Mi perra no tiene leche

Las perras, como mamíferas que son, tras el parto van a producir una cantidad de leche suficiente como para alimentar a toda su camada sin necesidad de ninguna ayuda. Pero, en ocasiones, la leche puede faltar. ¿Qué hacer entonces? Te lo contamos todo en detalle.

La lactancia en las perras

La gestación de las perras dura aproximadamente 62 días. A lo largo de este período podremos notar cómo su abdomen y sus mamas aumentan de tamaño. Esto se debe al crecimiento de los cachorros y a la preparación para la lactancia. Incluso es posible que veamos leche salir de las mamas.

Los cachorros suelen nacer dentro de su bolsa de líquido amniótico. Es la madre la que, con sus dientes, la rasga, corta el cordón e ingiere los restos del nacimiento. También lame a sus pequeños para limpiarles las secreciones que pudieran tener en nariz y boca. Tras estos cuidados, el cachorro comienza a mamar la primera leche materna conocida con el nombre de calostro.

Además de ser alimento, la leche contiene defensas que la madre transmite a sus cachorros, mejorando, así, su sistema inmunológico. Al principio, los perritos van a mamar cada pocas horas. Según crecen, las tomas se van espaciando. Hacia las seis semanas de vida comienzan a probar alimentos sólidos hasta su destete completo.

Pero no siempre esta lactancia es tan sencilla. En ocasiones, por distintas circunstancias, la leche puede faltar. En estos casos debemos actuar rápido, acudir al veterinario y, si es necesario, suplementar a los cachorros con leche artificial específica para perros ya que, al ser tan vulnerables, unas horas sin comer pueden tener consecuencias fatales.

La ausencia de leche recibe el nombre de agalactia. Este trastorno se puede deber a que hay leche pero esta no consigue salir al exterior. En otras ocasiones, directamente la perra no está produciendo leche. La agalactia sucede en un porcentaje pequeño de madres.

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Cuando la perra tiene leche pero esta no sale

Si las mamas de la perra aparecen duras e hinchadas pero no sale leche podemos sospechar que ella sí produce pero esta no llega al exterior. Quizás nos demos cuenta al ver a los cachorros inquietos y gimiendo, ya que van a tener hambre.

La lactancia funciona en base a un estímulo. Esto quiere decir que la succión de los cachorros es la que va a activar el mecanismo de producción y salida de la leche. Por eso, mientras los cachorros mamen, siempre habrá y saldrá leche en condiciones normales. A no ser que la perra tenga una infección conocida cómo mastitis.

Cualquier circunstancia que impida que los cachorros mamen va a afectar a la producción de leche.

Además, algunas características de las perras también pueden dificultar su flujo. Por ejemplo, madres muy nerviosas, sometidas a altos niveles de estrés o atemorizadas influirán sobre la lactancia de diferentes maneras:

  • Impidiendo que sus pequeños mamen: una madre intranquila que no se queda quieta en el nido el tiempo suficiente no va a permitir a los pequeños realizar una succión efectiva.
  • Bloqueando la salida de la leche: la eyección de la leche al exterior está mediada por la hormona oxitocina. En situaciones de estrés, nerviosismo o miedo se liberan otras hormonas que impiden la acción de la oxitocina. Así, la leche no sale.
  • Además, algún problema físico en los pezones, como puede ser una deformidad, también va a afectar a la lactancia porque va a impedir que los cachorros mamen con normalidad.

Si sospechamos que los cachorros no están recibiendo leche tenemos que contactar con el veterinario. Este valorará la situación y podrá prescribir tratamiento farmacológico en los casos necesarios. Por nuestra parte debemos procurar que los cachorros estimulen las mamas el mayor tiempo posible para establecer una buena producción cuanto antes.

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Cuando la perra no produce leche o esta es insuficiente

Estos casos son de verdadera agalactia. Si en las últimas semanas de gestación la perra no ha desarrollado sus mamas podemos estar ante esta patología. Puede tener una base genética y, al contrario que en la situación anterior, no tiene tratamiento. Los cachorros de estas madres van a necesitar ser alimentados artificialmente.

Situación diferente es la que se produce en un pequeño porcentaje de casos entre las madres de camadas muy numerosas. Estas perras sí producen leche pero no consiguen una cantidad suficiente para todos sus cachorros.

Esto suele relacionarse con una alimentación insuficiente de la madre, sobre todo en las 2-3 semanas posteriores al parto. En este período la perra va a necesitar más calorías porque coincide con la etapa de lactancia más intensa. Es por ello importante que cuidemos su alimentación en toda la fase maternal.

La suplementación de los cachorros

En los casos en los que el veterinario lo considere necesario tendremos que alimentar nosotros a los cachorros o, al menos, completar la leche que estén recibiendo de su madre y que es muy importante que sigan tomando, aunque sea poca, pues les va a aportar defensas. Darles el biberón no implica separarlos de la madre.

A la venta encontraremos diferentes marcas de preparados lácteos para cachorros. Se comercializan en polvo al que debemos añadir agua caliente, agitar y servir en el biberón que incluyen. Se trata de leche de vaca modificada para cubrir las necesidades nutricionales de los perritos. Nunca debemos darles leche de vaca, de otros mamíferos o bebidas vegetales.

Es importante que comprobemos la temperatura del biberón antes de ofrecerlo. Además, debemos dárselo en la misma postura en la que mamarían de su madre. A ser posible los alimentaremos sin separarlos de ella. Esto los mantiene calientes y sus movimientos favorecerán el estímulo necesario para la producción láctea.