Cuidados
¿A qué edad abren los ojos los cachorros?
Al contrario que los seres humanos, los cachorros nacen ciegos, con los ojos completamente cerrados. Son muy delicados, no consiguen mantener su temperatura corporal y tan solo se guían por el olfato para pegarse a su madre y mamar.
Pero en muy poco tiempo son capaces de ver, moverse y comenzarán a ser cada vez más independientes de su madre. A continuación repasamos los hitos del desarrollo para asegurarnos de que nuestro cachorro crece correctamente.
Los cachorros recién nacidos
Una vez nacidos, los cachorros son limpiados por la lengua de su madre, que es quien rompe la bolsa de líquido amniótico, si es necesario, y corta con los dientes el cordón umbilical. Solo son capaces de levantar la cabeza, no pueden andar, pero sí reptar hasta un pezón, orientándose por el olfato. Una vez en él comienzan a succionar.
En primer lugar se nutren de calostro, que es un líquido previo a la leche y cargado de anticuerpos, por lo que es muy importante para fortalecer el sistema inmunitario de la camada hasta que pueda recibir la primera vacuna. En los primeros días de vida, no harán nada más que comer y dormir.
Su madre se encarga de ayudarlos a eliminar las heces y la orina pasándoles la lengua por la zona genital varias veces al día. Esto estimula el reflejo de eliminación. Los pequeños van preparando los músculos para su movilidad futura a través de sacudidas y patadas que se suceden mientras duermen, en lo que se conoce como sueño activado.
Los cachorros abren los ojos
Los cachorros nacen con los ojos cerrados por completo, como si estuvieran siempre durmiendo. Tampoco pueden oír. No es hasta los 10-14 días que comienza la apertura de los ojos y los oídos empiezan a registrar sonidos. Pero debemos tener en cuenta que no van a ser capaces de orientarse correctamente por la vista y el sonido hasta los 25 días de vida.

Temperatura normal de los cachorros
Los cachorros de menos edad van a estar a la temperatura del lugar en el que se encuentren. Consiguen mantener su temperatura corporal en ausencia de su madre solo durante breves intervalos de tiempo. No son capaces de conservar el calor.
Que la temperatura de su cuerpo descienda por debajo de los 34,4 ºC es muy peligroso porque supone una reducción del metabolismo. Por eso se recomienda mantenerlos en un lugar con calefacción y controlar periódicamente la temperatura.
La mejor forma de cuidar cachorros recién nacidos
En la etapa inicial de su vida, toda la atención que necesitan los cachorros se la proporciona su madre. Debemos interferir lo menos posible y solo cuando detectemos algún problema en los cachorros o en la perra. Cuando los pequeños vayan creciendo y ganando en independencia, ya tendremos tiempo de interactuar con ellos.
Por lo tanto, no tenemos que hacer nada más que vigilar a la familia, mantenerlos en un lugar resguardado alejados de estrés y proporcionarle a la madre comida de calidad y agua a demanda. En el caso de cachorros huérfanos o sin madre, debemos alimentarlos con leche especialmente formulada para perros y seguir los cuidados que nos indique el veterinario.
¿A qué edad empiezan a andar los cachorros?
Una vez producida la apertura de los ojos e iniciado el sentido del oído, los perritos empiezan a ponerse en pie. En 2-3 semanas ya podrán andar. Al principio torpemente, pero, enseguida, a base de práctica, conseguirán una buena movilidad.
El destete de los cachorros
Hacia las tres semanas de vida los perritos ya son capaces de tomar comida de un cuenco, aunque lo más recomendable es que continúen mamando al menos hasta los dos meses. Para iniciarlos en la alimentación podemos utilizar un alimento especialmente formulado para cachorros y de textura blanda.
También es posible escoger pienso y remojarlo con agua templada para formar una pasta. Dejaremos que mamen con normalidad y varias veces al día les pondremos el comedero con el alimento sólido. Con el tiempo, sin forzarlos, irán consumiendo más cantidad y menos leche. En este proceso su madre también les irá marcando los límites.
Cómo cuidar al cachorro mientras le abren los ojos
Los párpados no se abren de un día para otro. Todo sigue una secuencia bastante predecible, y saberlo te evita intervenir antes de que el ojo esté listo. En soyunperro.com hemos recogido las fases que observan habitualmente criadores y veterinarios:
- Día 10-12: se forma una rendija muy pequeña en la comisura interna. El cachorro todavía no ve; a lo sumo detecta cambios de luz muy intensos.
- Día 13-15: esa rendija avanza hacia el centro del párpado. Los ojos tienen aspecto azulado y turbio porque la córnea aún está completando su maduración.
