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Dentro de las patologías cutáneas que pueden padecer los perros, existe un grupo de enfermedades autoinmunes poco frecuentes, que se conocen con el nombre de complejo pénfigo canino.

Estas enfermedades de la piel se caracterizan porque el animal desarrolla una serie de lesiones en las mucosas o en la piel (vesículas, úlceras y costras), que pueden llegar a ser muy dolorosas para el animal. Veamos en detalle todo lo relacionado con esta patología.

¿Qué es el pénfigo canino?

El complejo pénfigo canino abarca un grupo de enfermedades autoinmunes de la piel, que se caracterizan por la pérdida de cohesión entre las células de la piel.

Lo que sucede en los perros con esta enfermedad es que su propio organismo genera autoanticuerpos, que atacan a determinados componentes de la piel, provocando alteraciones cutáneas importantes. Específicamente, se forman autoanticuerpos (IgG) contra los componentes que mantienen unidas las células de la epidermis.

Se han descrito cuatro tipos de pénfigo en perros: pénfigo foliáceo, pénfigo vulgar, pénfigo eritematoso y pénfigo paraneoplásico. El pénfigo foliáceo es la forma de presentación más común en perros.

¿Qué causas producen pénfigo en perros?

Los perros pueden sufrir pénfigo de forma espontánea, sin embargo, esta patología también puede estar asociada a determinados factores:

  • El pénfigo foliáceo puede iniciarse con la administración de determinados fármacos. Si la enfermedad se resuelve al retirar el medicamento, se denomina “reacción farmacológica de tipo pénfigo foliáceo”, y si la enfermedad persiste tras la retirada del fármaco, se denomina “pénfigo foliáceo inducido por fármaco”. En el perro, los medicamentos causantes de estas reacciones suelen ser los antibióticos trimetoprim-sulfamidas.
  • El pénfigo paraneoplásico se asocia a enfermedades neoplásicas.

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Síntomas que produce el pénfigo vulgar en perros

El pénfigo vulgar se caracteriza por la formación de vesículas en las mucosas y en la piel, que se rompen y ulceran rápidamente. La mayoría de los casos comienzan con la aparición de úlceras en las uniones mucocutáneas y cavidad oral. Si aparecen lesiones en piel, se localizan sobre todo en la zona de las axilas y las inglés, y en el plano nasal (sobre el hocico).

Este tipo de pénfigo se acompañan de signos sistémicos como fiebre, depresión y pérdida de apetito.

Síntomas del pénfigo foliáceo

El pénfigo foliáceo es una enfermedad cuyos síntomas aparecen de forma progresiva, dando lugar a la formación de vesículas o pústulas, enrojecimiento de la piel, descamación, pérdida de pelo y aparición evidente de costras. Estas lesiones normalmente comienzan en la parte dorsal del hocico, cara y orejas, para posteriormente generalizarse lentamente. Las almohadillas plantares pueden verse afectadas, observándose enrojecimiento e hiperqueratosis.

En raras ocasiones estas lesiones se acompañan de síntomas sistémicos, aunque puede haber presencia de picor variable. A diferencia del pénfigo vulgar, normalmente sólo afecta a la piel, siendo rara la aparición de lesiones en las uniones mucocutáneas o en la cavidad oral.

Síntomas que produce el pénfigo paraneoplásico

El pénfigo paraneoplásico canino es una enfermedad poco frecuente, que se asocia a enfermedades neoplásicas. Se caracterizada por la formación de ampollas, localizadas principalmente en las mucosas y uniones cutáneas. Se suele acompañar de fiebre y depresión.

Síntomas del pénfigo eritematoso

Las lesiones que acompañan al pénfigo eritematoso consisten en pústulas que evolucionan a úlceras, erosiones y costras. También pueden observarse áreas con despigmentación. Estas lesiones se localizan en la cara, principalmente en la nariz y en los pabellones auriculares.

¿Qué razas están más predispuestas a sufrir pénfigo?

Para el pénfigo vulgar no existe predisposición racial, de edad ni sexual. Sin embargo, el Collie, el Akita, el Chow Chow, el Terranova, el Shipperke, el Doberman Pinscher, el Springer Spaniel Inglés y el Shar pei, son las razas más predispuestas a sufrir pénfigo foliáceo. Además, algunos estudios sugieren una alta incidencia de pénfigo foliáceo en perros alérgicos.

¿Cómo se diagnostica el pénfigo?

Los síntomas descritos sugieren por sí mismos la posible existencia de una enfermedad inmunomediada, pero existen otras patologías que pueden dar signos clínicos similares:

  • Lupus eritematoso sistémico, erupciones debidas a fármacos, neoplasia cutánea, candidiasis mucocutánea, son algunas de las patologías con síntomas parecidos a los descritos para el pénfigo vulgar y paraneoplásico.
  • Demodicosis, pioderma superficial, dermatofitosis, lupus eritematoso discoide, erupción debida a fármacos, son algunos de los procesos que tienen signos clínicos similares a los que se presentan en el pénfigo foliáceo y eritematoso.

Por ello, para el diagnóstico del pénfigo canino es necesario realizar, además de la exploración clínica, un examen histopatológico de una muestra para biopsia, siendo necesarios, en algunos casos, análisis más específicos (inmunohistoquímica).

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Tratamiento para el pénfigo

El tratamiento del pénfigo canino va encaminado a suprimir los signos clínicos lo antes posible y a mantener en el tiempo esa remisión clínica. Al ser una enfermedad inmunomediada, su tratamiento se basa en la administración de fármacos inmunosupresores (prednisolona o metilprednisolona, entre otros).

Estos fármacos pueden tener efectos secundarios, especialmente sobre el sistema digestivo, por lo que es necesaria la administración de protectores intestinales (sucralfato u omeprazol), y se debe llevar a cabo un exhaustivo seguimiento veterinario de los animales en tratamiento para detectar posibles efectos adversos.

Si con este tratamiento no se observa una mejoría en una o dos semanas, se deben añadir otros agentes inmunosupresores (aziatropina, clorambucilo, ciclofosfamida o sulfasalacina, entre otros).

Durante las fases iniciales del tratamiento, se recomienda la administración de antibióticos, ya que recientes estudios sugieren que esta pauta mejora de forma significativa la remisión de los síntomas y la supervivencia a largo plazo.

Cuando con la medicación se consigue una remisión de los síntomas, el veterinario debe ir reduciendo progresivamente la dosis de los fármacos inmunosupresores hasta llegar a la mínima dosis indispensable para mantener los síntomas bajo control (dosis de mantenimiento).

Pronóstico de los perros con pénfigo

El pronóstico de los perros con pénfigo es reservado, especialmente para los que padecen pénfigo vulgar. El pénfigo vulgar normalmente tiene un pronóstico desfavorable, ya que, en algunos casos, con el tratamiento no se consigue un nivel de remisión de los síntomas aceptable para que el animal pueda tener una buena calidad de vida o el tratamiento provoca efectos secundarios inaceptables.

Bibliografía
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Wendie Oriana Roldán Villalobos. Revisión de literatura: Pénfigo foliáceo canino
Sieben, M.A. Machuca, G. Broglia, A.R. Massone. Artículo de revisión: Actualización en dermatosis autoinmunes en caninos caracterizadas por pústulas, vesículas y ampollas: anatomopatología y diagnóstico.