Los Broholmer son canes de características molosas que históricamente han sido empleados como perros guardianes y de caza. Pese a su gran envergadura e instinto protector son sumamente afectuosos con los que consideran de su familia. De hecho, forjan un fuerte vínculo y apego con ellos.

De su anatomía destacan su tren trasero y su pecho profundo, rasgos que dan una idea de la fuerza de la que hacen gala estos perros, que ya con su sola presencia intimidan. Fuera de su Dinamarca natal no son muy conocidos, pero cuentan con el reconocimiento oficial como raza desde finales del siglo XVIII.

Características del Broholmer

Son grandes y poseen un cuerpo rectangular, más ancho que alto, con patas musculosas. La cabeza es maciza y ancha, con una mandíbula potente y un cuello poderoso por el que asoma una ligera papada. La trufa es negra y los ojos redondos. Su coloración es ámbar y puede adquirir diversas tonalidades. El resultado final es una mirada tierna.

Las orejas son medianas y de inserción alta, les cuelgan pegadas a ambos lados de la cabeza. La cola, por su parte, es ancha en la base y de inserción baja. En movimiento la elevan, pero nunca sobrepasa la altura de la espalda. El pelo es corto y tupido y presenta una gruesa subcapa interna.

icono-perroAltura de entre 73 t 77 cm en machos y entre 68 y 72 cm en hembras
icono-pesoPeso de entre 50 y 70 kg en machos y entre 40 y 60 kg en hembras
icono-pelo
Pelo corto, denso y tupido, muy pegado al cuerpo. Se admiten los colores amarillo, rojo dorado y negro. Los ejemplares de manto amarillo suelen lucir máscaras negras. Algunos Broholmer pueden presentar manchas blancas en los pies, en el pecho y en la punta de la cola
icono-caracter
Carácter dominante, protector y afable. No son agresivos y disfrutan de la compañía de su familia humana de la que se sienten muy dependientes
Icono-saludSalud buena pero con predisposición a padecer displasias
Icono-calendarioEsperanza de vida estimada de entre 10 y 12 años

 

características-del-broholmer

Temperamento del Broholmer

Los Broholmer son desconfiados por naturaleza con aquellos que no conocen, ante los intrusos no dudan en mantenerse firmes y dan su vida, si es preciso, para defender a su familia, por la que sienten un fuerte apego. Son muy cariñosos y extraordinarios como perros guardianes. No toleran la soledad y reclaman atención a diario.

Son territoriales con otros perros, pero se llevan bien con otro tipo de mascotas, como los gatos, así como con los niños, con los que son especialmente pacientes. La socialización desde cachorros (desde los 4-8 meses) es más que recomendable para que aprendan a convivir con otros perros y asimilen que, por ejemplo, su familia puede recibir visitas.

Son dóciles, tranquilos e inteligentes, pero su adiestramiento no es especialmente sencillo por su ímpetu y carácter dominante. De hecho, no es una raza recomendable para personas sin experiencia en el adiestramiento canino. No en vano, algunos dueños de Broholmer han recurrido a los servicios de un educador canino.

¿Qué cuidados requiere el Broholmer?

Pese a su carácter tranquilo, reclaman una buena dosis de actividad física y mental a diario. Siempre están alerta, pendientes de lo que ocurre a su alrededor y deben dar salida a esa energía para mantenerse equilibrados. Sin embargo, los ejercicios que requieran movimientos bruscos o saltos no son adecuados para ellos. Sus articulaciones sufrirán.

Necesitan espacio para correr. Su vivienda ideal es aquella que posea jardín o que esté en el campo. Si vives en un piso de reducidas dimensiones en la ciudad, deberás procurarle varios largos paseos. Igualmente, deberás cuidar la calidad de su alimentación y racionarla a varios tomas al cabo del día para mantener a raya la torsión gástrica.

Estos perros pierden mucho pelo, especialmente en las épocas de muda (en primavera y otoño). Fuera de la temporada de muda deberás cepillarlo semanalmente y durante la muda a diario. Emplea un cepillo de cerdas cortas y separadas para no dañar su piel. Sus orejas reclaman una limpieza semanal para prevenir las infecciones.

Historia de la raza

Fue el conde Neils Frederik Sehested el responsable del nacimiento de los Broholmer como raza pura. Gracias a él adquirieron el reconocimiento oficial a finales del siglo XVIII. Toman su nombre del castillo en el que residía este conde, Broholm, ubicado en la isla danesa de Funen.

Sin embargo, su génesis se remonta a la Edad Media, periodo en el que eran empleados para la caza de ciervos y para defender granjas y tierras feudales. Como ha solido suceder con otras razas, las dos guerras mundiales los avocaron al olvido y estuvieron a punto de extinguirse.

En 1975 una sociedad de aficionados daneses logró remontar el número de ejemplares con la ayuda del Kennel Club de Dinamarca. En la actualidad, aún no son muy conocidos fuera de Dinamarca donde sí son muy valorados como perros guardianes y de compañía.

Curiosidades del Broholmer

Esta raza también es conocida como Mastín danés o Mastiff danés. Aunque toleran el frío son especialmente felices en los climas templados.