Artrosis canina – Síntomas, diagnóstico y tratamiento

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Los humanos y los perros compartimos patologías muy similares, un ejemplo de ello es la artrosis. En ambos casos la edad es un factor determinante para el desarrollo de esta, aunque hay otras causas de la artrosis canina que conviene que conozcas y prevengas.

Para que puedas reconocer este problema si tu perro lo padece, te explicaremos cuáles son los síntomas habituales y qué podemos hacer para ayudarle a evitar el dolor que esta patología provoca.

¿Qué es la artrosis y cómo afecta a mi perro?

La artrosis es una patología (normalmente de causa degenerativa) muy común en perros, sobre todo de raza mediana a grande y gigante. Esta afecta principalmente a las articulaciones, aunque en casos más crónicos, puede afectar a la diáfisis (el largo) del hueso. Afecta aproximadamente al 20-25% de la población canina.

Se caracteriza por la pérdida de cartílago articular (choque entre huesos), engrosamiento de la cápsula articular y la formación de hueso nuevo alrededor de la articulación (osteofitos). Para que te hagas una idea, un osteofito es un trozo de hueso que se desprende en una articulación, causando dolor al apoyar la extremidad.

La artrosis una vez aparece, se queda de por vida. Los síntomas van empeorando con el tiempo, sobre todo si la artrosis no está siendo tratada correctamente. Así pues, el tratamiento será en la mayoría de casos paliativo. Para poder identificarla, veamos primero cuáles son las principales causas.

Causas que provocan artrosis

Entre los factores principales a tener en cuenta, destacan los siguientes:

  • Raza: normalmente la artrosis aparece en razas que soportan mayor peso, siendo más común la aparición en razas grandes y gigantes, pero no es exclusivo de ellas, perros medianos y en menor medida pequeños también lo pueden padecer.
  • Envejecimiento del perro: a partir de (aproximadamente) los 5 años las probabilidades que tiene nuestro perro de sufrir artrosis aumentan considerablemente. Esto se debe al desgaste natural de los huesos después de toda una vida de aventuras.
  • Sobrepeso: es otro factor que puede provocar o empeorar la artrosis, debido a que las articulaciones deben soportar más peso del que les correspondería. Asegúrate de que el perro no adquiera sobrepeso para prevenir la aparición de la artrosis.
  • La genética del perro: es una lotería y algunos peludos nacen con mayor predisposición a padecerla, sobre todo si su ascendencia ha tenido problemas de este tipo.
  • Patologías traumatológicas: muchas veces se produce secundariamente a una enfermedad ortopédica del desarrollo, como por ejemplo enfermedad del ligamento cruzado anterior, displasia de cadera, de codo, luxación de rótula.

Si un perro reúne una o varias de las condiciones que acabamos de describir, estate alerta a los posibles síntomas de la artrosis. Una detección temprana será fundamental para evitar dolor y complicaciones.

Principales síntomas de la artrosis

Los síntomas más evidentes los cuales que indican que se está produciendo una degeneración en las articulaciones, son los siguientes:

  • El perro se queda rezagado al salir a pasear, no avanza al mismo ritmo que antes.
  • Puede cojear.
  • Dolor a la manipulación (en ocasiones puede mostrar cierta agresividad a causa del dolor que experimenta).
  • No está muy interesado en jugar y tiene dificultades para correr, caminar o subir encima de la cama, escaleras y sofá.
  • No come como lo hacía normalmente

En caso de detectar alguno de estos cambios físicos o de comportamiento, no dudes en llevarlo con el veterinario cuanto antes.

¿Cómo se trata la artrosis canina?

Cuando lleves el perro a la consulta veterinaria, el especialista examinará y realizará un examen físico y ortopédico de las extremidades para ir afianzando más el diagnóstico. El veterinario necesitará de pruebas como la radiografía (en ocasiones está indicada la sedación para una mejor postura y observación de esta patología) donde se observarán signos de artrosis y posibles osteofitos.

Es importante que le menciones todos y cada uno de los síntomas que hayas observado, aunque no te parezcan graves. Tras estar seguros que se trata de artrosis, el veterinario recomendará el tratamiento más adecuado.

Normalmente será un tratamiento farmacológico y de por vida. Este se basa en bajada de peso, ejercicio moderado, antiinflamatorios no esteroideos y/o condroprotectores (protectores del cartílago) a base de: ácido hialurónico, sulfato de condroitina, el sulfato de glucosamina, suplementos de ácidos grasos omega 3, vitaminas.

Conviene hacer caso de lo que diga el veterinario y, sobre todo, evitar automedicarle o darle medicamentos para la artrosis recetados para los humanos. Esto podría intoxicarle y empeorar su estado.

9 Consejos para cuidar a un perro con artrosis

Junto con el tratamiento que te indique el veterinario, una vez en casa puedes ayudar al perro de múltiples maneras. Algunos consejos para cuidar a un perro con artrosis son:

  1. Proporciónale una cama ortopédica mullida para descansar más cómodo.
  2. Pon sus recipientes de comida y agua a mayor altura, para que no deba agacharse tanto.
  3. A la hora de pasear, elige superficies blandas y paseos moderados (el ejercicio excesivo y la falta del mismo puede agravar la patología).
  4. Controla su dieta para que se mantenga dentro de su peso ideal. Si pesa más de la cuenta, la artrosis va a empeorar.
  5. Dicen (aunque aún en medicina occidental no está muy estudiado) que la caléndula en modo de infusión de sus raíces y aplicado en la bebida puede ayudar debido a sus propiedades antiinflamatorias.
  6. La medicina tradicional china puede ayudar en casos como la artrosis por ejemplo con acupuntura.
  7. Puedes aplicarle ciclos de calor-frío en las articulaciones varias veces al día a base de sacos calientes de semillas (o calcetín caliente con arroz en su interior) y hielo envuelto en un paño. Esto ayudará a disminuir la posible inflamación asociada.
  8. No dejes que duerma en el suelo, pues el frío incrementará su dolor. Asegúrate también que está protegido de las corrientes de aire.
  9. Intenta que no suba demasiadas escaleras.

Sigue estas recomendaciones y no olvides llevar al perro a los controles periódicos con el veterinario para mantener la artrosis a raya. De este modo seguro que la calidad de vida de nuestros peludos mejora y podrán tener más bienestar pese a esta patología degenerativa.

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