Saltar al contenido
Xoloitzcuintle2

Xoloitzcuintle

Hace más de 3.000 años, los aztecas creían que este perro acompañaba a los difuntos en su viaje al inframundo. Hoy, el Xoloitzcuintle sigue siendo una rareza fuera de México, pero su piel desnuda y su temperamento leal lo convierten en uno de los perros más fascinantes que existen.

Historia del Perro Azteca

Ha sido definido como «el primer perro de América» ya que existen pruebas arqueológicas que demuestran que esta raza existe desde hace más de 3.000 años, siendo el primer perro domesticado en este continente.

Se han descubierto estatuas de arcilla y piezas de cerámica con la forma de este perro en antiguos enterramientos mayas y aztecas. Estos pueblos veneraban al Xoloitzcuintle como si fuera una divinidad y le atribuían toda clase de poderes mágicos. En la mitología azteca, se creía que acompañaba a los difuntos en su viaje al Mictlán (inframundo), ayudándolos a cruzar el río Chiconahuapan según su comportamiento en vida.

El significado del nombre Xoloitzcuintle

La palabra Xoloitzcuintle procede del náhuatl y es una combinación de dos vocablos: Xólotl, el dios azteca del ocaso y la muerte, e itzcuintli, que significa perro en lengua mexica. Así, literalmente significa «perro del dios Xolotl», reflejando su procedencia divina según la creencia azteca.

Algunos estudiosos también interpretan el nombre como referencia al aspecto físico del animal, sugiriendo que podría significar «perro raro o arrugado», haciendo alusión a su piel desnuda. En los países de habla inglesa se le llama simplemente Mexican Hairless Dog (perro mexicano sin pelo), un nombre muy descriptivo que sin embargo se aplica también a los ejemplares que sí tienen pelo.

Temperamento y comportamiento

El Xolo es un perro tranquilo, desconfiado con los extraños pero muy afectuoso con su familia, en especial con el miembro que elige como su favorito. Los cachorros son muy activos, aunque a medida que van madurando su carácter se va haciendo más sosegado.

Es noble y muy fiel. También es un excelente perro guardián, aunque no molestará con sus ladridos si no existe un buen motivo. Muy territorial, no suele hacer buenas migas con otros perros, por lo que la socialización temprana es fundamental. Su lealtad y equilibrio emocional lo sitúan entre las razas con mejor temperamento para quienes buscan un compañero de vida.

Características físicas

Su altura a la cruz oscila entre 50 y 75 cm, con un peso que va de 11 a 18 kg. Existe una variedad de menor tamaño, el Perro Azteca Toy, cuyo tamaño y peso son aproximadamente un 60% más bajos que los de la variedad estándar.

El cuerpo del Xolo es compacto, con una cabeza delgada en la que resaltan sus orejas triangulares levantadas y los ojos almendrados, casi siempre de color marrón oscuro. El color de la nariz coincide con el de la piel o el abrigo, en el caso de los perros aztecas con pelo. La imagen del Perro Azteca se hizo muy popular en todo el mundo al ser representado en numerosas obras pictóricas de los artistas mexicanos Diego Rivera y Frida Kahlo.

La ausencia de pelo y sus causas genéticas

La ausencia total de pelo es una de las características que definen al Perro Azteca. Esto se debe a una mutación genética natural que afecta al ectodermo durante la fase embrionaria, impactando tanto en el desarrollo del pelaje como en la dentición.

Esta mutación está directamente ligada a la ausencia de dientes premolares, una característica que comparten todos los ejemplares de la raza, tengan o no pelaje. La piel desnuda también compensa la pérdida de calor corporal: la temperatura de su piel alcanza los 40°C, superior a la de otros perros. Este fenómeno genético lo emparenta con otras razas de perro sin pelo que comparten características similares.

Aproximadamente uno de cada cinco Xoloitzcuintles nace con pelo, generalmente corto y áspero, limitado a zonas como la cabeza y la cola.

¿Por qué algunos Xoloitzcuintles tienen pelo?

Aunque la raza es famosa por su calvicie, existe una variedad oficial con pelaje reconocida internacionalmente. Los ejemplares con pelo presentan una capa corta y áspera, o bien limitada a ciertas zonas de su anatomía, siempre en colores ocre, anaranjado, negro, marrón o gris.

