Síndrome de Cushing en perros

Cuando el cuerpo de un perro produce niveles altos de la hormona cortisol, podemos estar ante una enfermedad endocrina: el Síndrome de Cushing, también conocido como hiperadrenocorticismo.

En este artículo de SoyUnPerro explicaremos en qué consiste, mencionando sus causas y síntomas más habituales, sobre todo en algunas razas de perros más propensas genéticamente a padecer esta disfunción.

Hablaremos también de cómo se diagnostica y del principal tratamiento para el Síndrome de Cushing. De esta manera podrás conocer mejor cómo se combate. ¿Te parece? Pues comencemos hablando de las causas que lo provocan.

También te puede interesar: Síntomas del hipertiroidismo en perros

¿Por qué se produce el Síndrome de Cushing en perros?

Como ya hemos avanzado, el Síndrome de Cushing en perros está relacionado el cortisol, una hormona que, en niveles adecuados, ayuda a que el cuerpo responda bien al estrés, a que el peso corporal se equilibre y a que los tejidos y la piel tengan una buena estructura.

Sin embargo, cuando hay una sobreproducción crónica de cortisol, el sistema inmunológico del perro se debilita y eso hace que esté más expuesto a infecciones y a enfermedades. Además, puede ocasionar daños en algunos órganos, comprometiendo la salud del perro.

Las causas del Síndrome de Cushing pueden ser varias, aunque se pueden distinguir tres motivos principales:

  • El mal funcionamiento de la glándula hipófisis, que es la que regula la actividad de la mayoría de glándulas endocrinas.
  • El funcionamiento deficiente de las glándulas suprarrenales, donde se produce el cortisol.
  • La reacción a ciertos medicamentos usados para tratar otras enfermedades en perros.

En el 80% de los casos, según los expertos, el origen más común de esta disfunción es un tumor o una hipertrofia en la hipófisis. Se trata, por tanto, de un padecimiento grave y es importante detectarlo lo antes posible para poder comenzar con el tratamiento.

perro con cushing

Síntomas del Síndrome de Cushing en perros

Los signos más habituales que presenta un perro con Síndrome de Cushing, son los siguientes:

  • Está más sediento y orina con mayor frecuencia.
  • Tiene más hambre de lo habitual
  • Puede presentar problemas o enfermedades de la piel
  • Hay signos de calvicie o de mala calidad del pelo
  • Jadea con frecuencia
  • Se muestra cansado y decaído.
  • Tiene debilidad o atrofia muscular
  • Su barriga está hinchada
  • En las hembras, puede haber desajustes en el ciclo reproductivo
  • En los machos, puede darse una atrofia testicular

Además, a nivel interno, hay otros signos que pueden indicar que un perro sufre este síndrome. Pese a ello, muchas veces se detecta por otra enfermedad provocada por el Cushing. Principalmente, la diabetes canina, el hipotiroidismo en perros u otras alteraciones nerviosas.

Muchas veces los síntomas visibles suelen atribuirse al envejecimiento normal del perro, por lo que el síndrome puede pasar desapercibido en un inicio. Esto puede dificultar una detección temprana de este padecimiento, lo que es clave para que el perro logre recuperar su salud.

Normalmente los síntomas aparecen poco a poco y pueden tardar incluso algunos años en mostrarse en su conjunto, lo que también dificulta que nos demos cuenta de lo que está ocurriendo. Por otro lado, no todos los perros responden de la misma forma al aumento de cortisol, de manera que los síntomas pueden variar en cada caso.

perro en el veterinario

¿Qué perros son más propensos al Síndrome de Cushing?

Los perros que suelen verse más afectados por el Síndrome de Cushing son los perros adultos, a partir de los 6 años de edad, o ancianos. Además, también puede darse en perros con problemas de estrés.

El hecho de que un perro sea macho o hembra parece no influir en este padecimiento hormonal. Lo que sí incide es la raza, pues hay algunas más propensas que otras.

Los Teckel, los Caniches, los Boston Terrier, el Schauzer pequeño, el Bichón Maltés y el Bobtail pueden tener exceso crónico de cortisol por un mal funcionamiento de la hipófisis.

En cambio, el origen del Síndrome de Cushing en los Yorkshire terrier, en el Caniche enano o en el Pastor Alemán suele estar en las glándulas suprarrenales. ¿Y cómo podemos saber con seguridad si un perro tiene este padecimiento? Veamos.

Diagnóstico y tratamiento del Síndrome de Cushing

Para el diagnóstico del Síndrome de Cushing en perros, el veterinario deberá realizar análisis de sangre, de orina, radiografías, ecografías y test específicos para medir los niveles de cortisol. Es decir, hará falta una revisión completa para averiguar qué le ocurre a nuestro amigo peludo. En algunos casos, también deberá hacerse un TAC y una resonancia magnética.

Si se llega a confirmar el síndrome, todas estas pruebas permitirán descubrir su origen y, en función de ello, se recetará una medicación crónica o bien se recomendará realizar una operación para extirpar el tumor y solucionar así los problemas en las glándulas.

Si el Síndrome de Cushing tiene causas farmacológicas, entonces habrá que interrumpir la medicación que está provocando el problema. En cualquier caso, es muy importante que un perro con esta disfunción acuda a las revisiones periódicas con el especialista para controlar sus niveles de cortisol y ajustar la medicación siempre que sea necesario.