Leptospirosis canina

La leptospirosis en perros, conocida popularmente como “tifus canino”, es una enfermedad infecciosa provocada por una bacteria que puede afectar a muchos mamíferos domésticos e, incluso, al ser humano.

Por eso es importante saber cómo se manifiesta, sus primeros síntomas y qué debemos hacer para tratarla. Desde SoyUnperro os mostramos toda esta importante información.

Exactamente, ¿qué es la leptospirosis en perros?

La leptospirosis canina es una enfermedad infecciosa que además puede transmitirse a los humanos, por lo que es importante tomar todas las precauciones posibles para evitar el contagio.

Las bacterias del género Leptospira son las responsables de este mal, siendo las más comunes en perros la Leptospira Canicola y la Leptospira Icterohaemorrhagiae.

Es en los meses de temperaturas más altas cuando está más presente. Sobre todo en los perros machos, debido a sus particulares hábitos de olfato y lamido de orina.

perro bebiendo agua

¿Cómo se contagia la leptospirosis?

Cuando alguna de las bacterias que hemos visto penetra en el organismo del perro, a través de las mucosas nasales, bucales, conjuntivas o de una herida en la piel, se produce el contagio.

Una vez dentro la bacteria llega al torrente sanguíneo y desde allí se distribuye hacia los diversos órganos y tejidos, hasta que se produce una reacción inmune. Si la bacteria sobrevive se depositará en el hígado o en el riñón, provocándole al perro graves trastornos de salud.

La vía principal de contagio de la leptospirosis en perros es el agua o la comida contaminada con orina de otros perros o animales que tengan esta misma enfermedad.

¿La leptospirosis canina es contagiosa en humanos?

La leptospirosis en perros puede transmitirse a los humanos. El contagio se produce cuando una persona entra en contacto con agua, con alimentos o con orina contaminada con bacterias del género Leptospira.

Por ello hay que tener especial cuidado con los niños que conviven con perros. También puede adquirirse a través del suelo, en el caso de que la superficie se haya infectado y se tenga el hábito de caminar descalzo.

Principales síntomas de la Leptospirosis canina

Un perro con Leptospirosis puede que no presente síntomas visibles en la mayoría de los perros. Otras veces, en cambio, sí puede mostrar signos agudos o crónicos. Los más habituales son:

  • Fiebre

  • Falta de apetito

  • Vómitos o diarrea, a veces con presencia de sangre en las heces.

  • Orina de color oscuro

  • Signos de dolor al orinar

  • Úlceras en la mucosa de la boca

A nivel general el perro mostrará un claro deterioro físico cuando esta enfermedad ya esté avanzada. Además, si presenta síntomas relacionados con la micción, es posible que los riñones estén afectados.

En tal caso el pronóstico de recuperación es reservado, pues debes saber que es una enfermedad con una tasa de mortalidad muy alta. Si detectas estos signos en tu amigo peludo, debes acudir de forma urgente al veterinario.

En esta enfermedad el tiempo es oro y cuanto antes comience el tratamiento más probabilidades tendrá el perro de sobrevivir a la Leptospirosis y recuperarse.

perro bebe agua

Diagnóstico de la Leptospirosis

Una vez estemos en la consulta veterinaria, el especialista realizará una exploración completa del can, teniendo en cuenta todos los síntomas que le hayamos descrito.

Adicionalmente pedirá una analítica de sangre para medir el nivel de anticuerpos y examinará la orina, para ver si hay infección y si hay presencia de la bacteria Leptospira.

En el caso de que se detecte, no habrá duda sobre el diagnóstico y el veterinario deberá proponer el tratamiento que considere más adecuado.

¿Cómo se trata la Leptospirosis canina?

Para combatir la Leptospirosis canina hará falta un tratamiento de tipo farmacológico, con antibióticos de amplio espectro que ayuden a eliminar la infección bacteriana.

Si hay daño hepático y renal también deberán tratarse los síntomas y, sobre todo, hacer cambios en la dieta para facilitar la recuperación. Lo ideal es que ésta sea altamente nutritiva y baja en proteínas.

En cualquier caso el veterinario es la única persona que puede asesorarte a nivel particular y quien mejor puede saber qué es lo mejor para tu amigo peludo, teniendo en cuenta su estado de salud.

¿Cómo se puede prevenir la Leptospirosis canina?

El mejor remedio contra la Leptospirosis canina es siempre la prevención. Para ello es importante vacunar al perro, lo que reducirá significativamente el riesgo de que contraiga esta enfermedad.

Las dosis deben reforzarse cada seis meses y también se debe desinfectar de forma periódica el espacio en el que convive. No olvides que una buena higiene es fundamental para la prevención de muchas patologías, especialmente si son de tipo infeccioso como es el caso de la Leptospirosis.