Ambas formas (pelada y con pelo) comparten la misma mutación genética y la ausencia de premolares. La diferencia es que los ejemplares con pelaje no pueden alzar las orejas de la misma forma que los pelones, aunque mantienen todas las demás características de la raza.

Adiestramiento y socialización

La mejor forma de adiestrar a un Xolo es usar un método estructurado y ser muy constantes. Conviene entrenarlo con técnicas de refuerzo positivo que estimulen a este perro inteligente y sensible a aprender rápidamente.

Gracias a su carácter dócil, basta con una mirada severa para reprender a nuestro Perro Azteca y llamarlo al orden. Los resultados del entrenamiento siempre serán mejores si el can ha sido socializado correctamente durante su etapa como cachorro, especialmente para reducir su desconfianza natural hacia extraños.

Salud y longevidad

Aunque se trata de una raza muy sana, pueden aparecer con frecuencia algunos problemas como la luxación de rótula, la displasia de codo y/o cadera y ciertos trastornos digestivos relacionados con el hígado. Otro elemento especialmente sensible en esta raza es la piel.

El Perro Azteca es una de las razas caninas más longevas que se conocen, pudiendo llegar a vivir hasta los 20 años. Esta longevidad excepcional lo convierte en un compañero de vida a largo plazo para quien esté dispuesto a proporcionarle los cuidados adecuados.

Ejercicio, alimentación y peso

Un paseo diario o un rato de juego vigoroso son suficientes para satisfacer sus necesidades de ejercicio. El patio o jardín donde esté nuestro Xolo debe estar vallado pues se trata de un perro atlético y un gran saltador que siempre tratará de escapar.

Debido a su propensión al sobrepeso, es importante vigilar la alimentación de este perro y seguir las pautas que nos recomiende el veterinario. La obesidad en el Perro Azteca puede provocar, entre otros trastornos, importantes problemas en sus articulaciones.

CUIDADO CON LA TEMPERATURA

Sin pelaje que lo proteja, el Xoloitzcuintle es sensible a los cambios bruscos de temperatura. En invierno necesita abrigo; en verano, protección solar. Evita exponerlo a corrientes de aire frío o calor extremo.

Cuidados especiales de la piel

La piel desnuda del Perro Azteca es especialmente vulnerable a los cambios de temperatura y otros factores externos. Requiere baños regulares con productos específicos para mantenerla hidratada y protegida.

En invierno es fundamental proporcionarle abrigo adecuado, mientras que en verano necesita protección solar para evitar quemaduras. La piel debe inspeccionarse regularmente para detectar cualquier irritación, infección o cambio anómalo que requiera atención veterinaria.

¿Cuánto cuesta un Xoloitzcuintle?

El precio de un Perro Azteca varía significativamente según el lugar de adquisición y el valor genético del ejemplar. En México, donde forma parte de las razas más comunes del país, el coste no sería inferior a cinco mil pesos, aumentando considerablemente según el número de competiciones en las que haya participado el perro o sus progenitores.

En Europa, el precio orientativo ronda los 400 euros, aunque puede variar según el criadero y la calidad del ejemplar. La adopción es siempre la opción más responsable y accesible, permitiendo dar un hogar a un Xolo que lo necesita.

¿Es el Xoloitzcuintle el perro adecuado para ti?

El Perro Azteca es ideal para quienes buscan un compañero leal, inteligente y de tamaño manejable, pero requiere dedicación en cuidados de piel, protección térmica y socialización temprana. Su naturaleza territorial y desconfianza hacia extraños lo hacen más adecuado para hogares sin otros perros y con propietarios que puedan proporcionarle estructura y constancia en el adiestramiento.

Su excepcional longevidad significa que adoptar un Xolo es un compromiso de dos décadas. Si estás dispuesto a asumir sus necesidades específicas de cuidado y a valorar su historia milenaria, este perro azteca sin pelo puede convertirse en uno de los compañeros más extraordinarios que hayas tenido.

Jose A. Ramos

Especialista en etología aplicada, con más de 30 años de experiencia en educación, comportamiento y nutrición canina.