¿Sabías que el insomnio no solo afecta a las personas? También los canes pueden tener problemas para conciliar el sueño. Las causas son diversas: desde echar de menos a su madre en el caso de los cachorros, hasta algún cambio en la rutina diaria o la falta de ejercicio en razas que necesitan mucha actividad física.

Si te preocupa que tu perro no duerma por las noches, en el siguiente artículos de SoyUnPerro te explicamos al detalle por qué se da este problema y qué puedes hacer al respecto ¿Empezamos?

Estas son las principales razones del insomnio canino

Los perros gastan su energía de forma diferente que los humanos, por lo que sus necesidades de sueño también son distintas. Un perro adulto duerme unas 13 horas al día, mientras que los cachorros pueden llegar a las 20 horas cuando son más pequeños.

Lo más saludable es que duerman unas 8 horas durante la noche y el resto repartidas en pequeñas siestas a lo largo del día. Por tanto, si notas que tu perro tiene dificultades para conciliar el sueño y está durmiendo menos de lo aconsejable, deberás identificar la causa del problema. Algunas posibles respuestas son:

  • Ruidos excesivos: muchas veces creemos que un perro puede dormir en cualquier lado, incluyendo la cocina, el lavadero o el salón. Revisa si estos lugares son tranquilos durante la noche. Si duerme cerca del lavadero, ¿hace ruido la lavadora? ¿Se escucha el ascensor si su cama está cerca de la puerta? Recuerda que los perros tienen un oído mucho más fino que el nuestro y pueden escuchar cosas que nosotros ni notamos. El silencio y la calma son tan importantes para él como lo son para ti.
  • Incomodidad: igual que en el punto anterior, en ocasiones damos por sentado que pueden acostumbrarse a cualquier rincón y no siempre es el caso. Revisa que no haga un frío o un calor excesivo y que no sean lugares de paso con actividad constante. Una cama cómoda o un refugio tranquilo son buenas opciones para que se sientan a gusto y duerman mejor.
  • Falta de ejercicio: todas las razas, incluso aquellas más autónomas, necesitan ejercicio diario para mantenerse en equilibrio. La falta de actividad se traduce en una energía acumulada que no solo causa falta de sueño sino problemas más graves como comportamientos destructivos y agresividad. Las salidas diarias con juegos y carreras, para que se cansen, son imprescindibles para que tengan una buena noche de sueño.
  • Comida a malas horas: este punto tiene que ver con las rutinas. Debes acostumbrarles a cenar siempre a las mismas horas y nunca muy cerca del momento de irse a dormir. Procura dejar que hagan la digestión antes de acostarse y evita los excesos durante el horario nocturno.
  • Enfermedad: en ocasiones la falta de sueño es un síntoma de algún problema de salud. Si el insomnio aparece de manera repentina y no detectas otras causas, puede ser momento de consultar a tu veterinario. Algunas afecciones como la artrosis, la encefalitis o los problemas cardíacos pueden manifestarse a través de la falta de sueño.

El caso de los cachorros que no pueden dormir

La imposibilidad de conciliar el sueño, muchas veces sumada al llanto, es habitual con los cachorros recién llegados a casa. Recuerda que no debes destetar a un perrito antes de los dos meses, pues necesitan pasar este periodo junto a sus madres para aprender los comportamientos básicos de la especie.

Cuando llevas un cachorro a casa la falta de sueño durante las primeras semanas es inevitable. Acaba de ser separado de su madre y de sus hermanos para ir a un entorno desconocido, ¿acaso no sentirías tú la misma incertidumbre?

Para que pueda aclimatarse con rapidez debes establecer rutinas claras desde un principio. Al ver que los días se organizan siempre de la misma manera, el cachorro se sentirá seguro y relacionará la noche con el sueño. Además, si le ofreces el ejercicio adecuado para su tamaño estará tan cansado que no tardará en dormirse.

Igualmente es importante que cuente con un lugar propio, como una cama o una caja cómoda, calentita y acogedora. Así se sentirá a gusto y poco a poco irá estableciendo horarios de sueño fijos y, sobre todo, te dejará dormir a ti también.

Algunos trucos para ayudarles son utilizar una bolsa de agua caliente o un secador de pelo para que la cama esté calentita. También puedes dejarles un reloj cerca. Tanto el calor como el sonido del Tic Tac le recordarán a su madre, por lo que será más fácil que puedan conciliar el sueño.

Los perros de edad avanzada, especialmente a partir de los 11 años, también tienden a dormir más durante el día, algo que puede derivar en insomnio nocturno. En estos casos, debes motivarlo con ejercicios o salidas a la hora de la siesta. De esta manera, lograrás que lleguen más cansados a la noche y que duerman mejor.

La falta de sueño en un perro no es un problema que deba tomarse a la ligera, pues cualquiera que sea su causa, afectará a su calidad de vida. Algunas de las consecuencias de este problema son individuos más apáticos, irritables y nerviosos durante el día, lo que desemboca en canes desequilibrados que pueden comportarse de manera inesperada.

No dudes en contarnos si conoces algún caso. ¿Ha sufrido tu mejor amigo de insomnio debido a alguna de estas razones? ¿Has logrado solucionarlo? ¿Cómo? Tu experiencia puede ayudar a otras personas con perros que no duermen por la noche.