Si observamos a nuestro perro nos daremos cuenta de que pasa buena parte de su tiempo, exceptuando las horas de paseo y alimentación, durmiendo o, al menos, en posición de descanso.

De entre las distintas posturas que adopta, hay una que puede llamarnos la atención e incluso preocuparnos: tu perro se queda dormido con la lengua fuera. A continuación explicamos a qué se debe.

Tu perro y su sueño

En principio, un perro que duerme con la lengua de fuera lo hace porque se encuentra completamente relajado. Los músculos se relajan tanto que la boca se entreabre y la lengua asoma y se hace visible. Esto puede suceder en cualquier postura de las que adopte para dormir, aunque es más habitual verlo cuando está de lado o del todo estirado.

Esta postura, además, nos transmite la información de que está tranquilo y cómodo. En otras palabras, es una buena señal. Como los perros son capaces de quedarse dormidos profundamente en cualquier momento del día, podremos verlos dormir con la lengua de fuera tanto de día como durante la noche.

No debemos molestarlos ni hacer nada para reintroducir la lengua en la boca. Lo hará él cuando se despierte o cambie de postura. Ten en cuenta que es fundamental proporcionarle al perro lugares cómodos y resguardados donde dormir y permitirle que lo haga sin interrupciones. La falta de sueño repercute en su bienestar.

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Los problemas de los perros braquicéfalos

Aunque todos los perros podrían llegar a sacar la lengua al dormir, lo cierto es que es una situación mucho más habitual en aquellos que tienen el hocico corto. Son las razas braquicéfalas.

Estas precisamente se caracterizan por presentar un cráneo ancho, un morro de reducido tamaño y una nariz achatada. Se trata de razas muy conocidas y populares, como los Bulldog, los Bóxer, los Pequinés o los Pug. Normalmente presentan problemas respiratorios y ronquidos.

El ciclo de sueño en los perros

A veces sacar la lengua se engloba dentro de un cuadro formado por distintos movimientos que se debe a una fase específica del sueño: la conocida como fase REM, siglas de Rapid Eye Movement. En esta fase de sueño profundo, que dura unos minutos, se dispara la actividad cerebral, se acelera la respiración y aumenta el ritmo cardíaco.

Notaremos que el perro se mueve. Destacan especialmente sus patas, pues parece que van a la carrera. Distintas partes del cuerpo, como las orejas, los ojos o la boca, sufren pequeños tics o espasmos. Los ojos y la boca pueden abrirse y es posible que el perro, completamente dormido, emita diferentes sonidos como gemidos, ladridos o aullidos.

En esta situación también puede sacar la lengua. Se trata de una fase fisiológica del sueño. No implica ninguna patología ni, por supuesto, tenemos que intervenir. Lo normal es que cese en unos minutos y el perro continúe durmiendo. Otras veces se despertará, quizás algo sobresaltado. En cuestión de segundos se ubicará.

La importante lengua de los perros

La lengua no solo tiene importancia en los perros a la hora de alimentarse o de relacionarse con el entorno. Sacar la lengua les ayuda a regular su temperatura. Ellos carecen de la abundancia de glándulas sudoríparas que sí tenemos las personas. En el caso de los perros solo se encuentran en las almohadillas de las patas.

Por eso no son suficientes para disminuir su temperatura corporal cuando se ve sometido a altas temperaturas. Para lograr refrigerarse los perros recurren al mecanismo de jadeo, en el que abren por completo la boca y sacan del todo la lengua al exterior. Así logran que se evapore sobre su superficie el aire caliente, lo que disminuye la temperatura.

Por otra parte, explorar el entorno con la lengua la expone a daños por cuerpos extraños. Fragmentos de huesos, de vegetales, astillas, etc. son algunos de los objetos con los que pueden contactar los perros, lastimando la lengua. Una lesión puede mantenerla fuera de la boca. El perro también se frotará con las patas, se babará o se relamerá los labios sin parar.

Cuándo acudir al veterinario

Dormir con la lengua fuera no resulta preocupante, pero si el perro, una vez despierto, no consigue volver a introducir la lengua en la boca, hay que acudir al veterinario. Por ejemplo, si detectamos un cuerpo extraño que no somos capaces de retirar. Además, la hinchazón de la lengua podría imposibilitar su reintroducción completa en la boca.

Es raro, pero esta podría producirse, por ejemplo, tras una picadura de abeja, de avispa, de arácnido, etc. Se inflamará el lugar de la picadura y el perro sentirá dolor. Además, la inflamación puede extenderse al resto de la cara e incluso al cuello. Ten en cuenta que si hay más de una picadura, el perro podría entrar en shock por absorción de toxinas.

Otra reacción alérgica de consideración es el shock anafiláctico. Se hace necesario acudir al veterinario. Por otra parte, la lengua fuera acompañada de otros signos como un jadeo intenso, mucosas enrojecidas, hipersalivación o vómitos puede ser indicativo de un golpe de calor. Se trata de una urgencia y se requiere la inmediata atención del veterinario.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.