Cómo dar un masaje a un perro

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Los masajes aportan numerosos beneficios para los perros y para nosotros mismos, ya que ellos se relajarán y mejorarán en muchos aspectos físicos a la par de estrechar lazos con nosotros gracias al contacto.

Existen varias formas de dar un masaje a un perro aunque la mayoría son prácticamente similares con la única diferencia de centrarse más en determinadas zonas. La fricción producida por nuestras manos ayudará a tu perro mucho más de lo que imaginas.

Si quieres estrechar la relación con tu perro, ganarte más aun su confianza y hacerle pasar un buen rato ayudándolo a relajarse, aprende a masajearlo correctamente, tal y cómo te explicamos desde SoyUnPerro.

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Beneficios de masajear a nuestro perro

Sobra decir que uno de los mayores beneficios que aporta dar un masaje a nuestro perro es la relajación que el obtiene como resultado, un perro relajado y tranquilo es un perro equilibrado y respetuoso.

Pero eso no es todo en realidad, el contacto físico que se produce al dar el masaje también ayuda a ganarnos la confianza del perro, a un nivel mucho más profundo. Esto es muy beneficioso para la relación entre ambos, ya que se estrechan lazos.

Los perros con artrosis o displasia que padecen dolor en músculos y articulaciones se verán aliviados gracias a buen masaje. Incluso ayudan a reparar contracturas y mejorar la circulación a niveles generales.

Preparándonos para el masaje

Tan importante cómo dar un buen masaje es saber acondicionar el entorno donde se va a producir, de forma que tanto el perro cómo tu podáis estar tranquilos y relajados para disfrutar del momento.

Debemos buscar una estancia tranquila e iluminada, donde no nos moleste el ruido ni tampoco factores externos cómo el aire u otras personas o animales.

masajeando a un perro

También debemos preparar una colchoneta blanda y suave, donde el perro pueda tumbarse relajadamente para recibir su masaje. Sobra decir que la temperatura de la estancia también es importante, ni demasiado frío ni demasiado calor.

Nos quitaremos cualquier reloj, anillo o similares que tengamos en nuestras manos o muñecas. Al perro le quitaremos cualquier collar o arnés que lleve puesto, para poder realizar el masaje cómodamente.

Guía para dar un masaje a nuestro perro

Comenzamos con el masaje haciendo que nuestro perro se tumbe sobre la colchoneta blanda, de forma que quede bien cómodo. Debemos hacer todos los movimientos de forma relajada y sin prisas, nos tomaremos un momento para nosotros y nuestro perro.

Antes de comenzar con el masaje, debemos aclarar que nunca hay que presionar sobre el perro, el masaje no consiste en mover todos sus músculos sino en acariciarlos para que se relaje. Si en algún punto da señales de dolor o incomodidad, evitaremos ese punto por completo, respetando así a nuestro perro.

Comenzaremos a acariciar a nuestro perro desde la parte superior de la cabeza hasta la parte final de su tronco, donde comienza la cola (evitaremos la cola por el momento). Debemos acariciarlo con las dos manos de forma que siempre haya una mano en contacto con el.

Haremos caricias largas que vayan desde la cabeza hasta la cola y cuando terminemos la otra mano estará comenzando el mismo recorrido, de forma que siempre habrá una mano en fricción con el.

Las caricias irán siempre en el mismo sentido de su pelo, ya que acariciarlo a contrapelo puede causarle irritaciones en la piel y malestar. Por lo que siempre deslizaremos nuestras manos de delante hacia atrás.

Repetiremos este ejercicio durante un buen rato, para que nuestro perro se relaje y se deje hacer. Verás como en poco tiempo se queda completamente relajado, esperando que continúes con el masaje.

Segunda parte, sacro y extremidades

Una vez se haya relajado, podemos dejar las caricias longitudinales y masajear un poco la zona del sacro, que es donde termina su columna vertebral (un poco antes de donde comienza la cola).

Para ello apoyaremos la palma de nuestra mano sobre su sacro y masajearemos de forma circular en sentido contrario a las agujas del reloj. Sin presionar en exceso, solamente un poco para que sienta el contacto con nuestra mano.

Después podemos seguir con los músculos de sus extremidades, las patas traseras y después las delanteras. Para ello podemos aplicar lo que se conoce como maniobra de amasamiento digital palmar.

Esta maniobra está enfocada a masajear músculos, cómo los de sus patas y consiste en utilizar más la punta de nuestros dedos que la palma, presionando suavemente y soltando mientras hacemos movimientos semicirculares.

Cuando queramos llegar a sus patitas debemos ser muy cuidadosos pues aunque nos parezca lo contrario son extremadamente sensibles. En esta zona simplemente acariciaremos suavemente con nuestros dedos, sin perder contacto.

Para realizar todo el masaje correctamente debemos tomar al menos entre quince y veinte minutos, aunque podemos dedicarle más tiempo si queremos que la experiencia sea más intensa para nuestro perro.

Cómo dar un masaje de cabeza

El masaje de cabeza consiste en centrarnos en su cuello y cabeza exclusivamente, podemos aplicarlo después de darle un confortable masaje corporal o cuando nuestro perro simplemente esté relajado.

Hay quien estira las piernas y sitúa a su perro sobre ellas con la panza hacia arriba y la cabeza pegada a nuestro cuerpo, para dar el masaje más cómodamente. Pero no es una postura que guste a todos los perros, por eso recomendamos dejar a nuestro perro tumbado igual que en el ejemplo anterior.

El masaje de cabeza no consiste tampoco en presionar ni mover sus músculos, sino en acariciar suavemente las diferentes zonas de su cabeza. Comenzaremos por el cuello, donde con la ayuda de los dedos haremos pinzamientos muy suaves y delicados.

Acto seguido subiremos hasta el cráneo donde simplemente acariciaremos a nuestro perro formando pequeños círculos con la ayuda de nuestros dedos. Cuando esté completamente relajado, podemos acariciar suavemente sus orejas y hocico, evitando siempre el interior de las orejas y la zona de los ojos.

Repetiremos estos ejercicios durante al menos diez minutos para que los efectos del masaje de cabeza sean notorios.

Cuando no dar un masaje a nuestro perro

Si nuestro perro está excitado lo ideal es sacarlo a pasear para que se desfogue, no intentar relajarle mediante un masaje. Sobra decir que los mejores masajes se dan después de grandes paseos donde el perro pueda hacer sus necesidades y gastar energías.

Tampoco debemos masajear a nuestro perro si hizo algo mal, ya que si ha tenido un mal comportamiento y le damos un masaje, puede interpretarlo cómo un premio y pensar que está bien hacer cosas malas.

Si nuestro perro tiene una infección, dermatitis alérgica o enfermedad en la piel, debemos evitar masajearlo porque podríamos dañarlo. Lo mismo sucede si está enfermo o ha padecido recientemente alguna operación.

Tampoco debemos masajear a nuestro perro si el no quiere o se queja al contacto, el masaje es algo para disfrutar y relajarse por lo que jamás debe darse de forma obligada.

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