Cómo cortar las uñas a un perro en casa

A nuestros queridos perritos también les crecen las uñas, de la misma forma que nos crecen a nosotros. Y para evitar que la propia uña les produzca heridas o que se rompa accidentalmente provocándoles mucho dolor, debemos aprender cómo cortar las uñas a un perro para poder hacerlo con el nuestro rutinariamente.

Existen dos tipos de colores de uñas claramente identificables, las uñas blancas y las uñas negras. Las uñas blancas son mucho más sencillas pues podremos ver hasta donde podemos cortar, pero las uñas negras son mucho más complejas dado que no ofrecen ninguna pista. No obstante, vamos a repasar cómo debemos cortarle las uñas a nuestro perro sea cual sea su color.

Preparando las uñas de nuestro perro para el corte

Lo primero que debemos aprender antes de cortar nada, es por donde o hasta donde podemos cortar. Las uñas de los perros tienen en la mayor parte de su interior un nervio y un vaso sanguíneo, por lo que no podemos cortar sin más, ya que podríamos causar una pequeña hemorragia y dolor a nuestro perro.

Si nuestro perro tiene uñas de color blanco-transparente, será muy sencillo ver hasta donde llega el nervio y el vaso de la uña (parte más rosada) y por qué zona podemos cortar sin dañarla. Sin embargo, si nuestro perro tiene las uñas negras, no podremos ver la inervación e irrigación, por lo que no será tan fácil de realizar.

Para saber cómo y por donde cortar, lo más fácil será que alguien nos sujete la extremidad y otra persona realice el corte con un corta uñas de perro apropiado. No se debe rebasar la inervación e irrigación (parte rosa) ni cortar muy a ras de esta. Debemos dejar unos milímetros de separación. En la imagen inferior lo vemos.

Comenzando a cortar las uñas

Como antes decíamos, algunos perros no se dejan cortar las uñas porque se ponen nerviosos. Debemos tranquilizarlos e incluso pedir ayuda para que alguien entretenga al perro con un poco de comida o juegos mientras nosotros realizamos el corte de uñas.

Si las uñas son blancas-transparentes, podemos hacer el corte horizontal dejando unos milímetros con la zona rosada como hemos explicado, con un corta uñas especial para perros. Estos corta uñas están disponibles en diferentes tamaños, para perros pequeños, medianos y grandes.

Si las uñas de nuestro perro son negras, entonces debemos ir cortando muy poco a poco, con mucho cuidado de no cortar por la zona rosada. Dependiendo de la longitud de dicha uña, haremos un primer corte de tres milímetros aproximadamente y observaremos la zona cortada, si no hay restos de nervios ni vasos sanguíneos, podemos cortar nuevamente y repetir hasta que las uñas queden de un tamaño apropiado.

Si apreciamos nervios o vasos sanguíneos, pararemos inmediatamente pues ya no se puede cortar más. En cuanto a las uñas negras, es mejor dejar un poco más de uña de lo normal a pasarnos, ya que no vemos donde están el nervio y vaso, y sangra bastante.

¿Cuando se deben cortar las uñas de un perro?

Los perros tienen las uñas largas de forma natural, la mayoría de ellos no necesitan que sus uñas sean cortadas ya que las van desgastando de forma natural en la calle, rocas o asfalto.

Algunos perros no las desgastan y sus uñas pueden crecer excesivamente, llegando incluso a curvarse sobre sí mismas (especial atención en las laterales, los espolones) o estar tan largas que son propensas a que se partan, produciendo dolor y una consulta al veterinario. Por eso se deberían cortar rutinariamente.

Un truco para orientarnos sobre si nuestro perro necesita o no un corte de uñas, es poniéndolo de pie y observando si sus uñas tocan con el suelo. Cuando un perro tiene las uñas bien, estas no deberían tocar el suelo. Si sus uñas tocan el suelo, hay que recortarlas hasta que queden justo a ras (un poco por encima del suelo). Esto es un truco orientativo ya que cada raza tiene un tamaño y no siempre se va a seguir esta normal.

Es importante también porque cuanto más dejemos crecer las uñas de nuestra mascota, más va a crecer ese vaso y nervio, siendo cada vez más largas y más propensas a que se partan.

¿Qué sucede si me paso?

Con un corta uñas adecuado y siguiendo las indicaciones, no debería haber ningún problema. Pero en ocasiones cortamos un poco más de lo necesario afectando al nervio y vaso sanguíneo del interior de la uña. Si esto ocurre, nuestro perro se quejará porque le produce dolor y además comenzará a sangrar por la parte cortada de la uña.

Debemos aplicar unos polvos cauterizadores o como truco casero la harina. Esta hará en la medida de lo posible que el vaso deje de sangrar al taponar y coagular la hemorragia. Hay que poner una buena porción sobre el corte transversal hecho. Esa uña no se tocará más, y habrá que tener cuidado con las restantes, ya que nuestra mascota puede estar mosqueada. Si al rato tiene molestias o se complica más de lo normal, será conveniente acudir a consulta.

Si no lo tenemos claro o nuestro perro es demasiado nervioso y no se deja o cualquier otra circunstancia que pueda suponer un peligro para nuestro perro lo mejor es acudir a un veterinario que le corten las uñas allí.