- Día 16-21: los dos ojos suelen estar del todo abiertos. La visión sigue siendo borrosa, aunque el cachorro ya responde a sombras y movimientos próximos.
Del primer parpadeo a los dos ojos bien abiertos puede pasar una semana entera. La apertura ocular no sucede en un día.
Mientras ocurre todo esto, la córnea atraviesa cambios estructurales importantes. Un estudio sobre el desarrollo corneal en cachorros (2003) documentó que el grosor central de la córnea se reduce y se estabiliza en las semanas posteriores a la apertura palpebral. En la práctica, eso quiere decir que los párpados ya separados no garantizan un ojo funcional; el velo azulado que ven los dueños durante los primeros días tiene una explicación física muy concreta.
En este periodo, cuidar la higiene del entorno es lo que más cuenta. Cama limpia y seca en todo momento; las virutas o el polvo cerca de unos ojos recién abiertos solo traen problemas. Un cachorro sano no necesita que le limpies los ojos; la propia madre lame la zona periocular y mantiene la lubricación al día. Cuando haya legañas secas pegadas en el borde del párpado, usa una gasa estéril mojada en suero fisiológico y limpia tirando desde el lagrimal hacia afuera, sin apretar el globo ocular en ningún momento. Manzanilla, infusiones caseras o colirios sin receta veterinaria, fuera.
Señales de alarma: cuándo acudir al veterinario
La conjuntivitis neonatal puede aparecer incluso antes de que los cachorros abran los ojos del todo, y cuando llega, avanza rápido. No es la infección más frecuente, pero si se deja pasar puede dejar daños en la córnea que ya no tienen solución. Los primeros días tras la apertura ocular son los más delicados, y hay que estar pendiente.
- Secreción purulenta de color amarillo o verde que pega y sella los párpados entre sí.
- Hinchazón palpebral, con el borde del ojo abultado o enrojecido.
- Apertura asimétrica: un ojo lleva más de 48 horas cerrado mientras el otro ya ha empezado a separarse.
- El cachorro arrastra la cara contra la cama o se frota los ojos con las patas una y otra vez.
Si ves algo de esto, no intentes separar tú solo los párpados. El veterinario valorará si hace falta un colirio antibiótico apto para neonatos y, en caso de infección, te enseñará cómo limpiar la zona sin empeorar las cosas. La detección precoz de infecciones oculares puede ser la diferencia entre un problema que se resuelve en días y una úlcera corneal que comprometa la visión del animal para siempre.
Hay otro detalle que se suele pasar por alto: vigilar a la madre. Si lame sin parar el ojo de un cachorro concreto, algo está pasando ahí. Esa insistencia casi siempre indica que hay una secreción anormal que ella intenta retirar, y el problema es que el lamido repetido acaba irritando la mucosa aún más.
¿Influye la raza en la edad de apertura ocular?
La genética influye, pero menos de lo que suele pensarse. La mayoría de cachorros siguen un calendario muy parecido sea cual sea su raza. Donde sí se nota algo es en las braquicéfalas: bulldog inglés, carlino, boston terrier. Sus criadores llevan décadas observando que los ojos tardan uno o dos días más en abrirse, algo que tiene bastante sentido si se piensa en la anatomía — esa cara aplastada y los pliegues de la piel alrededor de los ojos complican un poco el proceso. Al otro extremo están razas como el border collie o el galgo. Hocico largo, ojos más despejados, y suelen ser de los primeros en abrir dentro del margen habitual.
Vigilar el día exacto importa menos que fijarse en si los dos ojos van al mismo ritmo. Una diferencia de 24 a 36 horas entre uno y otro entra dentro de lo normal en cualquier raza. Ahora bien, si la brecha va más allá, y encima el ojo que sigue cerrado tiene el párpado abultado o con aspecto inflamado, mejor no esperar y llamar al veterinario.
Las razas mini y toy juegan con otras cartas. Un chihuahua, un yorkshire terrier o un pomerania tienen un desarrollo neurológico que va, en general, algo más despacio durante las primeras semanas de vida, y eso incluye cuándo abren los ojos. No hay nada patológico en ello, pero conviene tenerlo en mente. Forzar los párpados con los dedos para «ayudar» al cachorro es mala idea, y tampoco tiene sentido comparar el ritmo de una camada toy con el de razas de mayor tamaño.
IMPORTANTE: Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y no constituye asesoramiento veterinario, nutricional ni conductual. Cada perro es diferente y solo tu veterinario de confianza puede orientarte sobre sus necesidades concretas.