Hipo en perros: Trucos para remediarlo en segundos

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El hipo en los perros es, al igual que en los humanos, un evento fisiológico que no tiene, en principio, ninguna relevancia clínica. Tan solo cuando no remite podemos pensar en que hay alguna patología asociada.

El hipo normal, más habitual en cachorros, no le supone al perro ninguna molestia y cesará espontáneamente en cuestión de minutos. Pero si se repite con frecuencia no está de más que sigamos algunas pautas para controlarlo.

¿Por qué sucede el hipo en los perros?

El hipo es el sonido característico que se produce cuando tiene lugar una contracción involuntaria en el diafragma. El diafragma es el músculo que separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal.

Causas del hipo en los perros

En general, la causa desencadenante del hipo no suele revestir gravedad y desaparece tan rápido como se ha presentado. Entre las más comunes encontramos las siguientes, más frecuentes en los perros más jóvenes o nerviosos:

  • Comer o beber con excesiva rapidez.
  • Trastornos digestivos.
  • Nerviosismo o emociones intensas tanto positivas como negativas.

¿Qué hacer si el perro come rápido?

En principio para resolver esta causa de hipo bastará con no permitirle que ingiera a gran velocidad. Lo podemos conseguir dividiendo la ración en pequeñas porciones que repartiremos en varias tomas al día. De la misma manera podemos darle el agua poco a poco si su problema es que bebe muy deprisa. Otra idea son los comederos especiales.

Podemos ofrecer la comida en estos comederos que presentan una superficie en relieve. De esta forma el perro se ve obligado a acceder a ella en pequeñas cantidades. Juguetes interactivos como el kong o cualquiera de sus variantes caseras son otra manera de administrar comida en pequeñas cantidades. Los perros también comen rápido por hambre.

Podemos solucionarlo ajustando la ración, si ese es el problema, o repartiéndola en varias veces al día para que no pase tantas horas con el estómago vacío. También conviene que revisemos la calidad de la comida. Alimentos de baja gama pueden no cubrir las necesidades nutricionales. Por otra parte, algunas enfermedades cursan con aumento del apetito y voracidad.

Cómo parar al perro ansioso

Los perros pueden excitarse, emocionarse y alterarse un montón en determinadas situaciones. Un ejemplo es el juego, sobre todo cuando es con otros perros y tienen la posibilidad de correr, saltar e interactuar. En esos casos el hipo puede producirse tras tragar aire.

Si queremos evitarlo podemos intentar distraerlo para que recupere su respiración normal. Debemos tener en cuenta que puede ser difícil que nos haga caso si se encuentra jugando animado y suelto con otro perro. Podemos reservar para esta situación un juguete o un premio que le resulte especialmente atractivo para que consigamos que nos haga caso.

Soluciones para remediar el hipo en perros

El hipo ocasional remite por sí mismo de forma espontánea, sin necesidad de que tengamos que intervenir. Pero si observamos que nuestro perro tiene hipo cada vez que come o bebe rápido, sí podemos tomar medidas para evitarlo en lo posible. Lo mismo sucede si su hipo se debe a una intensa emoción.

En cambio, en los casos en los que haya algún trastorno digestivo o cualquier otra patología, como las que afectan al sistema nervioso, es normal que notemos otros síntomas. Si es la situación de nuestro perro hay que ponerlo en conocimiento del veterinario. Será este profesional quien diagnostique la causa, paso imprescindible para iniciar un tratamiento.

Por otra parte, si la ansiedad por la comida se mantiene, también debemos acudir a la clínica para descartar problemas de salud que cursen con el incremento del apetito o un fallo en la alimentación que le estamos proporcionando a nuestro perro.

Reconocer un estornudo inverso en los perros

Señalamos esta afección ya que, en algunos casos, podría ser confundida con un acceso de hipo. Se produce por un laringoespasmo o espasmo de la glotis, aunque es poco frecuente. Provoca un acceso que se corresponde con el espasmo. En él, el perro emite un bufido fuerte que ocasionan los intentos bruscos de inspirar.

Este sonido puede repetirse varias veces seguidas y dar la sensación de que el perro se queda sin respiración. La causa es un espasmo temporal de los músculos que conforman la laringe. Se cree que se debe a una gota de mucosidad que cae sobre las cuerdas vocales. Si escuchamos ese ruido y constatamos que no es hipo podemos intentar ayudar al perro.

Hay que hacer que trague. Para conseguirlo basta con masajear con suavidad el cuello, en concreto en la zona de la laringe, por debajo de la mandíbula. Si no remite hay que acudir al veterinario, pues podría deberse a un cuerpo extraño alojado en la laringe. En ese caso estamos ante una emergencia. El perro podría llegar a sufrir un colapso.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.

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