Cómo limpiar a un perro sin bañarlo

Para que tu compañero peludo se sienta feliz y contento, una buena higiene es tan importante como una alimentación adecuada y que le demuestres tu cariño.

Sin embargo, no siempre hay tiempo para asearlo a fondo; en otras ocasiones, como ocurre después de una cirugía, puede estar contraindicado.

En esos casos conviene saber qué hacer. Toma nota aquí de cómo limpiar a un perro sin bañarlo y conoce qué prácticas no son nada recomendables.

Toallas húmedas

Una de las soluciones más simples es utilizar una toalla de baño y humedecerla para higienizar al can. Si bien no es una solución definitiva para poderle limpiar bien, en un momento puntual puede ayudarte a mantener su aspecto aseado y su pelaje terso.

Esta técnica es especialmente útil cuando el perro se ensucia solo en alguna parte específica de su cuerpo, por culpa del lodo o de la hierba. No olvides cepillar su pelo antes y después de la limpieza para dejarlo tan acicalado como tras un baño.

Champú seco para limpiar a un perro sin bañarlo

Si compartes tu vida con uno de estos amigables peludos probablemente ya sabrás que hay una gran oferta de tratamientos de belleza y de productos para mantenerlo limpio.

El champú para la limpieza en seco es uno de ellos y te puede solucionar el problema de no poder mojar a tu can.

Sigue los siguientes pasos para un correcto baño en seco:

  1. Es primordial comenzar con un buen cepillado. Cuando lo hagas, intenta deshacerte de los nudos que se forman en su pelaje para aplicar el producto con más facilidad.
  2. A continuación, humedece una toallita o paño de algodón con agua tibia. Una vez hecho esto, vierte el champú sobre el paño y limpia todo el cuerpo del can. No te dejes ninguna parte sin higienizar.
  3. Si ves que la suciedad no ha terminado de salir y que tu can necesita una segunda pasada, puedes volver a aplicar el champú. Recuerda que puedes utilizar este producto tantas veces como sea necesario.
  4. Cuando esté limpio, lo ideal es que vuelvas a pasarle el cepillo. De esta manera eliminarás cualquier resto del producto que pueda quedar en su pelaje y te asegurarás de que su pelo queda suave y sin ningún resto de humedad.

Nunca está de más tener en casa este tipo de productos, ya que nos pueden sacar de un apuro. Sin embargo, si no has tenido tiempo de acercarte hasta la tienda, puedes recurrir a alguna solución más casera.

perro con toalla

Desodorante para perros hecho en casa

En el día a día es normal que nuestro compañero peludo se ensucie, sobre todo tras un largo paseo por zonas abiertas o cuando llueve. Es imposible controlar cada uno de sus movimientos.

Cuando notes que no huele a limpio, una buena solución es tener a tu disposición un desodorante casero, hecho con productos que encontrarás en tu despensa.

Es tan simple como conseguir un pulverizador y rellenarlo con una parte de vinagre de manzana y dos de agua. Una de las múltiples propiedades del vinagre de manzana es que ayuda a combatir los malos olores. Gracias a la aplicación de este perfume, el pelo de tu amigo especial se mantendrá en buen estado.

Pero ojo, a la hora de limpiar a un perro sin bañarlo debes tener cuidado, pues igual que hay sustancias que pueden ayudarte a cuidar su higiene y su salud, otras no son tan beneficiosas.

Recuerda que a los perros nos les gusta el olor a vinagre, así que no abuses mucho de esta práctica.

Lo que NO debes utilizar para limpiar a tu perro

Algunos productos podrían resultar nocivos para el can. Por eso, es importante conocer cuáles son para mantener a tu peludo lo más lejos posible.

  • Las toallitas húmedas comerciales. Los seres humanos muchas veces las utilizamos, pero este tipo de paños no son adecuados para los perros. Esto se debe a que contienen sustancias que podrían perjudicarles, especialmente si padecen alergias, dermatitis o cualquier tipo de problema relacionado con la piel.
  • Los champús en seco no diseñados para perros. Un error común es pensar que los productos creados para los seres humanos pueden ser utilizados para los perros. Esto es particularmente peligroso en el caso de los champús en seco no diseñados para uso veterinario. Utilizarlos podría desencadenar una grave reacción alérgica.
  • Las colonias convencionales. La piel de un can no está preparada para una colonia convencional. Su uso puede irritar la piel del perro, por lo que este tipo de productos deben evitarse.

En conclusión: el baño es seco puede ser una forma de salir del paso en determinadas circunstancias. No obstante, debes evitar que esta práctica se vuelva habitual y no utilizar productos que puedan lastimarle.

Apenas puedas bríndale a tu amigo peludo un baño completo en el que ambos disfrutéis y que le ayude a sentirse limpio y agradecido. Y tú, ¿alguna vez has necesitado limpiarle en seco? ¿Cada cuanto sueles higienizarlo?