Mi perro estornuda mucho ¿Qué le sucede?

Que un perro estornude es señal de que alguna causa está irritando su cavidad nasal. Unos cuantos estornudos de vez en cuando no son preocupantes ni tienen por qué indicar un problema, pero si no cesan sí debemos contactar con el veterinario.

Esto es especialmente importante si los estornudos son muy violentos, hay hemorragia nasal u otros síntomas como la secreción nasal. Las causas más comunes de accesos de estornudos son la atopía canina, la presencia de cuerpos extraños y la rinitis. Veamos en detalle cuando debemos preocuparnos.

¿Cuándo es preocupante un estornudo?

Si el estornudo nos llama la atención por su violencia, el perro no consigue dejar de estornudar o, además, observamos secreción nasal, hay que acudir a una clínica veterinaria. Además, los estornudos que no cesan provocan inflamación y congestionan la región nasal. Esto acaba por originar ruidos al respirar y mucosidad que el perro tragará.

¿Qué causas producen estornudos?

Hay varias causas que provocan una irritación nasal y, en consecuencia, desencadenan estornudos. Destaca la atopía canina, que es un cuadro alérgico que se presenta con frecuencia en los perros.

Pero quizás los episodios de estornudos se presenten un mayor número de veces con motivo de un cuerpo extraño que se introduce en el interior de la nariz. Otra causa es la rinitis.

Atopía canina o dermatitis atópica

La atopía canina es una alergia muy común en los perros. Se presenta a la edad de 1-3 años. Es más habitual en algunas razas como el Golden, el Labrador, el West Highland white terrier, el Dálmata, el Caniche, el Setter inglés y el irlandés, el Bóxer o el Bulldog. El perro reacciona al polen presente en el ambiente, primero solo en determinados meses del año.

Pero cada vez el perro va a hacerse alérgico a más pólenes, con lo que el cuadro acaba por presentarse a lo largo de todo el año. Después, la alergia se desarrolla también ante la exposición a polvo, moho, plumas, lana, etc. Además de estornudos, en estos casos observaremos secreción nasal y ocular de apariencia acuosa.

Es una rinitis alérgica. Los perros afectados se frotan la cara con las patas o contra cualquier objeto. Hay prurito, lo que provoca rascado y lamido. Al avanzar el cuadro la piel aparece lesionada, se cae el pelo y se producen infecciones bacterianas secundarias. La piel se engrosa y se oscurece. Puede aparecer seborrea y otitis.

Cuerpos extraños

La presencia de un cuerpo extraño suele venir marcada por un acceso repentino de estornudos que destacan por su violencia. El perro sacude la cabeza y se frota con las patas o contra objetos. La fuerza de estos estornudos puede desencadenar hemorragias nasales. Lo normal es que se produzca solo en la fosa nasal en la que se localiza el cuerpo extraño.

Estas hemorragias remiten de manera espontánea, pero, cuando los estornudos continúan, el sangrado se prolongan y se agrava. En este caso, hay que acudir al veterinario, ya que no servirá de nada que intentemos frenar la hemorragia mientras se mantengan los estornudos. Son numerosos los cuerpos extraños que pueden alojarse en la nariz de un perro.

Si el objeto no sale solo o no acudimos al veterinario para que lo extraiga, los estornudos se espaciarán y, con el cuerpo extraño incrustado, ya que tiende a introducirse con más profundidad en la cavidad nasal, acaba por desarrollarse una infección. En estos casos se produce una secreción espesa, con o sin sangre, en la fosa afectada.

Rinitis

La rinitis es la infección de la cavidad nasal. Provoca estornudos, secreción nasal espesa y con mal olor y náuseas por el moco que acaba en la garganta. Puede aparecer ante un cuerpo extraño o por un golpe en la nariz.

Pero también hay causas víricas que, en ocasiones, se complican con infecciones bacterianas secundarias. Sobre todo en los cachorros, este cuadro puede ser debido al moquillo. Al contrario, en los perros de edad avanzada la rinitis es más fácil que se deba a un tumor o a una infección dental.

¿Qué hacer si mi perro estornuda mucho?

Si visualizamos el cuerpo extraño alojado en la nariz podemos utilizar una pinza para intentar extraerlo nosotros mismos. Para ello el perro debe estar tranquilo y es probable que necesitemos la ayuda de otra persona para contenerlo. Si está inquieto, no vemos bien el objeto o no estamos seguros de poder hacerlo, acudiremos a la clínica.

En caso contrario dañaremos al perro o introduciremos más el objeto. Dada la sensibilidad de la cavidad nasal, para extraer el cuerpo extraño hay que dormir al perro. Tras la intervención, el veterinario nos prescribirá antibiótico para controlar infecciones bacterianas secundarias. Para el traslado, si hay hemorragia, podemos poner sobre la nariz hielo envuelto en un trapo.

La solución de la atopía canina es compleja. Pasa por impedir el contacto del perro con todos los alérgenos. En la actualidad se trabaja con inmunoterapia a base de inyecciones que buscan reducir la reacción. Se prescriben fármacos para el control de los síntomas. Si los estornudos se deben a rinitis, se usan antibióticos o antifúngicos, en función del patógeno.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.