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Bichón Habanero

El bichón habanero es un perro pequeño, cariñoso y lleno de personalidad que se adapta perfectamente a la vida en apartamento. Originario de Cuba, destaca por su pelaje sedoso, su mirada expresiva y su dependencia emocional hacia su familia. Ideal para quienes buscan un compañero leal y juguetón que demande atención constante.

Características físicas

Las características del bichón habanero le incluyen dentro de la categoría de perros pequeños. Su altura a la cruz oscila entre los 21 y 30 cm, mientras que el peso de un perro adulto está en torno a los 5 kg.

Su cuerpo, más largo que alto, presenta buenas proporciones y unas extremidades rectas y firmes, con patas pequeñas y recogidas. En su cabeza, cubierta de pelo largo como el resto del cuerpo, destacan sus grandes ojos de color oscuro brillando por detrás del flequillo y un hocipo fino con nariz negra. Sus orejas, también cubiertas de largos flecos de pelo, caen a ambos lados de la cara. Su cola se enrolla sobre la espalda de una forma muy graciosa.

Pelaje y colores

El pelaje del bichón habanero se compone de un solo y grueso manto, aunque sedoso y ligero. Puede ser liso, ondulado e incluso rizado, generalmente muy largo. La gama de colores es amplia: blanco, negro, rojizo, gris azulado, gris ceniza, marrón y marrón rojizo. La mayoría presenta combinaciones de colores o marcas, siendo muy raro ver ejemplares totalmente blancos.

Dentro de la raza también podemos encontrar ejemplares de pelo corto, que requieren menos mantenimiento que sus homólogos de pelo largo. El pelaje crece hasta los 12-18 cm de largo en todo su cuerpo y casi no tiene capa inferior, por lo que apenas pierde pelo. Incluso existen tamaños algo más reducidos, considerados mini o toy.

¿Cómo saber si mi perro es un bichón habanero?

Para identificar a un bichón habanero, observa estas características clave: altura entre 21 y 30 cm, peso alrededor de 5 kg, pelaje largo y sedoso (o corto en algunos ejemplares), cuerpo más largo que alto, ojos grandes y oscuros con expresión dulce, orejas caídas cubiertas de pelo, cola enrollada sobre la espalda, y colores variados que van desde el blanco al negro, pasando por tonos grises, marrones y rojizos. Su tamaño pequeño, proporciones armónicas y expresión característica lo hacen inconfundible.

Diferencias con el bichón maltés

El bichón habanero pertenece a la familia de los bichones, que incluye al bichón frisé, boloñés, cotón de Tulear, lowchen y maltés. Aunque comparten origen común, existen diferencias notables. El maltés es un perrito blanco originario de la cuenca mediterránea, mientras que el habanero llegó a Cuba donde se convirtió en el perro faldero de la aristocracia, desarrollando características propias.

El maltés es generalmente más pequeño, con un pelaje más fino y exclusivamente blanco, mientras que el habanero presenta una variedad de colores y un pelaje más grueso y sedoso. El habanero también tiende a ser más juguetón y extrovertido, mientras que el maltés es más tranquilo y delicado.

Comportamiento y temperamento

El carácter del bichón habanero es alegre y juguetón. Disfruta en compañía de la gente, compartiendo toda clase de juegos y acurrucándose sobre nuestras rodillas para echar siestas. Esta cercanía, que en sí no es negativa, puede provocar que el perro tienda a desarrollar una excesiva dependencia de su dueño.

Esta raza no tiene problemas de convivencia con los humanos y con otros perros, e incluso tolera perfectamente la presencia de los gatos, aunque puede mostrarse desconfiado y tímido con los extraños.

No soporta pasar largos períodos de tiempo solo. Cuando esto sucede demasiado a menudo se siente aburrido e infeliz, llegando a desahogar su frustración y ansiedad en forma de molestos e interminables ladridos y comportamientos destructivos dentro de la casa.

¿El bichón habanero ladra mucho?

Sí, el bichón habanero es un perro expresivo y ladrador por naturaleza. Se trata de un perro guardián que ladra y está alerta ante cualquier cosa inusual. Le encanta ladrar y reñir, especialmente cuando se aburre o se siente ansioso por la ausencia de su dueño.

Este comportamiento es más pronunciado en ejemplares que pasan muchas horas solos o que no reciben suficiente estimulación mental y física. Con un adiestramiento consistente y refuerzo positivo, es posible controlar estos ladridos excesivos, aunque nunca desaparecerán completamente dada su naturaleza vigilante.

Educación y adiestramiento

De temperamento independiente aunque no dominante, el bichón habanero responde bien a cualquier sistema de adiestramiento con refuerzo positivo que incluya recompensas en forma de alimento. Es ágil y muy bueno para aprender toda clase de trucos. También puede llegar a destacar en la obediencia competitiva.

Donde podemos encontrarnos con más problemas a la hora de educar a nuestro bichón habanero es en cuanto a sus hábitos dentro de la casa. Conseguir que nuestro perro controle sus impulsos, sobre todo los ladridos y su manía de mordisquear y roer nuestros muebles, alfombras, zapatillas, etc., no se logra sin esfuerzo.

Como sucede con todas las razas de perros pequeños y adorables, el bichón habanero puede ser a veces un experto manipulador con su dueño. Por mucho que suplique o gimotee, hemos de ser inflexibles y reprenderles por sus travesuras y malos hábitos. También hay que evitar mimarlo en exceso y obsequiarle con golosinas y alimentos que, por mucho que le gusten, van a perjudicar su salud.

Cuidados y mantenimiento

A pesar de tratarse de un perro jovial y lleno de energía, sigue siendo un perro pequeño, por lo que su necesidad diaria de ejercicio es inferior a la de otras razas. La actividad física óptima para el bichón habanero consiste en un corto paseo diario, un rato de juego y una sesión no muy pesada de adiestramiento en obediencia. En resumen, ejercicio moderado y adecuado a su tamaño.

Cuidado del pelaje

El pelaje del bichón habanero requiere muchos cuidados si queremos mantenerlo saludable y en un correcto estado higiénico. El cepillado diario es básico para evitar los enredos en el pelo, que se producen con gran facilidad. Debe cepillarse a diario desde que es cachorro para establecer una rutina.

Muchos propietarios optan por recortar el pelo de su bichón habanero para que su cuidado sea más sencillo. Con un poco de habilidad y destreza no hace falta recurrir a los servicios de una peluquería canina.

Solo hay que bañar a nuestro bichón habanero cuando el perro esté realmente sucio. Por otra parte, dado que esta raza apenas muda de pelo durante su vida, tanto los dueños como quienes les visitan en sus casas están a salvo de sufrir posibles alergias.

Salud y revisiones

Los ojos llorosos y manchas en los lacrimales son relativamente frecuentes en el bichón habanero y pueden ser el síntoma de un problema mayor. Cuando detectemos estas señales, hay que acudir de inmediato al veterinario.

Por último hay que recordar que no debemos caer en el error de confundir a este perro tan despierto y divertido con un juguete. Debido a su tamaño es frágil y vulnerable, lo que significa que hay que vigilar constantemente su comportamiento, su alimentación y su educación.

Jose A. Ramos

Especialista en etología aplicada, con más de 30 años de experiencia en educación, comportamiento y nutrición canina.