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Es posible que lo hayas notado. Estás viendo la tele, cocinando, leyendo o limpiando cuando al levantar la cabeza lo descubres. Tu perro, desde la misma u otra estancia, te observa fijamente.

Es una conducta más o menos frecuente en ejemplares de todo tipo. Pero, ¿por qué lo hacen? ¿Qué es lo que quieren? Hay varias hipótesis que pueden explicar este comportamiento. Léelas a continuación.

Mi perro busca atención

En este caso, la atenta observación que te dedica tu perro sería el equivalente a la tosecilla o el “ejem, ejem” que emitimos nosotros cuando queremos que alguien nos preste atención. Es una forma de decir “ey, cuando puedas, estoy aquí”.

Esta suave petición de atención puede quedarse en la mirada o evolucionar a un ladrido, un toque con la pata, etc., siempre con el objetivo de que le hagamos caso. A veces quiere algo en particular, pero otras es solo una llamada inespecífica.

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Tu perro te espera

El perro siempre está receptivo a cualquier orden que le demos. Por eso nos está observando, por si le hacemos alguna indicación. Por ejemplo, puede saber que se acerca la hora de su paseo y nos escudriña en busca de una señal que le confirme que toca salir.

Si nos ponemos los zapatos o caminamos hacia la puerta lo normal es que deje de mirarnos y se acerque contento. En otras palabras, el perro que te mira así está intentando anticiparse a tu siguiente paso.

Date cuenta de que nuestra comunicación es sobre todo verbal, pero los perros, al carecer de palabras, han desarrollado la comunicación visual, olfativa y auditiva. Al mirarnos consiguen hacerse con una gran cantidad de información que les permite comprender nuestras intenciones.

Los perros son curiosos

Los perros son animales curiosos por naturaleza. Por eso no es extraño que nos miren desde la puerta o desde algún punto de la habitación. Somos su referente incluso por encima de sus propios congéneres, por eso les interesa absolutamente todo lo que hacemos. Además, es posible que alguna vez hayan recibido, propositadamente o no, una recompensa.

Por ejemplo, estás cocinando, tu perro te observa en la distancia hasta que se te cae al suelo algo de comida. Con la velocidad del rayo lo tienes a tus pies zampándosela sin que te dé tiempo a recogerla. Ese premio actúa como incentivo para que repita la conducta de observación.

Los perros se arrepienten

Otras veces el perro nos observa desde la puerta, sin atreverse a entrar, porque teme nuestra reacción. Hasta el momento, los estudios al respecto postulan que no son capaces de sentir remordimientos o culpabilidad. Es decir, no se mantienen a la expectativa porque sientan que han hecho algo malo.

Pero sí pueden estar expectantes porque han aprendido que ante determinado hecho nuestra reacción es de enfado. Por ejemplo, si alguna vez ha provocado un destrozo y al descubrirlo le hemos reñido, cuando vuelva a destruir algo y nos vea, se mantendrá cauteloso porque ha aprendido a relacionarlo con una reacción desagradable por nuestra parte.

Tu perro quiere pedirte algo

Los perros no hablan pero han ingeniado un montón de maneras para comunicarse con nosotros. Así, disponen de multitud de señales que tienen por objeto hacernos una petición. Por ejemplo, un determinado ladrido, darnos con la pata, subirnos encima, etc. Mirarnos fijamente desde cualquier distancia es otra forma de querer atraer nuestra atención.

Normalmente si este es el motivo de su mirada, esta será muy insistente. En otras palabras, no van a dejar de mirarnos hasta que consigan nuestra atención. Es como si nos quisieran hipnotizar con la mirada. Sobre todo nos mirarán así cuando quieren comida o salir a la calle. En este último caso es probable que lo hagan sentados en la puerta de salida.

El educador de tu perro

También es posible que los perros nos miren si se encuentran en un momento de confusión y buscan una orientación sobre el siguiente paso que tienen que dar. Recuerda que eres su referente y va a buscar tu mirada y compañía siempre que esté asustado, confuso, estresado, etc.

Esta mirada no es muy normal si estamos en casa, en un ambiente tranquilo. Pero sí puede darse en la calle, en una sesión de adiestramiento o en la clínica veterinaria. En ocasiones puede ser una mirada suplicante porque quieren que los salvemos de esa situación.

Conducta agresiva en perros

Nuestro perro, salvo casos graves de problemas de comportamiento, no nos va a mirar con agresividad. Pero ten en cuenta que si un perro desconocido te observa fijamente es probable que sea su manera de decirte que ni se te ocurra acercarte un centímetro más.

Si lo hace desde la puerta de su casa, no entres y aléjate con cuidado, con movimientos lentos y sin mantenerle, en ningún caso, la mirada. Una mirada fija a los ojos es amenazante para los perros y su reacción podría ser directamente un ataque. En estos casos su lenguaje corporal te dará una pista.

Estará tenso, con el pelaje erizado, la cola recta y puede enseñar los dientes. Recuerda el refrán que dice que un perro ladrador es poco mordedor. Al contrario, un perro en este estado sí puede iniciar un ataque y morderte.

Bibliografía
Morris, Desmond. 1988. Observe a su perro. Barcelona. Plaza & Janés.