El gruñido del perro siempre nos pone en alerta porque nos hace pensar en una actitud de agresividad que pensamos puede transformarse en ataque. Por eso cuando nuestro perro gruñe a otros perros, nos vemos en una situación complicada.

En este artículo vamos a repasar las causas por las que un perro puede reaccionar gruñendo a otros, cuáles son los significados del gruñido, que no siempre son negativos, y qué es lo que podemos hacer para acabar con esta conducta.

Significado del gruñido de tu perro

El gruñido del perro suele ser un aviso. En realidad es una buena señal, en el sentido de que permite prevenir. El mayor riesgo es con el perro que no gruñe y, directamente, ataca a otros. Cuando hay un gruñido el perro está advirtiendo de que no quiere seguir en la situación en la que está y que no permite que se avance más. Está en tensión.

Si el otro perro reacciona con la retirada, no va a producirse ninguna agresión. También te da tiempo a ti para controlar la situación. Solo si el perro no consigue sus objetivos puede pasar a enseñar los dientes o amenazar lanzando un mordisco. También pueden aparecer señales de calma, lo que muestra el conflicto que está atravesando el perro.

Por cierto, algunas personas encuentran divertido provocar a un perro en esta situación. Obviamente cuando se trata de un ejemplar de tamaño pequeño. Por supuesto, es un comportamiento del todo reprobable. Hay que respetar las señales del perro, que son su manera de comunicarse, para crear un vínculo sano con él.

Mi perro gruñe cuando juega

Pero el gruñido del perro no solo es una señal que pretende transmitir una advertencia. Algunos perros ladran a otros por un motivo muy distinto. Por raro que nos parezca, los perros pueden gruñir al jugar con otros. De ahí la importancia de no quedarse solo con que el gruñido es una mala conducta que hay que reprimir.

Así, en ocasiones veremos que nuestro perro le gruñe a otros en una actitud lúdica por completo. La identificaremos interpretando su lenguaje corporal. Frente a la tensión del perro cuando gruñe a otros como aviso, en este caso adopta la postura de invitación al juego. Levanta el trasero, baja el pecho al suelo, ladra muy agudo, salta, saca la lengua, etc.

Y se lanza gruñendo a por el otro perro, que suele escapar corriendo, iniciando una divertida persecución. Por eso, si nuestro perro gruñe a otro en este contexto, y este responde igualmente con ganas de jugar, no hay que intervenir. Solo si el otro perro no se mostrase receptivo tendríamos que distraer a nuestro perro para que lo deje tranquilo, pero no reñir.

Perros braquicéfalos

Con esta denominación hacemos referencia a aquellos ejemplares que se caracterizan por una cara achatada y un hocico corto. Por ejemplo, el Bulldog o el Bóxer. Esta peculiar anatomía hace que su respiración se vea dificultada. Así, cuando se encuentran con un congénere, pueden emitir un gruñido por la excitación del momento debido al nerviosismo.

¿Por qué mi perro le gruñe a otros perros?

Pero, volviendo al gruñido como advertencia, ¿qué es lo que lleva a que un perro esté tan tenso con un congénere como para gruñir? Hay varias situaciones que es importante desentrañar porque es lo que nos va a permitir solucionar el problema. Destacamos las siguientes:

  • Mala socialización: el período de socialización tiene lugar entre las 3-12 semanas de vida, etapa en la que el perro está predispuesto a asimilar como positivos todos los estímulos a los que se le exponga. Así, un cachorro que no ha conocido otros perros puede reaccionar gruñendo ante ellos. De ahí la importancia de una buena socialización.
  • Experiencias traumáticas: si el perro ha sufrido alguna mala experiencia con un congénere, es posible que establezca una asociación negativa que extrapola al resto de perros. Así, cada vez que se cruce con uno recordará el mal rato y reaccionará con un aviso a modo de prevención.
  • Miedo: el perro puede sentir miedo ante otros perros por distintos motivos. En esa situación, si no tiene la posibilidad de huir, es probable que gruña para frenar el acercamiento. Si esto no sucede podría llegar a atacar.
  • Protección de recursos: es normal que el perro advierta a otro si se adentra en lo que considera su territorio o se acerca a su comida, cama o juguetes, pues lo percibirá como una amenaza.

Qué hacer si mi perro gruñe a los perros

Lo primero es averiguar a qué se debe su gruñido. No se trata de controlarlo para impedirlo, sino de determinar el desencadenante y eliminarlo. De esta forma es como se conseguirá que desaparezca. Por lo tanto, castigar no solo no soluciona nada, sino que, al contrario, podría llevar a que el perro, en vez de gruñir, muerda directamente.

Si gruñe por miedo o falta de socialización hay que trabajar por romper la asociación negativa que ha establecido. No fuerces las situaciones ante las que gruñe sin haberlas trabajado previamente. Esto requiere paciencia y hay que volver a presentar el estímulo de forma gradual, premiando cada avance para transformar en positivas estas situaciones.

Lo ideal es contactar con un profesional de la conducta canina o un etólogo que pueda examinar el caso y darnos unas pautas de actuación. Por otra parte, mientras se trabaja con el perro tienes la opción de sacarlo a la calle con bozal a modo de prevención y, sobre todo, para que tú estés más tranquilo, principalmente si tu perro es grande.

Bibliografía
Morris, Desmond. 1988. Observe a su perro. Barcelona. Plaza & Janés.

Jose A. Ramos
Adiestrador canino, titulado en el centro de educación canina Larcan. Técnico en modificación de conducta, ampliando estudios en etología canina. Ilusiuonado por compartir conocimientos y experiencias con los lectores de Soyunperro.

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