse.

Los Dálmata, Beagle y Collie

Estas razas corresponden a perros muy inteligentes y fáciles de educar. Sin embargo, sus requerimientos de actividad son también elevados, aunque menos que en los tres grupos antecesores. No son adecuados para la vida en la ciudad, sino para las casas rurales donde encontrarán suficientes estímulos con los que entretenerse y disfrutar.

¿Y cuáles son las razas más pacíficas?

En el extremo contrario tenemos al Pug o Carlino, al Bulldog francés, al Sharpei, al Gran Danés y al Galgo como las razas de perro consideradas más tranquilas. De todos modos, incluso las razas más inquietas pueden ser domadas si desde temprana edad, y a través del refuerzo positivo, reciben un correcto adiestramiento y ven satisfechas sus necesidades.

Si pese a tu aumento de la frecuencia e intensidad de la actividad física y del juego compartido con tu mascota no consigues rebajar su hiperactividad deberías consultarlo con un veterinario etólogo. Él será el profesional idóneo para dar con la causa y pautarte un tratamiento ad hoc.

 

Jose A. Ramos

Especialista en etología aplicada, con más de 30 años de experiencia en educación, comportamiento y nutrición canina.