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Los perros usan su lengua para todo. Nos lamen a nosotros y a cualquier objeto de su interés, lamen a otros animales o, muy importante, sacan la lengua fuera cuando necesitan refrescar su temperatura corporal.

Pero si nuestro perro saca y mete la lengua repetidas veces y no para es probable que se trate de una señal de que algo no va del todo bien. El problema, como veremos a continuación, puede ser tanto físico como psicológico.

¿Los perros sudan por la lengua?

Los perros no sudan como nosotros. No poseen glándulas sudoríparas por toda su piel. Al contrario, tan solo disponen de un pequeño número localizadas en las almohadillas. Pero igualmente necesitan bajar su temperatura cuando están acalorados. Para lograrlo han recurrido a otro mecanismo: la lengua. Cuando un perro tiene calor saca su lengua.

De esta forma consigue que la evaporación que se produce en su superficie descienda su temperatura. Por lo tanto, es completamente normal que, tras practicar ejercicio intenso o en los días de más calor, nuestro perro saque y meta la lengua, aunque es más normal que mantenga la boca abierta el tiempo necesario. Es el jadeo, no siempre eficaz.

Hay que tener en cuenta que si la temperatura ambiente es muy elevada el jadeo será insuficiente para disminuir la temperatura corporal del perro. En esos casos, si no se le proporciona un ambiente más fresco con rapidez, corre el riesgo de sufrir el peligroso golpe de calor. Se trata de una urgencia veterinaria por la que debe recibir atención inmediata.

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Lesiones en nariz y boca

Un continuo sacar y meter la lengua puede tener su origen en alguna molestia en la zona. Una pequeña herida en la nariz o en los labios o incluso un bulto o un cuerpo extraño que se haya quedado clavado hace que el perro quiera lamerse repetidamente. Lo primero será examinar la zona, interior de la boca incluido, por si detectamos el problema.

Las lesiones leves se curarán por sí solas en poco tiempo. En cuanto a los cuerpos extraños, si son bien visibles podemos intentar retirarlos ayudándonos con unas pinzas. Pero si no están muy a mano o el perro no permite la manipulación, mejor acudir al veterinario y no forzar. Y cuanto antes, para que no permanezca incrustado el objeto mucho tiempo.

Esto incrementaría las posibilidades de que se complique, desarrallando una inflamación o infección. De la misma manera, un bulto siempre tiene que ser visto por el veterinario. Recuerda que no todos tienen por qué ser tumores e incluso en ese caso pueden ser benignos. Pero ten presente que el tratamiento precoz ofrece al perro un mejor pronóstico.

La lengua y las señales de enfermedad

Cuando un perro saca y mete la lengua puede ser un signo de que está tragando repetidas veces. Esto en ocasiones se corresponde con un cuerpo extraño que se ha quedado alojado en la zona de la garganta, como un juguete o un hueso. Otro signo preocupante es que se toque la boca con las patas, como intentando sacarse algo.

Una infección también puede llevar al perro a tragar una y otra vez, sacando y metiendo la lengua. Fiebre, tos, náuseas o pérdida del apetito son otros síntomas de infecciones de garganta. Además, este gesto también es una señal de arcadas. Es decir, el perro siente ganas de vomitar y podemos ver que saca la lengua, se baba o sacude el abdomen.

Puede terminar o no en vómito. Para los perros es muy sencillo vomitar y un vómito puntual no resulta preocupante. Pero si las arcadas se repiten o aparecen otros síntomas, tendremos que contactar con el veterinario. La sospecha de un cuerpo extraño o una infección respiratoria también requieren la revisión de este profesional.

Sacar la lengua como señal de calma

Por último, sacar y meter la lengua puede ser, simplemente, una señal comunicativa. En concreto, se trataría de una de las llamadas señales de apaciguamiento o calma. Los perros no hablan pero son muy capaces de comunicarse a través de sus diferentes sentidos con nosotros y con sus congéneres.

Así, se puede hablar de comunicación corporal, visual, olfativa y auditiva. La señal de apaciguamiento forma parte de la comunicación corporal. El perro la emite cuando se encuentra en una situación que comienza a parecerle incómoda. Sería un “por favor, déjame tranquilo”. Torcer la cabeza, bostezar o parpadear tienen el mismo significado.

Si es el caso de nuestro perro lo mejor es comprobar qué es lo que está pasando, es decir, qué puede estar provocándole tensión, para finalizar de inmediato la situación estresante. Por otra parte, el movimiento repetido de sacar y meter la lengua también puede indicar ansiedad y nerviosismo. Un etólogo o experto en conducta puede ayudarte en estos casos.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.
Morris, Desmond. 1988. Observe a su perro. Barcelona. Plaza & Janés.