Podenco Portugués

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Aunque como bien indica su nombre, este pequeño perro tiene parte de sus orígenes en Portugal, lo cierto es que el carácter de este canino de pelo duro viene de lejos, ya que algunos sitúan los orígenes del podenco en Fenicia.

Que se pueda clasificar como un perro de talla pequeña no significa, ni mucho menos, que estemos ante un perro falto de carácter. Es normal encontrar perros de esta raza cazando o ejerciendo funciones de guardia y vigilancia.

Y es que su tamaño puede tornarse una ventaja para estas actividades, ya que las variedades de tamaño enano pueden ser utilizadas para la caza de conejos u otros animales que suelen buscar cobijo en pequeños agujeros y recovecos.

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El carácter del podenco portugués

El comportamiento del podenco portugués viene muy marcado por la costumbre de encontrarse en espacios abiertos de cierta envergadura. Una característica que es vista como el origen de su vivacidad y gran intelecto.

Inteligente, sobrio y rústico, pero también atento. Este pequeño no olvida quien es su amo ni la familia que le rodea, de forma que es frecuente encontrar ejemplares muy cariñosos con los más pequeños de la familia y dados a ofrecer muestras evidentes de aprecio.

Eso sí, hay que limitar este carácter afable a los sujetos próximos. Como buen vigilante, este perro tendrá tendencia a mostrarse reservado con los extraños, incluso es posible que se muestre agresivo si se cruza con algún otro animal o mascota.

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Características del podenco portugués

Podemos describir al podenco portugués como un perro de tamaño mediano, aunque actualmente existe un gran interés en el mercado por las variantes podenco enano o podenco pequeño.

Se trata de un animal bien proporcionado, con buena estructura ósea y una musculatura desarrollada. De cabeza larga y estrella, destaca en ella un hocico puntiagudo que se convertirá en un gran punto a favor cuando esté cazando.

Ya hemos comentado que se trata de un perro con carácter, y podremos comprobarlo en su mirada. El podenco portugués es bien conocido por contar con una gran expresividad en sus ojos, una muestra de la complicidad que suele verse entre estos perros y sus propietarios.

Ya hablemos de ejemplares de pelo largo o corto, lo que sí tenemos asegurado es que se trata de un perro de pelo duro y áspero. Los pelajes más comunes en los ejemplares de esta raza son el negro tenue o mate y los colores de la gama de los marrones y amarillos.

Educando al podenco portugués

La tarea de educar al podenco portugués puede ser relativamente sencilla si se cuenta con la paciencia necesaria. Sabiendo que se trata de un ejemplar que cazando se encuentra en su salsa, es fácil entender su tendencia a la hiperactividad y a la fácil distracción.

No obstante, que se trate de un animal con tendencia a dejarse llevar por los estímulos no entra en conflicto con su afamada inteligencia. Es por esto por lo que controlar el nervio de este mini canino será básicamente cuestión de presentarle ‘la lección’ de manera interesante.

Evidentemente, si la educación del perro se produce desde su etapa de cachorro, será más eficaz y sencilla de llevar a cabo, siempre con técnicas de adiestramiento acertadas.

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Cuidados recomendados

Si en el momento de educarlo tendrás que invertir una cierta dosis de esfuerzo, una vez lograda dicha tarea no tendremos que inquietarnos mucho más por nuestro amigo de cuatro patas.

El podenco portugués se considera un perro de pocas necesidades y de cuidado sencillo. Algo fácilmente comprensible si recordamos su carácter bien presente y su tendencia a vivir cazando.

Solventadas sus escasas necesidades a la hora de proveerlo de comida y víveres, tampoco tendremos que preocuparnos por la pérdida de pelo o la necesidad de un cepillado constante. Este perro tiene aguante y cuerda para rato, llegando a alcanzar habitualmente los 12 o 14 años de vida.

Quizás el mayor peligro que podamos encontrar con este podenco es la posibilidad de que se escape y se pierda, dada su irrefrenable tendencia a seguir rastros.

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