Señales de calma en perros

Los perros no usan palabras pero si una gran cantidad de expresiones y gestos corporales para indicar su estado de ánimo. Entre ellas podemos destacar las señales de calma, importantes para saber que su estado de ánimo es tranquilo y sosegado.

Señales apreciables en su cabeza

Empezaremos este repaso al lenguaje corporal del perro por la cabeza, que suele ser la zona en la que primero nos fijamos.

Un perro en calma tendrá las orejas hacia abajo, salvo que sea de orejas erguidas, en cuyo caso estas permanecerán quietas, sin centrarse en buscar ninguna dirección.

Puede que nos mire pero enseguida parpadeará y bajará la mirada. Su boca estará cerrada, no le veremos los dientes en ningún momento y no emitirá ningún sonido (excepto si está jadeando, obviamente).

Es posible que bostece y que saque la lengua, lamiendo el aire o su nariz. Si somos nosotros los que queremos transmitir calma al perro debemos evitar mirarlo fijamente a los ojos, ya que, para ellos, sostener la mirada es señal de amenaza.

A un perro tranquilo podemos acercarnos, siempre lentamente. Es adecuado que le hablemos en tono suave y nos aproximemos despacio, mostrándole la mano con la palma hacia arriba.

Podemos bajarnos a su altura pero, como hemos dicho, sin mirarle fijamente a los ojos. Las caricias sobre la cabeza, entre las orejas, son relajantes para el perro.

La zona pectoral también, si ya tenemos más confianza con el perro. Por último, un perro tranquilo olisqueará su entorno.

Señales de calma corporales

Un perro en calma estará quieto, probablemente sentado o incluso tumbado. Si está muy relajado se encontrará completamente estirado, con las patas delanteras y traseras extendidas, lo que deja al descubierto parte de su abdomen.

Algunos incluso puede que se acuesten sobre el lomo de forma que nos mostrarán todo el vientre y el cuello. Esta posición solo la va a adoptar un perro cuando está completamente en calma, en un entorno en el que se siente muy seguro.

Puede que esa postura les evoque sus primeras semanas de vida en las que su madre debía lamerles la zona genital para evacuar. Un perro así expresa calma y sumisión.

Por este mismo motivo, aunque nos encontremos con un perro tan relajado como para descubrirnos la totalidad o parte de su vientre, si no tenemos mucha confianza con él es bastante probable que, en cuanto note nuestra mano en esa zona, se levante.

pero tumbado y tranquilo

Al contrario, nuestro propio perro en esa postura de calma disfrutará de nuestro masaje, suave, por el vientre. Si acariciamos el cuello, en concreto el lugar donde se localiza la tráquea, nuestro perro tragará saliva, como un reflejo.

Es un truco que podemos utilizar cuando tengamos que darle una pastilla. Cuando un perro está en esta situación podemos ver que saca la lengua, lamiéndose la nariz. Aunque el perro nos muestre estas señales de calma y lo estemos acariciando no debemos forzarlo a adoptar ninguna postura, pues podría reaccionar levantándose, incómodo.

Algunos perros dan la pata como señal de sosiego. Caminar hacia nosotros agachando la cabeza y describiendo una C con el cuerpo también pretende invitarnos a la calma. En esta postura muchos perros sacan la lengua para lamer y otros llegan a orinarse como muestra de sumisión.

El lenguaje de la cola

Un perro en calma dejará su cola caer y, en cualquier caso, si la tiene corta, la mantendrá quieta. Aunque se cree que su movimiento es una buena señal, en realidad nos indica que el perro está agitado y que se siente inquieto por algún motivo, por lo tanto, no sería una señal de calma, pero tampoco implica malestar.

Un ejemplo es cuando volvemos a casa y nuestro perro nos saluda moviendo el rabo. No está contento, sí a la expectativa.

Por otra parte, una cola quieta pero erguida, el cuerpo en tensión, posiblemente con el pelo del lomo erizado, una mirada fija y, en ocasiones, los labios plegados de forma que se hacen visibles los dientes, son indicadores de un ataque próximo.

Los sonidos

Un perro en calma se mantendrá en silencio pero también es posible que emita sonidos como gruñidos poco audibles, sobre todo si lo estamos acariciando.

Notaremos que no implican malestar o peligro porque el perro va a mantener las señales de calma que hemos comentado, es decir, cuerpo relajado, cola y orejas caídas, etc.

Un gruñido también indica buena disposición y despreocupación cuando lo emite el perro durante el juego. En estos casos veremos que eleva su grupa mientras mantiene las patas delanteras y la cabeza en el suelo, salta y juega.

Todo ese lenguaje corporal nos indica, con seguridad, que el perro no está enfadado.

El sueño del perro

Por último, es muy habitual que, con nuestro perro dormido y, por lo tanto, completamente en calma, observemos que comienza a mover las patas, los ojos como si tuviese tics nerviosos, las orejas, la cola e incluso emita sonidos como lloros, ladridos o aullidos.

Esta situación dura unos minutos y, aunque podemos alarmarnos, en realidad se trata de una fase normal del sueño en la que se producen movimientos musculares.

No hay que despertarlo y no implica que el perro no esté en calma, al contrario, se encuentra en una fase de sueño profundo.

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