La lengua de nuestro perro es un órgano muy importante, más allá de servir para darnos besos en forma de lametazos, puede informarnos sobre el estado de salud de nuestro perro. Debemos saber identificar cómo es una lengua normal, ya que cambios en su color o forma, pueden ser indicativos de enfermedades generales.
El color habitual de la lengua es rosado en la mayoría de los perros, pero hay algunos que, sin padecer ninguna patología, la tienen de color azulado-morado. Te mostramos cómo identificar problemas de salud en tu perro a través de su lengua ¿Empezamos?
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¿Cuál es el color normal de la lengua de un perro?
En el perro, una lengua sana por lo general es de color rosado vivo, con una ligera capa blanquecina cubriendo su superficie, y no debe estar inflamada, ni tener ulceraciones, bultos o áreas elevadas.
Es recomendable realizar como parte de los chequeos de bienestar que hacemos en casa a nuestro perro, observaciones de su lengua. Debemos fijarnos en su color, forma y asegurarnos de que no hay úlceras, sangrado o protuberancias dentro de la cavidad oral.
Podemos aprovechar para observar la lengua a nuestro perro cuando la tiene fuera de la boca por el jadeo tras un paseo, pero en esta situación su color será algo más rojizo de lo normal por el aumento de la temperatura corporal. En ningún caso se debe realizar tracción de la lengua hacia fuera de la boca, especialmente en razas pequeñas.
¿Es normal que los perros tengan la lengua morada?
Aunque el color normal de la lengua es rosa, algunas razas como el Chow Chow y sus cruces presentan un color azulado-morado, o algunos perros pueden tener en su lengua zonas de pigmentación oscura a modo de lunares, y ambos casos están dentro de la normalidad y no están relacionados con ninguna patología.
Sin embargo, si nuestro perro tiene la lengua de color rosado y en un momento determinado detectamos que ha cambiado a un color más azulado-morado, es indicativo de que puede haber un compromiso respiratorio y no está recibiendo la suficiente cantidad de oxígeno.
Por ello, si observamos un cambio de coloración en la lengua de nuestra mascota, debemos acudir lo antes posible al veterinario, ya que puede estar sufriendo un proceso grave.

¿Qué indica un cambio de color en la lengua?
Como hemos visto, un cambio de color en la legua del perro puede ser indicativo de enfermedad. Los cambios de color evidentes y repentinos, suelen señalar situaciones patológicas importantes.
- Lengua azul: una coloración azulada de la lengua y las mucosas se conoce con el nombre de cianosis y se debe a una falta de oxígeno en los tejidos; puede ser secundaria a una enfermedad cardíaca o respiratoria o a una situación de ahogamiento con obstrucción de las vías respiratorias. Por lo que si nuestro perro no es una raza con una lengua naturalmente azulada y notamos que también las membranas mucosas de la boca se están volviendo azules o moradas, es muy importante que acudamos urgentemente a un veterinario.
- Lengua púrpura: si la lengua de nuestro perro se torna de color rojo muy oscuro o púrpura e incluso se inflama, puede ser indicativo de obstrucción de su flujo sanguíneo. Esta situación puede darse por ejemplo si un hilo se enrolla alrededor de la lengua y compromete la circulación de la sangre. Si esta situación se prolonga en el tiempo, los tejidos de la lengua irán muriendo y el perro puede llegar a perder este órgano.
- Lengua pálida: en animales con anemia o pérdida de sangre importante, se puede observar una coloración pálida de la lengua y de las encías. Esta coloración también puede aparecer en situaciones en las que el perro es sometido a algo que le asusta mucho, pero si sucede por este motivo, las mucosas recuperan su coloración normal en cuanto el animal se calma.
- Lengua con zonas oscuras: la existencia de áreas planas y pigmentadas de negro en la lengua y las encías del perro es algo normal. Estas zonas oscuras son el resultado de gránulos microscópicos de melanina y no son motivo de preocupación. Sin embargo, si el área oscura no es plana y se eleva por encima de los tejidos circundantes, es importante acudir al veterinario, ya que podría ser un melanoma.
¿Se pueden diagnosticar enfermedades a través de la lengua?
Según la medicina occidental, los cambios de color en la lengua nos pueden dar cierta información sobre el estado general del perro (falta de oxigenación, anemia…), pero la medicina tradicional china va más allá, y la inspección y evaluación de la lengua se considera uno de los métodos diagnósticos más objetivos.
Para la medicina tradicional china, la lengua en general refleja el estado global de salud del cuerpo y, además, algunas partes de la lengua reflejan el estado de salud de cada órgano en concreto.
La punta de la lengua refleja el corazón, la zona entre la punta y el centro refleja los pulmones, el centro refleja el estómago y el bazo, la raíz refleja los riñones, la vejiga y los intestinos (y el útero en las hembras también), el borde izquierdo de la lengua refleja el hígado y el derecho la vesícula biliar. Y en función del color y el aspecto de cada zona, se determina el estado de los diferentes órganos.
