Ya sea en el sofá, en la cama o incluso en la toalla que extiendes sobre el suelo para tomar el sol, no es raro que acabes con tu perro durmiendo encima. Seguro que te ha pasado y te has preguntado a qué se debe esa manía y cómo puedes reaccionar ante ella.

En este artículo vamos a explicar de dónde viene ese gusto del perro por domir en contacto estrecho contigo, si es adecuado que se lo permitas o si, por el contrario, es mejor que evites este comportamiento.

La forma de dormir de los perros

Los perros son animales sociales y sociables. Sus ancestros vivían en manadas en las que todos colaboraban para conseguir la supervivencia y la perpetuación de sus genes. En esta cooperación se incluía el momento del descanso. Todos los miembros de la manada dormían juntos. De esta forma se protegían del clima y de potenciales peligros.

Dormían en posición fetal, formando un ovillo, pegados unos a otros y a contraviento para mantener mejor la temperatura corporal. En cambio, los perros de hoy en día no duermen en peligro, pero el instinto de juntarse para dormir sigue muy vivo en ellos. Y nosotros somos su manada.

Esta es la base de su empeño en dormir lo más pegado a ti que pueda, aunque eso incluya aplastarte. También explica su desconcierto cuando no se lo permitimos o le cerramos la puerta del cuarto. Si tienes más de un perro en casa puedes ver que no es raro que descansen juntos. Es un consuelo si no le permites que te acompañe.

Mi perro quiere dormir conmigo

Esa necesidad de contacto estrecho al dormir que lleva al perro a pegarse y ponérsenos encima, como hemos visto tiene una explicación sencilla. Descansar junto a nosotros le ofrece una serie de importantes beneficios. Destacamos los siguientes:

  1. Apego: el contacto durante el descanso permite reforzar el vínculo establecido entre cuidador y perro. Para él, gracias al proceso de domesticación, somos su figura de referencia, de ahí la importancia de mantener este apego.
  2. Protección: al igual que sus ancestros, el perro instintivamente sabe que hay que dormir juntos. Así, busca tu protección, pero, a la vez, te está protegiendo él a ti en un momento de máxima vulnerabilidad como es el descanso. En otras palabras, eres un lugar seguro para él.
  3. Temperatura: aunque dormirá sobre ti todo el año, es probable que en los meses más cálidos acabe tirado en el suelo para refrescarse. Pero el resto del año se pegará a tu lado o sobre ti para mantenerse caliente. Este contacto estrecho es la mejor manera de preservar el calor corporal.
  4. Comodidad: los perros no son tontos y no cabe duda de que nuestra cama o sofá preferido va a ser un buen sitio. Sobre todo si su cama no es muy mullida, hace frío o tiene alguna molestia en las articulaciones.
  5. Cariño: en general, los perros son cariñosos y pegarse a nosotros es una forma de demostrarnos este afecto. Además, es un sentimiento recíproco que, con nuestra cercanía, siente correspondido.

¿Es bueno que mi perro duerma conmigo?

Lo cierto es que un perro tendrá interés en dormir sobre ti si tiene confianza contigo. Por lo tanto, ese deseo suele ser sinónimo de que has creado un buen vínculo con él. Es una noticia para congratularse que reafirma tu papel como cuidador. El perro nos está mostrando que está tan a gusto con nosotros que se relaja al punto de quedarse dormido.

En realidad, los humanos funcionamos de forma parecida. Necesitamos estar en un entorno tranquilo y relajado para conciliar el sueño y no lo haremos en presencia de desconocidos. Por lo tanto, no hay inconveniente en que permitas a tu perro dormir contigo. Eso sí, si decides dejarle tiene que ser siempre. No vale un día sí y otro no.

La educación canina se basa en la coherencia. Piensa qué quieres y toma la decisión. No la cambies y asegúrate de que todos los miembros del hogar respetan lo acordado. Por cierto, que el perro te duerma encima no quiere decir que pretenda dominarte. Caso diferente es que te gruña o te impida acceder a la cama. Ese es un problema de educación a tratar.

Qué hacer si no quiero que el perro duerma en mi cama

El lugar de descanso del perro es una opción personal. Si has leído hasta aquí ya sabes por qué quiere dormir sobre ti. Pero, si no te apetece dejarle por el motivo que sea, tendrá que aceptar tu decisión. No va a ser menos feliz por eso siempre que atiendas sus necesidades. Eso sí, sería recomendable que le permitieses dormir en una cama junto a ti.

¿Y si mi perro no quiere dormir junto a mi?

No todos los perros tienen interés en dormir con su cuidador o no lo hacen todos los días. Algunos simplemente pueden tener problemas para subir a camas o sofás por edad o por algún problema de salud. Otros se quedan dormidos junto al resto de animales de la casa, si los hay, y ya no hacen intención de cambiar de lecho.

También es posible que adoptes un perro que no busque este contacto estrecho contigo porque haya sufrido algún trauma en su vida previa. Estos perros pueden llegar a necesitar mucho tiempo para conseguir establecer un vínculo de confianza como para que se animen a dormir con nosotros. Hay que respetar sus tiempos. La recompensa merece la pena.

María Besteiros
Auxiliar Técnico Veterinaria y presidenta de una protectora de animales. Desde niña mis intereses giraron alrededor de los animales, la lectura y la escritura, por eso me formé para ejercer como ATV y me doctoré en Filoloxía Galega. Además, estoy vinculada a la protección animal a través de protectoras. En la actualidad soy casa de acogida de siete perros y cinco gatos. Escribir sobre perros es una forma de compartir los conocimientos que he adquirido sobre ellos a lo largo de los años, a la vez que me permite unir mis profesiones.

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