Además de las órdenes básicas que todo perro, independientemente de sus características, debería manejar, como el “ven” o el “quieto”, hay muchas otras instrucciones que también consiguen aprender.

Cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto o rodar, es muy sencillo y son de las más populares. Puede que te parezca una tontería, pero lo cierto es que la obediencia, aprender este tipo de órdenes más “festivas”, es una buena manera de mantener al perro equilibrado. Te lo explicamos paso a paso ¿Empezamos?

Un perro bien educado

En primer lugar, da gusto convivir con un perro bien educado. Seguro que estás de acuerdo si has tenido la suerte de topar con uno. Pero los perros no nacen programados para saber sentarse o dar la pata de forma espontánea.

Hay que invertir tiempo en su educación y hay que hacerlo bien, para lo que siempre es bueno contactar con profesionales y leer bibliografía científica. En otras palabras, olvídate de hacerle caso a cualquiera que tenga perro, por muy buenas que sean sus intenciones.

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Por qué es importante enseñarle trucos a tu perro

Además de la convivencia, la educación estimula y favorece el equilibrio del perro. Los perros son animales de rutinas. Les gusta tener un horario y, sobre todo, la previsibilidad. Esto es, tener un cierto control sobre su entorno. Así, si entiende la palabra “ven” no duda. Sabe qué queremos exactamente y qué pasa en cuanto hace caso, pues recibe nuestra reacción.

En un mundo humano en el que no entiende todos nuestros gestos ni el significado de todo el vocabulario, por mucho que se esfuerza, identificar una palabra en un momento de incertidumbre es verdaderamente reconfortante para él. Además, refuerza el vínculo humano-perro.

Las sesiones de educación suponen un tiempo para desconectar y dedicarse solo a estar juntos. Recuerda que cuando un perro recibe un premio, que no siempre tiene que ser comida, cuando se sienta, se tumba o se hace el muerto, tenderá a adoptar esas posiciones cuando quiere atención. Mucho mejor que si ladra insistentemente o nos salta encima.

Cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto

Esta orden consiste en que el perro, cuando se le indique, se tire al suelo de lado o panza arriba y se mantenga quieto en esa posición como si estuviese muerto. No es una de las órdenes de obediencia básica, pero ya hemos explicado su utilidad.

Podemos añadirla al calendario de sesiones educativas que hayamos decidido para nuestro perro. Recuerda que se recomienda organizar el aprendizaje de menor a mayor dificultad. Así, esta orden podríamos enseñarla, en principio, una vez el perro ya domina el sentado o el tumbado.

Ambas son posiciones de las que se podría partir para conseguir que se haga el muerto. Pero, si nuestro perro tiene la tendencia natural a ponerse panza arriba, podríamos enseñarle esta orden en cualquier momento.

Pasos a seguir para enseñarle a hacerse el muerto

Que un perro se nos ponga panza arriba es bastante habitual y nuestra respuesta suele ser rascarle la barriga, lo que desencadena un movimiento incontrolable de una o ambas patas, como si se rascase, que debe resultarnos bastante gracioso por la cantidad de veces que lo repetimos.

Si es el caso de nuestro perro, podemos aprovechar para decirle la palabra a la que queramos asociar la posición de muerto. Por ejemplo, “muerto” o “pum”. Vale cualquiera, siempre que no se parezca a otra. Por ejemplo, si para tumbarse le dices “platz”, para que haga el muerto un “bang” le podría sonar parecido.

Con el perro patas arriba, dile la palabra y premia. Así empezará a relacionar la palabra con la posición. Busca también un gesto para hacer a la vez, como señalarlo con el dedo índice. Poco a poco entenderá lo que se le pide al oír la palabra. Premia siempre justo en el momento en el que obedezca. De esta forma refuerzas la conducta que quieres que repita.

Tumbarse y enseñar a hacerse el muerto

Si tu perro no es de los que te muestran la barriga por costumbre, puedes enseñarle a hacerse el muerto partiendo de la posición de tumbado. Una vez domine esta orden, dísela y, desde esa posición, tan solo tendrás que animarlo a que se eche de lado. Puedes hacerlo utilizando un trocito de comida, de forma que guíes su cuerpo hasta que se recueste.

Es posible que tengas que repetirlo varias veces para que lo entienda. No pasa nada. Vuelve al tumbado, premia el tumbado y reintenta. Cuando consigas la postura correcta, di la orden para hacerse el muerto y premia. Tienes que mantenerlo así unos minutos, ya que se trata de parecer muerto. No puede cambiar de posición hasta que no se lo indiques.

Para conseguirlo puedes usar el “quieto”, que también debería saber ya. Puedes dejarlo tumbado de lado o intentar que se ponga barriga arriba moviendo un trozo de comida hasta llevarlo a la posición o acariciándole la barriga, pues tenderá a abrir la pata trasera que no apoya. Si la posición no es cómoda para el perro, no lo fuerces.

Cómo enseñar a un perro a rodar

La posición de muerto puede servir para continuar el truco y enseñarle a rodar. Esto se debe a que, si conseguimos que el perro se ponga boca arriba, es habitual que ruede hacia uno u otro lado antes de levantarse. Es buen momento para decirle la orden si lo hace y justo en ese momento premiarlo.

De esta manera, realizando siempre igual la secuencia, acabará por asociar la palabra al movimiento que esperamos. También podría enseñarse desde el tumbado, moviendo comida para hacer que se gire. Podemos ayudarnos de las manos para posicionarlo.

Bibliografía
Schlegl-Kofler, Katharina. Escuela de perros. Madrid. Tikal Ediciones.