Bikejoring

Seguramente te hayas planteado en más de una ocasión la posibilidad de disfrutar de la bici y de tu perro al mismo tiempo, y si realmente es factible y seguro. Estamos convencidos de que no te descubrimos nada nuevo si te decimos que existen varias modalidades deportivas que se practican con bici y perro a la vez.

Sin embargo, hoy nos gustaría hablarte de una de las más populares y fáciles de llevar a cabo: El bikejoring.

El bikejoring es una modalidad deportiva consistente en correr con perro y bici o patinete a la vez, sin la necesidad de un circuito específico. Es por esto, que dicha modalidad está ganando cada vez más adeptos en todo el mundo, ya que puede practicarse en numerosos lugares.

Y, si bien el bikejoring está considerado como un tipo de mushing, su creación es la más reciente y la más asequible a todos los públicos.

En este artículo os explicamos qué necesitamos para poner en práctica esta divertida actividad, así como sus reglas y algunos consejos que nos pueden venir muy si deseamos iniciarnos en ella.

Iniciación al Bikejoring

Para ser precisos, el bikejoring es una actividad deportiva que consiste en correr en bici o en patinete junto un perro que se ata al cuerpo mediante una cuerda y un arnés. El perro siempre va por delante y requiere estar mínimamente entrenado para ello.

Se puede correr por caminos poco transitados o por mitad del campo a través de senderos, siempre que se cumplan unas condiciones que también describimos a continuación.

Requisitos previos:
  • Nuestro perro deberá gozar de buena salud y encontrarse en buen estado físico.
  • Es recomendable no empezar sólo. Podemos iniciarnos en lugares donde ya haya otros practicantes, de los que seguramente aprendamos algunos trucos que nos facilitarán el proceso.
  • Los caminos por donde vayamos a realizar nuestros trayectos, deben estar lo más despejados posibles de circulación y viandantes y haber sido reconocidos previamente.

Bicicleta adaptada al Bikejoring

Material necesario para la práctica de bikejoring:

Para comenzar, no se necesita demasiado: Tu perro, una bicicleta de montaña o un patín; además de los siguientes accesorios:

  • Un casco, gafas y guantes (estos dos últimos no son imprescindibles, pero sí más que recomendables).
  • Una línea de tiro dotada de amortiguador.
  • Una antena de bikejoring, que impedirá que el tiro se enganche en las ruedas.
  • Un crossback o arnés de bicicross. Atención: no sirve el que se utiliza comúnmente para pasear al perro.
  • Por último, y sólo en el caso de que tengamos más de un perro, un neckline, que se usa para unir los arneses de cada uno.

Cómo empezar a practicar Bikejoring

Antes de continuar, nos gustaría precisar que existen dos tipos fundamentales de bikejoring; a saber:

  • Bikejoring con un sólo perro: En este caso, nuestra bicicleta no necesitará de ningún tipo de modificación y nosotros ejerceremos la fuerza motriz pedaleando a la vez que el perro tira o combinando y alternando ambas fuerzas.
  • Bikejoring con más de un perro: No se pedalea y la bicicleta va sin cadena, de forma que son los perros la única fuerza con la que contaremos.

Ambas modalidades son aplicables al uso del patinete. Lo más importante, además de contar con un adecuado material y que nuestros perros estén saludables, la práctica del bikejoring, exige una correcta elección del terreno y del circuito o senda por donde vamos a transitar.

Al contrario que en la modalidad de canicross, donde se suelen utilizar las sendas boscosas, el bikejoring se practica en pistas lisas y con menos desnivel. Sin embargo, debemos evitar el asfalto a toda costa, pues dañan las almohadillas de nuestro peludo amigo, especialmente si se corre.

Debemos acostumbrar poco a poco a nuestro perro a dejar que sea él quien tire de nosotros y la bicicleta, lo cual no significa que no debamos pedalear nunca ni dejar de ayudarle; especialmente en las cuestas o cuando el terreno se torne más dificultoso.

Bikejoring con varios perros

Pondremos especial cuidado en las cuestas; pues en las subidas nuestra misión será pedalear para ayudar a nuestro perro y, evidentemente, no dejarle todo el trabajo a él y, en las bajadas, contenerle lo suficiente como para que no se embale, con el subsiguiente riesgo que ello conlleva, haciendo uso del freno tantas veces como sea necesario.

En todo momento, la cuerda deberá permanecer tensa; tanto si subimos como si descendemos.

Los practicantes más avezados llegan a alcanzar velocidades verdaderamente asombrosas, pero, como en todo, la precaución es un valor esencial en cualquier tipo de deporte, y más en uno como este donde estamos poniendo en riesgo no sólo nuestra seguridad, sino la de otras personas y animales.

Complementos útiles para Bikejoring

Aparte del obligado uso del casco, la línea de tiro, los arneses y la antena de seguridad, existen otros complementos para la práctica de bikejoring que nos facilitarán y harán más cómoda su práctica.

