Hipotiroidismo canino – Sintomatología y tratamiento

El hipotiroidismo es una enfermedad que afecta a la glándula tiroides y que tiene implicaciones en todo el organismo del perro. Sobre todo nos llamará la atención la falta de pelo y su pobre aspecto.

Pero hay otros síntomas que también pueden presentar los perros enfermos de hipotiroidismo, por eso se hace imprescindible acudir al veterinario para confirmar el diagnóstico. Se trata de una enfermedad para la que existe tratamiento efectivo.

¿Qué es el hipotiroidismo?

Como su propio nombre indica, un perro con hipotiroidismo va a tener un déficit en la producción de las hormonas segregadas por la glándula tiroides. Esta glándula se localiza en la garganta, bajo la laringe.

Se encarga de producir tiroxina o T4 y triyodotironina o T3. La disminución en su secreción provoca que el perro presente un ritmo metabólico inferior al normal, ya que la glándula tiroides cumple un papel en la regulación del metabolismo.

¿Cuáles son las causas del hipotiroidismo?

En la mayoría de casos, aproximadamente el 50 %, el hipotiroidismo se debe a una tiroiditis autoinmune, que también se llama tiroiditis linfocítica o de Hashimoto, y que es hereditaria. Entre el 40-50 % de casos son causa de una patología degenerativa, la atrofia idiopática, es decir, de origen desconocido, de la glándula tiroides.

La tiroiditis provoca la destrucción del tejido de la glándula. En la atrofia se desplaza este tejido por tejido adiposo. Una de las causas de hipotiroidismo primario más infrecuente es un tumor en la glándula tiroides.

También hay un hipotiroidismo secundario, todavía menos frecuente, que se debe a traumatismos, malformaciones, tumores, déficit de yodo o exceso de glucocorticoides. Existe un hipotiroidismo congénito que provoca enanismo.

¿Qué perros padecen hipotiroidismo?

Esta enfermedad es poco común, aunque se trata de la patología cutánea de origen endocrino más frecuente. Puede afectar a cualquier perro, pero algunos ejemplares van a tener una mayor propensión a padecerla. Así, será más probable en perros de mediana edad, de 4 a 10 años, de razas de tamaño mediano y grande.

Son, sobre todo, Golden, Dóberman, Setter irlandés, Schnauzer miniatura, Teckel, Cocker spaniel, Airedale terrier, Labrador, Gran Danés, Beagle o Galgo escocés. Hasta el momento se ha demostrado predisposición genética en tres razas, Golden, Setter irlandés y Cocker spaniel.

Síntomas de hipotiroidismo en perros

El hipotiroidismo se va a caracterizar por alteraciones en la piel y en el pelo que van a presentarse de manera bilateral y simétrica. Se aprecia un escaso crecimiento del pelo, ya que se ralentiza su crecimiento, y otros síntomas como los siguientes:

  • Áreas de alopecia sobre todo en la parte anterior del cuello y hasta el pecho, los costados, la zona posterior de los muslos y la superior de la cola. A diferencia de otras alteraciones dermatológicas, el perro no se rasca.
  • Pelo seco que se rompe y se cae con facilidad.
  • Manto poco denso.
  • Piel seca, engrosada, inflamada y oscurecida.
  • Caspa.
  • Aumento de peso.
  • Intolerancia al frío.
  • Disminución en el ritmo cardíaco.
  • Desaparición del celo en las hembras.
  • Infertilidad en los machos.
  • Letargo.
  • Debilidad.
  • Intolerancia al ejercicio.
  • Párpados inflamados.
  • Úlceras en las córneas.
  • Sordera.
  • Megaesófago o dilatación esofágica.
  • Estreñimiento crónico.
  • Diarrea.
  • Estomatitis, que es la inflamación de la mucosa bucal, incluyendo encías y lengua.
  • Anemia.
  • Inmunosupresión.
  • Ronquidos.
  • Síntomas inespecíficos.
  • A nivel conductual, puede aumentar la agresividad.

Hipotiroidismo y otras enfermedades

Es habitual que los perros enfermos de hipotiroidismo, a la vez, padezcan otras patologías. Por lo tanto, si tenemos un perro diagnosticado con alguna de ellas es conveniente comprobar si padece o no hipotiroidismo. Estas patologías son:

  • Miocardiopatía dilatada.
  • Derrame cerebral.
  • Enfermedad de von Willebrand, que afecta a la coagulación. El hipotiroidismo puede contribuir a las hemorragias.
  • Miastenia grave adquirida, que es una enfermedad inmunomediada en la que los anticuerpos se dirigen contra receptores que se encuentran en terminaciones nerviosas y células musculares.
  • Hipercolesterolemia.
  • Pancreatitis.

perro pasando una revisión veterinaria

¿Cómo se diagnostica el hipotiroidismo?

Síntomas como los descritos pueden hacernos sospechar que nuestro perro padece hipotiroidismo. El veterinario puede confirmar o descartar la enfermedad realizando un análisis de sangre. En él hay que medir la T4 total. Es el método de diálisis en equilibrio.

El problema es que un nivel más bajo de lo normal de esta hormona no siempre implica que el perro sea hipotiroideo. Debido a esto se recomienda recurrir a pruebas de sangre más específicas que se realizan en laboratorios, como la prueba de estimulación provocada con TSH. También se puede hacer una ecografía de la glándula tiroides.

¿Cómo se trata el hipotiroidismo?

El hipotiroidismo es una enfermedad crónica que puede controlarse administrando una pastilla al perro todos los días, ya que el tratamiento es de por vida. La dosis necesaria en un principio depende el peso del perro.

Después se va ajustando, para lo que resulta imprescindible medir regularmente la T4, al inicio del tratamiento con una mayor frecuencia. Esta medicación suele conseguir que remita la sintomatología, incluso la sordera.

Por supuesto, para lograrlo tenemos que seguir escrupulosamente las indicaciones del veterinario en cuanto a pautas de tratamiento y de seguimiento. De esta manera, el pronóstico a largo plazo es bueno.

Bibliografía
Carlson y Giffin (2002): Manual práctico de veterinaria canina. Madrid: Editorial el Drac.
Melián, Carlos: Hipotiroidismo canino en Especial endocrinología I. Grupo Asís.