Dermatitis atópica canina (D.A.C.)

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La dermatitis atópica, también conocida como atopia canina, es una enfermedad que cada vez se diagnostica más, especialmente en determinadas razas. Se trata, pero no se cura.

Es una enfermedad de curso crónico, pero podemos acudir al veterinario para pautar un tratamiento que mejore su calidad de vida. ¿Quieres conocer más detalles? Vamos allá.

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica se debe a una reacción de hipersensibilidad tipo I (alérgica). Es una enfermedad con componente genético. En concreto, el perro produce anticuerpos en respuesta al contacto con diferentes sustancias denominadas alérgenos. De hecho, esta es la segunda enfermedad cutánea alérgica más común en los perros, después de la dermatitis alérgica por pulgas.

La edad de aparición suele ser de seis meses a seis años, siendo cada vez más jóvenes los animales que la pueden padecer (seis a diez meses). A veces en estado subclínico como otitis crónica y se manifiesta después. De hecho, esta es la segunda enfermedad cutánea alérgica más común en los perros, después de la dermatitis alérgica por pulgas.

perro-con-síntomas-de-dermatitisAlérgenos para los perros

Estas reacciones alérgicas pueden ser provocadas por sustancias normalmente inofensivas como la hierba, las esporas de moho, los ácaros del polvo doméstico y otros alérgenos ambientales como:

  • Polen de hierbas, de gramíneas o de árboles.
  • Plumas.
  • Fibras vegetales.

¿Qué razas sufren dermatitis atópica?

Como se considera hereditaria la tendencia a sufrir este tipo de reacción alérgica, es posible encontrar algunas razas más propensas a padecer atopia. Hay una predisposición en hembras de un 60%. Las razas más afectadas suelen ser perros de tipo terrier, dálmata, caniche, bulldogs y pastores alemanes.

Síntomas de dermatitis atópica

Cuando el perro comienza a padecer dermatitis atópica va a manifestar los síntomas solo durante la época del año en la que se produce el alérgeno. Por ejemplo, si es alérgico a pólenes de árboles, sufrirá la dermatitis solo durante unos meses.

El problema es que es habitual que estos perros comiencen reaccionando ante un único alérgeno, pero evolucionen hasta mostrar síntomas con muchos otros. Esto hace que acaben presentando dermatitis atópica durante todo el año. Las zonas de distribución de las lesiones son: patas, flancos, ingles, axilas, párpados, labios y orejas.

Las lesiones primarias son pápulas y eritema. Las lesiones restantes son secundarias al prurito (picor). Son comunes también las infecciones secundarias. Destacan síntomas como los siguientes:

  1. Prurito, al principio estacional.
  2. Estornudos, secreción nasal.
  3. Piel grasienta y engrosada.
  4. Olor a levadura.
  5. Frotamiento de la cara con las patas o contra objetos.
  6. Rascado con los dientes en la parte dorsal del carpo (muñeca).
  7. Lamido de las patas que acaban por teñirse de marrón.

¿Cómo se diagnostica la dermatitis atópica?

Antes de cualquier tratamiento, el veterinario necesitará un historial médico completo para determinar el patrón de alergias de su perro. Algunas alergias son estacionales, mientras que otras aparecen durante todo el año. Un examen físico completo es importante para determinar el mejor tipo de tratamiento.

Se pueden realizar pruebas serológicas de alergia, que buscan anticuerpos en la sangre, pero los resultados no siempre son específicos. La calidad de este tipo de pruebas a menudo depende del laboratorio que analiza los resultados.

El método de confirmación de la dermatitis atópica son las llamadas pruebas cutáneas intradérmicas. Consisten en la inoculación de pequeñas cantidades de alérgenos para ver si producen alguna reacción en la zona, y se mide la respuesta de la roncha (una protuberancia roja).

Dado que este tipo de pruebas son muy caras, su veterinario puede recomendar un tratamiento en lugar de pruebas avanzadas de alergia. Habrá que descartar otros procesos de hipersensibilidad (alergia alimentaria, a picadura de pulga, sarna, demódex…).

¿Cuál es el tratamiento para la dermatitis atópica?

Lo primero que se hace es desparasitar externamente. Primero por si la alergia fuese a las pulgas, pero, también, porque los perros atópicos también suelen ser alérgicos a ellas. La parasitosis complicaría el cuadro. Es importante saber que la curación estaría en impedir, por completo, el contacto del perro con el o los alérgenos.

Esto resulta casi imposible. Es habitual que en la dermatitis atópica se vean implicados varios alérgenos y no van a poder evitarse todos. El tratamiento se prescribe en función de cada caso. Se centra en reducir el rascado y tratar los problemas dermatológicos, como infecciones o seborrea.

El veterinario podría recomendar medicamentos inmunomoduladores como oclacitinib o lokivetmab; una inyección que se administra cada 4 a 10 semanas. Junto con estos, a menudo se requieren antibióticos o medicamentos antimicóticos para tratar las infecciones de la piel que resultan de las alergias.

Se pueden incorporar a la dieta ácidos grasos omega 3 y 6 esenciales derivados de aceites de pescado. Tienen efecto beneficioso sobre piel y pelo. También hay champús especialmente formulados para las lesiones dermatológicas. Estos pueden mejorar enormemente la comodidad de su mascota y ayudar a que las infecciones de la piel se resuelvan más rápido. El champú y otros tratamientos tópicos también se pueden utilizar como terapia de mantenimiento para reducir el riesgo o la gravedad de futuras infecciones de la piel.

La inmunoterapia

La inmunoterapia se trata de un tratamiento orientado a ayudar al sistema inmunitario. En el caso de la dermatitis atópica se busca la hiposensibilización del perro. De esta forma, va reaccionando cada vez menos si contacta con el alérgeno.

Requiere hacer pruebas cutáneas para detectar qué sustancias son las que desencadenan la dermatitis atópica. Después, se preparan vacunas personalizadas que se inyectan o se administran bajo la lengua. Debe revacunarse durante meses.

El objetivo es ir desensibilizando al perro al someterlo, periódicamente, a la exposición a cantidades muy pequeñas del alérgeno. Llegará un momento en el que, por fin, lo tolerará. De esta manera podría lograrse una curación completa de la dermatitis atópica.

¿La dermatitis atópica es contagiosa?

Como cualquier reacción alérgica, la dermatitis atópica es una reacción individual del sistema inmunitario de un perro determinado que, por lo tanto, no puede contagiarse a otros animales ni a los seres humanos.

Si no se tratan, las alergias pueden cambiar la personalidad de un perro; el picor y la frustración constante pueden hacer que los perros se alejen de las personas o sean agresivos cuando se les toca. Por lo que será importantísimo llevarle a consulta y hacer un seguimiento de la patología.

Bibliografía
Información aportada por la asignatura patología médica impartida en la Universidad Alfonso X el Sabio. Introducción a la dermatología.
Estudios: Allergen Immunotheraphy for Atopic Dermatitis in Dogs y Atopic Dermatitis in Dogs: Causes, Symptoms, and Treatments (petmd.com/dog/conditions/skin/c_dg_atopic_dermatitis)

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