Entre dichos complementos, se encuentra el uso de guantes; ya que protegen del excesivo uso de los frenos y nos protegerán de los posibles pellizcos derivados de una mayor frecuencia de uso., además de minimizar los daños ocasionados por el continuo roce con los puños del manillar.

El uso de espinilleras y de rodilleras nos ofrecen una protección adicional, pues durante la práctica del bikejoring, especialmente al principio, tendremos más probabilidades de sufrir alguna caída o tener que saltar de la bicicleta.

Conceptos y consejos básicos

Resulta esencial tener claros algunos principios básicos, para iniciarse en la práctica del bikejoring .El perro debe estar familiarizado con una serie de órdenes o comandos fundamentales.

Son prácticamente las mismas que se usan en cualquier modalidad de Mushing.

Algunos ejemplos:

  1. Gee (pronunciado yii) para girar a la derecha
  2. Haw (jou), cuando queremos que se desplace hacia la izquierda
  3. Easy (isi) para reducir la marcha
  4. Pick Up (picap), cuando deseamos acelerar, etc.

Si en tu ciudad existe algún centro de de Mushing, puedes hacer una visita para que te aconsejen al respecto o consultar las órdenes básicas del Mushing, por internet.

perro tirando de bici

No tienen por qué ser iguales, es decir; podemos utilizar nuestro propio lenguaje, siempre y cuando sean comandos fáciles de entender por nuestro peludo amigo y se puedan pronunciar lo más rápidamente posible.

Es obvio que las primeras veces no entenderá qué le estamos pidiendo. Por eso debemos ejecutar la acción por nosotros mismos, cada vez que pronunciamos una determinada orden, hasta que se familiarice.

Si, por ejemplo, deseamos acelerar, diremos “Pick Up” al mismo tiempo que pedaleamos más rápido, de manera que el perro asociará “Pick Up” a ir más rápido. Realizaremos el mismo procedimiento con cada una de las órdenes.

Todo esto es muy importante realizarlo en tramos cortos y desprovistos de obstáculos, animales o personas, antes de aventurarnos en trayectos más largos.

Resulta muy positivo para el aprendizaje premiar al animal cada vez que realice correctamente lo que esperamos de él (refuerzo positivo), pero sin caer en el exceso. El premio deberá ser proporcional a sus avances. De este modo aumentaremos su predisposición a recibir nuevos estímulos.

Reconocimiento del terreno

Se hace imprescindible conocer de antemano el trayecto por el que vamos a circular, así como prevenir, obstáculos, salida de vehículos, personas, ganado, etc…

Antes de ir con nuestro perro, deberemos transitar varias veces por el trayecto que vayamos a utilizar, examinar curvas, desniveles, cruces, accesos a fincas, horarios de mayor y menor tránsito, estado del piso, etc…

Si en nuestra provincia existe algún club o asociación de Bikejoring, adelantaremos mucho si nos apuntamos, además de que podremos comenzar por pistas empleadas para tal fin, hasta, al menos, tener la seguridad suficiente como para elegir las nuestras propias.

La práctica del Bikejoring puede convertirse en un ejercicio apasionante y lleno de estímulos que aumentarán la relación con nuestra mascota y enriquecerán sobremanera nuestra afición a la bici, llenándonos de estímulos y momentos ciertamente emocionantes y placenteros, tanto para nosotros como para nuestro fiel y peludo compañero.

Si se realiza con las debidas precauciones y sentido común, respetando las reglas básicas, el disfrute está prácticamente asegurado.

Lo bonito de esta modalidad deportiva es que la satisfacción comienza desde el momento en que enganchamos al animal a nuestra bicicleta., pues el propio proceso de aprendizaje y adaptación resulta muy divertido. Eso sí, no pensemos que vamos a conseguirlo sin un determinado grado de esfuerzo, paciencia, determinación y ganas.

Las cosas que de verdad merecen la pena, requieren una preparación previa y un cierto grado de sacrificio y voluntad. Pero ojo, debemos ser conscientes que los perros, al igual que los humanos, no disfrutan por igual de las mismas actividades.

Si nuestro peludo amigo no muestra una mínima disposición a esta práctica (es lógico que al principio se muestre confuso), jamás debemos forzarle o empeñarnos en que termine por gustarle.

Lo ideal sería comenzar a familiarizarle con los paseos en bicicleta (con las debidas precauciones y por lugares seguros), desde que es un cachorrito.

Os animamos a que probéis esta sana e interesante actividad, y a descubrir nuevas y estimulantes sensaciones y formas de comunicación con vuestro fiel amigo.
Pero no olvidéis que toda precaución es poca. Se trata de pasar momentos agradables y saludables, no de poner en riesgo vuestra integridad, la de vuestro perro o la de otras personas y animales.

Este artículo es meramente informativo y de divulgación. Por ello, os aconsejamos que antes de empezar o ante la menor duda os asesoréis bien a través de practicantes ya experimentados o de alguna asociación dedicada a tal fin, cerca de donde viváis.
Animaos y disfrutad del perro y de la bici al mismo tiempo con la práctica del bikejoring.

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