¿Qué hacer si a mi perro le pica una medusa?

Afortunadamente, los perros cada vez tienen más facilidades de acceso a las playas españolas. Sin embargo, una vez allí, no todo es diversión, sino que hay que tener muchas precauciones mientras nuestro amigo disfruta de este ambiente natural.

Como los humanos, los perros también pueden ser víctimas de las picaduras de las medusas, uno de los peligros más frecuentes en las playas. Por eso, desde SoyunPerro queremos explicarte que hacer si a tu perro le pica una medusa. ¡Debes actuar rápido!

Tipos y peligrosidad de las medusas

Las medusas son animales del grupo de los cnidarios con unas células urticantes denominadas nematocitos. Estas células están compuestas por veneno que transmiten a través de aguijones o dardos cuando entran en contacto con la piel de otro animal.

Existen entre 350 y 500 especies de medusas en el mundo. Algunas de las más frecuentemente encontradas en las costas Españolas son:

  • La medusa común o sombrilla (Aurelia aurita): presenta un color transparente manchado de colores azules y blancos y unos tentáculos cortos. Esta especie no es muy abundante, se la suele encontrar en zonas costeras como el Mar Menor. Su peligrosidad es muy baja.
  • La aguacuajada (Cotylorhiza tuberculata): es de color marrón amarillento, con forma de sombrilla y de unos 20 cm de diámetro. Es frecuente encontrarla en aguas mediterráneas. Su peligrosidad es baja.
  • El acalefo azul (Rhizostoma pulmo): destaca por sus colores blanco y azul y sus cerca de 90 cm de diámetro. Es una especie típica del Atlántico y el Mediterráneo. Su peligrosidad es media.
  • El acalefo radiado (Chrysaora hysoscella): es de color blanco amarillento y mide alrededor de 30 cm de diámetro. Puede observarse en aguas atlánticas y mediterráneas. Su peligrosidad es alta.
  • La medusa luminescente (Pelagia noctiluca): es de color rosa rojizo, tiene largos tentáculos y mide unos 20 cm de diámetro. Abunda tanto en el océano Atlántico como en el mar Mediterráneo. Su peligrosidad es alta.
  • La carabela portuguesa (Physalia physalis): en realidad este animal no es una medusa, sino un hidrozoo compuesto por pólipos. Mide unos 30 cm de largo y 10 cm de ancho. Se la puede observar en aguas templadas del Atlántico y en el Mediterráneo. Su peligrosidad es muy alta.

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Factores que agravan la picadura de medusa en perros

Dada su curiosidad y ganas de jugar, los perros son un blanco fácil para las picaduras de medusa. Cuando esto ocurre, los canes sienten el mismo dolor que sentimos nosotros, pero además se pueden sumar otros factores que agraven las consecuencias:

  • Especie de medusa: no es lo mismo que le pique la medusa común que el acéfalo radiado, por ejemplo. Por eso, si hemos visto la medusa que le ha picado, debemos describírsela al veterinario que atenderá a nuestro perrito.
  • Salud del perro: un factor vital en este aspecto consiste en el estado de salud que presente nuestro amigo. Un sistema inmunitario debilitado puede agravar mucho más la situación.
  • Edad del perro: los cachorros y perros ancianos son más sensibles a los efectos de las picaduras.
  • Peso del perro: si hablamos de un perro de no más de tres o cuatro kilos con una picadura de tamaño considerable, los síntomas y consecuencias serán más graves que una picadura con la misma cantidad de veneno en un perro grande.
  • Superficie afectada por la picadura: esto dependerá del lugar donde se localice la picadura y el grosor de la piel en el mismo. Por ejemplo, abdomen, trufa, cara interna de las orejas, cavidad oral o regiones inguinales son zonas más sensibles dada la falta de una capa protectora de abundante pelo.
  • Cantidad de veneno inyectado: como es lógico, si la picadura es menor tendrá mucho mejor solución que una picadura de grandes dimensiones, con mucho veneno inyectado y que afecte varias zonas.

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Síntomas de una picadura de medusa en perros

Algunas de los síntomas que nos pueden alertar de que a nuestro can le ha picado una medusa son:

  • Dolor
  • Escozor
  • Llanto
  • Heridas cutáneas
  • Edema (hinchazón provocado por la acumulación de líquidos en la piel)
  • Eritema (enrojecimiento de la piel)
  • Purito (picor)
  • Presencia de pápulas
  • Agitación
  • Calambres musculares

En casos graves:

  • Cansancio
  • Náuseas y vómitos
  • Disnea (dificultad respiratoria)
  • Síncope

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A mi perro le ha picado una medusa ¿Qué debo hacer?

Si por desgracia este incidente arruina tu día de playa, lo idóneo sería que acudieras al veterinario lo antes posible, especialmente si el perro presenta alguno de los factores ya citados que aumentan el riesgo de consecuencias graves, incluso la muerte.

Si por el contrario te es imposible acudir al veterinario en ese preciso momento, a continuación, te dejamos una lista con los pasos que debes seguir para tratar una picadura de medusa en perros. La velocidad con la que actúes es vital para la posterior recuperación del can.

Eso sí, las picaduras de medusas son lesiones graves para los canes que deben ser tratadas con urgencia por el veterinario, por lo que seguir estos pasos no sustituye la obligada visita al especialista, solo nos permitirán ganar tiempo y calmar un poco el dolor.

Pasos a seguir:

  1. En primer lugar, aparta al perro de la zona donde se encuentra la medusa y evita en la medida de lo posible que tu amigo se rasque o lama la zona, ya que esto puede provocar que el veneno se extienda.
  2. Debes aplicar hielo durante 10 o 15 minutos para reducir el dolor en la zona afectada, ya que el frío ofrece un efecto de “anestesia local”. Nunca debes aplicar el frío directamente sobre la piel, envuelve el hielo en una toalla o bolsa.
  3. Inspecciona la zona en busca de tentáculos u otros restos de la medusa. En caso de apreciar algo, debes retirarlo con sumo cuidado, con pinzas o guantes, para evitar que te afecte a ti, y aclarar la zona con abundante agua salada.
  4. Lava la lesión con ácido acético al 5-10% (vinagre) durante más o menos 15 minutos para evitar la descarga de nematocistos. Omitir este paso en el caso de picadura de carabela portuguesa.
  5. A continuación, seca la piel suavemente y sin frotar y aplica una pomada analgésica, como lidocaína o benzocaína, con corticoides o antihistamínicos que ayuden a aliviar la reacción alérgica.
  6. Acude al veterinario lo antes posible.

Lo normal es que la sintomatología desaparezca en unos días, aunque pueden ocurrir complicaciones secundarias como infecciones, por lo que debemos vigilar la zona afectada y comunicar al veterinario cualquier cambio que apreciemos tanto físico como comportamental.

Por último, no debemos olvidar que, a pesar del peligro, la playa es un lugar fantástico para pasarlo genial con tu mejor amigo de cuatro patas. Por lo que, si se tiene cuidado y prestamos atención al perro, los dos podéis pasar un día de verano con muchos beneficios.

Bibliografía
https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/mordeduras_y_picaduras_de_animales.pdf
Carlson y Giffin (2002): Manual práctico de veterinaria canina. Madrid: Editorial el Drac