El lenguaje corporal de los perros

¿Cómo saber cuándo un peludo se siente incómodo, si está calmado o por qué mueve la cola sin parar? Para entender el comportamiento canino es importante comprender primero cómo se comunican.

Hay infinidad de gestos y señales que descifrar. Por eso, en este artículo vamos a darte las principales claves para interpretar el lenguaje corporal de los perros.

Diferentes formas de comunicación canina

Un can se comunica con sus semejantes a través de su cuerpo, de los ladridos y del olor. No es casualidad que su olfato esté tan desarrollado, pues este sentido les ofrece mucha información sobre otros perros y sobre los humanos.

A través de sus diferentes formas de ladrido, el perro también expresa lo que siente. Cuando lo hace, la frecuencia, el tono y la duración pueden variar, teniendo en cada caso significados distintos.

Sin embargo, es su lenguaje corporal el que más datos nos revelará acerca de sus intenciones, que se enmarcan en un contexto determinado.

Para averiguar qué nos quiere decir deberás prestar mucha atención y fijarte bien en las señales de sus tres “C”: su cuerpo, su cara y su cola.

¿Qué tipo de señales nos envían los perros y qué significan?

A la hora de analizar las señales del rico “vocabulario” gestual de los perros distinguimos entre:

  • Signos de sumisión. Cuando un can quiere mostrar sometimiento se pueden identificar todo un conjunto de gestos y sonidos que son propios de este estado. A nivel corporal se tumbará en el suelo, donde permanecerá muy quieto. Sus orejas estarán echadas hacia atrás y evitará a toda costa la mirada frontal, que puede interpretarse como un desafío. En ocasiones también se tumbará hacia arriba, mostrando su parte más vulnerable.
  • Señales de dominancia. Si el perro quiere mostrar superioridad respecto a otro congénere, adelantará su cabeza con la barbilla alta. Sus orejas y su cola estarán empinadas, sacando el pecho y con la columna arqueada. Esta es su forma de decir “aquí mando yo”.
  • Indicadores de miedo. Forman parte de las llamadas señales agonísticas, que incluyen aquellas expresiones relacionadas con la confrontación o la lucha. Cuando un perro está asustado su cola está metida entre las patas protegiendo sus genitales, la cabeza baja, las orejas replegadas y la espalda encorvada.

perro asustado

  • Ganas de jugar. Si un peludo quiere divertirse también expresará esta intención a través de señales afiliativas, que son las relacionadas con el cariño, la interacción y la socialización. Un perro te hará saber enseguida que quiere jugar contigo porque no parará quieto y no dejará de mover la cola intentando captar tu atención. Retozará, ladrará y mostrará un evidente estado de agitación, enredándose entre tus piernas y agachando la mitad delantera de su cuerpo en un típico gesto que se conoce como “play bow”.
  • Muestras de enfado. Por otro lado, un can irritado o enfadado podría dar muestras de agresividad si la situación no se reconduce a tiempo. En estos casos las orejas estarán dirigidas hacia delante, con la cola alzada, la mirada fija en lo que le disgusta, la boca muy tensa y el cuerpo inclinado hacia delante; también puede enseñar los dientes y gruñir o ladrar, con el pelaje del lomo erizado.
  • Gestos para reclamar cariño. Nuestro peludo puede pedirnos mimos y caricias a través de su lenguaje corporal. Si está algo tristón vendrá a buscarte con las orejas hacia atrás. Si las tiene hacia delante es porque está contento pero quiere que le des más cariño. En ese caso moverá la cola y levantará las cejas. Y, por si todavía no lo pillas, puede darte toquecitos con su hocico o sus patas.
  • Estados de estrés. Si el can está nervioso, podemos identificar algunos gestos indicativos de este estado. Los estornudos y bostezos son los más comunes, pero ni mucho menos los únicos; también puede que olisquee, se rasque, se sacuda, se lama la nariz o incluso chirríe los dientes. Todo ello con un fin: liberar la tensión y el estrés que siente e inducirse a la calma.
  • Conductas de bienestar o confort. Éstas aparecen cuando sus necesidades de supervivencia están cubiertas y se sienten seguros y felices. Esto explica por qué se revuelcan en la hierba, descansan muy extendidos y patas arriba o duermen en espacios abiertos en lugar de hacerlo en un rincón. A diferencia del resto de señales, estas expresiones no tienen una intención comunicativa consciente. Simplemente son una muestra clara de que están cómodos y satisfechos con su vida.

Como ves, los perros también “nos hablan” a su manera y hay una gran variedad de gestos genuinamente caninos que cobran sentido vistos en su conjunto. Entenderlos es fundamental para conocer cómo se siente nuestro peludo y saber qué necesidades tiene. De este modo mejorará la comunicación entre ambos y la relación que tenéis se verá fortalecida.

Los perros se comunican con nosotros todo el tiempo, así que cuéntanos: ¿qué gestos o señales de tu compañero de cuatro patas son las que más te llaman la atención? ¿Cuáles son las expresiones corporales que reproduce con mayor frecuencia? ¡Nos encanta leer vuestros comentarios!