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Como su nombre indica, la hipervitaminosis se produce por una cantidad excesiva de vitaminas en el organismo, en este caso, de vitamina A. En la actualidad es un problema muy raro en los perros y no suele detectarse casi ningún caso.

La amplia distribución de los alimentos comerciales especialmente formulados para ellos ha hecho que sea difícil encontrar deficiencias a nivel nutricional. Veamos la importancia de la vitamina A y que síntomas puede acarrear un exceso o una deficiencia.

Las funciones de la vitamina A en perros

También conocida con el nombre de retinol, cumple importantes funciones. Es antioxidante, elimina radicales libres y protege el ADN de su acción mutágena. Contribuye a detener el envejecimiento celular. Interviene en la formación de huesos, dientes, uñas, sangre, piel, membranas y tejidos. Repara tejidos, protege mucosas y favorece la actividad renal y reproductiva.

Mantiene la retina y funciones como la adaptación a los cambios en la intensidad de la luz. Participa en procesos inmunitarios para evitar infecciones. Pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles, junto a la D, la E o la K. Pueden almacenarse en el organismo y en el hígado, por lo que es más difícil eliminarlas por la orina en el caso de que haya un exceso.

Se excretan en las heces, al contrario que las vitaminas hidrosolubles, que se diluyen en agua y se excretan a través de la orina. La vitamina A es fundamental para la vida, pero se necesita solo en pequeñas cantidades, por eso también se denomina micronutriente. Debe aportarse a través de una dieta sana y equilibrada porque el organismo no la puede sintetizar.

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Vitamina A incluida en la alimentación

Algunos alimentos son especialmente ricos en esta vitamina. En los vegetales se encuentra en forma de carotenoides, siendo el más común el betacaroteno. La vitamina A procede de los carotenoides que sintetizan las células vegetales. Al consumirlos, gracias a la acción de una enzima intestinal, se convierten en vitamina A, que abunda en los siguientes alimentos:

  • Hígado / Aceite de pescado, como el de hígado de bacalao / Pescados azules.
  • Lácteos, como la mantequilla / Huevo.
  • Naranja / Melón / Albaricoque.
  • Brócoli /Espinacas /Pimiento.
  • Zanahoria / Tomate /Lechuga.

Intoxicación por exceso de vitamina A en perros

En los perros es muy infrecuente que se produzca una hipervitaminosis A. En los gatos sí se ven algunos casos en los ejemplares que se alimentan a base de vísceras y de leche, ya que todavía está muy extendida la creencia de que son los ingredientes ideales para la dieta de estos felinos. Por supuesto, se trata de un error.

Aunque, como en el caso de los perros, la difusión de los alimentos comerciales formulados para gatos hace más difícil que se encuentren casos de hipervitaminosis A o de cualquier otra hipervitaminosis.

En los perros, un exceso de vitamina A se relaciona con prurito intenso que hace que el perro no pueda dejar de rascarse, pérdida de peso y falta de apetito o anorexia.

Suplementos vitamínicos para perros

Es común que escuchemos hablar de los beneficios de las vitaminas. Y es cierto que son necesarias para mantener la salud. Pero, si le ofrecemos a nuestro perro una dieta saludable y equilibrada, ya obtendrá todas las vitaminas que su organismo demanda. Algunas vitaminas pueden ingerirse en una cantidad elevada sin repercusiones porque se eliminan.

Pero hay otras que no pueden ser expulsadas fácilmente, ya que se excretan con dificultad. En ese caso, se acumulan en el organismo y pueden llegar a causar problemas de salud. Es lo que sucede con la vitamina A. Para que esto ocurra el animal debe ingerir una dosis muy elevada en un corto espacio de tiempo o dosis altas diarias durante un largo período.

Por ello, nunca debemos darle suplementos a nuestro perro si no nos lo ha prescrito el veterinario. Tampoco grandes cantidades de ningún alimento con frecuencia, ya que, por supuesto, encontramos vitaminas en todos ellos. Esta precaución es especialmente importante en perras gestantes, ya que podría tener efecto en el desarrollo de los fetos.

Pérdida de vitaminas de los alimentos

Es cierto que la vitamina A puede ir perdiéndose con el tiempo en los alimentos comerciales almacenados durante largos períodos de tiempo o guardados en condiciones poco recomendables.

También se puede alterar por cambios de temperatura y la luz la oxida con facilidad. Pero, si hacemos un uso adecuado de estos alimentos y los utilizamos dentro de la fecha de caducidad establecida por el fabricante, la cantidad adecuada de vitamina A está garantizada.

Bibliografía
Villagrasa, María. Nutrientes para un pelaje perfecto. Revista Ateuves nº 36. pp. 10-15 y Cóctel de vitaminas. Revista Ateuves nº 46. pp. 14-19.