Si nos decidimos a adoptar un cachorro de pocos meses debemos ser conscientes de que no va a poder controlar sus esfínteres. Dicho de otra manera, es seguro que acabe haciendo sus necesidades dentro de casa.

Por eso es buena idea prepararle un lugar donde pueda hacerlo de forma que nos resulte fácil de limpiar. Antes se utilizaba papel de periódico, pero en la actualidad contamos con otras opciones más cómodas, como los empapadores. A continuación vemos cómo usarlos.

El cachorro orina dentro de casa

Al nacer, los cachorros necesitan que su madre los ayude a evacuar, estimulando la zona genital con su lengua. Cuando comienzan a moverse y a caminar solos, también consiguen hacer sus necesidades sin ayuda. Pero, al igual que los bebés humanos, no tienen la maduración fisiológica suficiente como para controlar sus esfínteres.

Esto implica que, durante sus primeros meses de vida, no van a poder aguantar mucho tiempo. Por lo tanto, no orinan en casa por fastidiarnos, sino que les resulta completamente imposible controlarlo. Como es lógico, no hay que castigarlos por ello nunca. No solo no sirve de nada, sino que perjudica mucho el vínculo que debe establecer con nosotros.

También hay que tener en cuenta que mientras no termine su calendario de vacunaciones no puede salir a cualquier sitio. Así, mientras crece lo suficiente como para dejar de orinar en casa, podemos dirigirlo para que evacúe en un determinado lugar que le marquemos. De esta forma no tenemos que limpiar por toda la casa y vamos iniciando su educación básica.

El lugar correcto para orinar

Podemos preparar una zona delimitada en el hogar para que el cachorro acuda allí cuando sienta deseos de orinar o defecar. Tiene que estar siempre disponible para que pueda acceder tanto de día como de noche. No vale de nada que la preparemos en el patio si, por ejemplo, por la noche la puerta va a estar cerrada.

Por otra parte, debe estar lo suficientemente cerca de donde el perro pasa más tiempo, pero, a la vez, alejada de su cama y de su comedero y bebedero. Por ejemplo, una opción es poner cada cosa en un extremo de la cocina. Claro que dependerá de la distribución y del espacio con el que contemos en casa.

La idea es que al principio el perro se mueva en un par de habitaciones y no disponga de tanto espacio como para que no llegue al empapador. Decimos la cocina por el tipo de suelo. Al igual que en el baño o en la terraza, es más probable que tengamos una superficie fácil de desinfectar, no porosa ni absorbente. Y no se va a estropear si hay escapes.

Entrenar para hacer pis en el empapador

Tanto si escogemos un empapador como el tradicional papel de periódico o una bandeja higiénica los pasos para enseñar al cachorro a evacuar en ellos van a ser los mismos. Para empezar, podemos fijarnos en cuándo orina el pequeño. Normalmente será por la mañana, tras dormir una buena siesta o después de comer o beber.

Por lo tanto, podemos adelantarnos y poner al cachorro en el sitio elegido en esos momentos. Si orina o defeca lo felicitaremos efusivamente, justo cuando termine, con un premio comestible que le guste especialmente, con caricias y palabras de cariño. También podemos mojar un papel en orina que haya hecho en otro sitio y ponerlo en el correcto.

Los perros suelen buscar para orinar un lugar que les huela a pis, por eso es otra manera de incentivar al cachorro hacia el sitio elegido, ya que podrá seguir el rastro de olor. Por otra parte, es normal que no siempre acierte o que tarde unos días en entenderlo. Nunca le riñas, solo limpia sin decir nada y felicita y premia cuando use el empapador.

Consejos para el empapador

Para maximizar el éxito a la hora de que nuestro cachorro use el empapador en casa podemos comenzar por escoger uno de tamaño grande o disponer varios, delimitando una amplia zona. De esta forma, es más fácil que acierte, lo que le supone más premios y, en consecuencia, más estímulo para repetir la conducta que queremos.

En otras palabras, aprenderá más rápido. Paulatinamente podremos ir utilizando un empapador más pequeño o retirando unidades de la zona para que nos quede un sitio más pequeño. Eso sí, hay que tener en cuenta que algunos cachorros pueden romper el empapador a modo de juego. No le riñas. Dale juguetes y más actividad física.

También es importante que, si orina fuera del empapador, limpiemos bien la zona. Si la secamos por completo y la limpiamos con algún producto que neutralice el olor, eliminamos el rastro y favorecemos que el cachorro acuda al empapador.

Pros de los empapadores desechables para perros

Hemos dicho que para enseñar al perro a orinar dentro de casa vale preparar una zona con papel de periódico o empapador. Pero usar el empapador tiene algunas ventajas. Ofrece una gran capacidad de absorción, con lo que resulta más higiénico y reduce el olor. También cuenta con un lado impermeable que impide que el suelo se vea afectado por la orina.

Jose A. Ramos
Adiestrador canino, titulado en el centro de educación canina Larcan. Técnico en modificación de conducta, ampliando estudios en etología canina. Ilusiuonado por compartir conocimientos y experiencias con los lectores de Soyunperro.

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