Los colores de la lengua se pueden evaluar de acuerdo con los principios de la medicina tradicional china:
- Una lengua pálida o blanca puede ser indicativo de una condición corporal debilitada (perros con anemia, leucemia, pérdida de sangre, problemas gastrointestinales, debilidad pulmonar, desnutrición, etc.)
- Una lengua de color rojo intenso puede indicar hiperactividad de uno de los sistemas del cuerpo (infección bacteriana o viral, fiebre, hipertiroidismo, diabetes, cáncer, una acumulación de toxinas en alguna parte del cuerpo, etc.)
- Una lengua azulada o teñida de púrpura puede ser indicativo de dolor o congestión en algún lugar del cuerpo (problema con el sistema vascular, enfermedad cardíaca, problemas circulatorios, problemas respiratorios, etc.)
- Una lengua de color amarillo anaranjado puede indicar gastritis y mal funcionamiento de la vesícula biliar o del hígado.
Como vemos, observando la lengua de nuestro perro podemos obtener mucha información sobre su salud, de modo que si percibimos que la lengua de nuestra mascota está cambiando de forma, color o textura, o si notamos algún abultamiento, debemos acudir a un veterinario para descartar la existencia de procesos patológicos.
Bibliografía:
Dolores Puertas, Albert Snijders; Acupuntura en Veterinaria
Lengua oscura en perros: cuándo no hay que preocuparse
El Chow Chow y el Shar Pei nacen ya con la lengua azulada o morada. Viene de serie, grabado en los genes desde el primer día, y cubre toda la mucosa oral. Muchos cruzados con sangre de estas razas también lo heredan, y a veces aparece en perros sin ningún antecedente conocido, simplemente como una variación que no tiene ninguna consecuencia para su salud.
Un estudio sobre vaporización de melanina con láser de dióxido de carbono en perros (2000) lo confirmó en mestizos sin pedigrí. La pigmentación en encías y lengua es un fenómeno habitual, independientemente del origen del animal. Puede eliminarse con láser por razones estéticas, pero desde el punto de vista clínico da exactamente igual quitarla o dejarla.
El dato que importa es cuánto tiempo lleva ese color ahí. Si la lengua oscura es algo de toda la vida del animal, sin cambios en la textura y sin ningún síntoma añadido, no hay de qué preocuparse. La cosa cambia cuando el oscurecimiento es reciente y aparece de golpe. Ese caso necesita revisión veterinaria ese mismo día, sin esperar.
Una sola pastilla de paracetamol puede provocar en tu perro un cambio de coloración de la lengua a marrón oscuro en menos de 4 horas, y sin tratamiento urgente resulta letal.
Causas patológicas de la lengua morada y sus síntomas asociados
Cuando la lengua cambia de color de forma brusca, el mecanismo suele estar relacionado con una oxigenación deficiente de los tejidos o con la acumulación de sustancias tóxicas en la sangre. Identificar los síntomas que acompañan al tono violáceo ayuda a orientar el origen del problema antes de llegar al veterinario.
En la cianosis de origen cardíaco, la sangre no se oxigena correctamente por un fallo en la circulación. Los perros afectados suelen mostrar intolerancia al ejercicio, tos, desmayos y un soplo detectable en la auscultación. La lengua y las encías adquieren un tono azulado que empeora con la actividad.
Si la causa es respiratoria, como una neumonía grave, un edema pulmonar o un colapso traqueal, el perro presentará dificultad para respirar, jadeo excesivo, postura de ortopnea (cuello extendido) y, a menudo, secreción nasal. La coloración oscura suele ser más generalizada en todas las mucosas.
Las intoxicaciones por paracetamol, cebolla o naftalina generan un cuadro distinto: la lengua se torna marrón o púrpura por la formación de metahemoglobina, una forma alterada de hemoglobina incapaz de transportar oxígeno. Además del cambio de color, aparecen debilidad extrema, vómitos, hinchazón facial y, en casos avanzados, colapso.
Una causa local menos conocida es el contacto con la oruga procesionaria del pino. Según un estudio de 2015 (Pine processionary caterpillar contact as a health risk for dogs), el simple roce con estos insectos puede desencadenar una reacción inflamatoria fulminante en la lengua y las mucosas orales. La inflamación progresa rápidamente hacia una necrosis que tiñe el tejido de un color oscuro o violáceo, acompañado de babeo intenso y dolor.
Un reciente estudio retrospectivo sobre lesiones linguales en 793 perros (2024) reveló que el 57% de los diagnósticos correspondían a lesiones no neoplásicas, de las cuales las inflamatorias eran las más frecuentes (64%). Por eso, ante una lengua morada que además se muestra inflamada o con úlceras, es prioritario descartar tanto un proceso tóxico local como una reacción alérgica grave.
- 1Retira con suavidad cualquier objeto extraño que veas en la boca, sin forzar ni introducir los dedos profundamente.
- 2Llama de inmediato a tu veterinario de urgencias y describe el color exacto, el momento de aparición y los síntomas acompañantes.
- 3Mantén a tu perro en un lugar fresco y tranquilo durante el traslado; el estrés y el calor agravan la falta de oxígeno.
