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Probablemente la miasis es de los procesos más desagradables que podemos ver en un perro. Por eso y porque puede ser una condición dolorosa y que si no la atendemos empeorará, merece la pena centrar nuestros esfuerzos en prevenirla.

La miasis es una enfermedad parasitaria en la que larvas de moscas de cierto género, infectan tejidos del animal o humano. Hay que prestar especial atención a aquellas mascotas que viven en el exterior y sobre todo en condiciones de calor y humedad. Veamos cómo aparece y cómo prevenirla.

¿Qué es la miasis?

La miasis es una parasitosis producida por larvas de moscas, en general dípteros. La infestación por larvas de insectos dípteros se desencadena a partir de que las moscas adultas depositen sus huevos sobre el cuerpo del perro. Estos se desarrollan y se convierten en larvas, las cuales se alimentarán de tejidos como piel y subcutáneo en su mayoría, para favorecer su desarrollo en el hospedador.

Las zonas escogidas para la puesta se caracterizan por ser ¨húmedas y calientes¨, que son las condiciones más adecuadas para el desarrollo y alimentación de las larvas. Estas áreas suelen corresponderse a pliegues de la piel, zonas de humedad frecuente, etc. En general, los adultos de mosca depositarán los huevos en las zonas donde el perro tendrá más difícil acceso.

Normalmente serán heridas o fístulas, es decir, tractos abiertos al exterior donde las moscas adultas verán idílico poner sus huevos. Por lo tanto, para que las larvas se alimenten y excreten enzimas, en la mayoría de casos se necesitará un orificio de entrada como bien son dichas heridas.

Hay que decir que será una parasitosis más propia de países subtropicales y tropicales, así como zonas rurales. Será raro encontrarla en ciudades de países no tropicales o en perros que tienen un control sanitario rutinario por parte de la asociación propietario-veterinario.

Posibles localizaciones de miasis

Existen varias localizaciones de miasis, todas engloban la miasis cutánea, ya que como antes hemos comentado normalmente será en heridas en la piel (o más profundas con menos frecuencia) donde se asienten las larvas de estos ectoparásitos. A medida que van profundizando, afectarán a más tejidos como subcutáneo o músculo. No obstante, podemos observarlo en distintas zonas externas.

  1. Miasis en el oído: la mosca puede depositar los huevos en el interior del oído, ya que es un lugar donde se mantiene un nivel de humedad estable y hay menos pelo que en otras zonas.
  2. Miasis en extremidades: al estar en contacto con el suelo, las moscas aprovechan el extremo distal de extremidades para depositar ahí sus huevos.
  3. Miasis en el ano, pene o testículos: no es extraño encontrar casos de miasis incluso en el tracto reproductor o ano del perro. Si se depositan los huevos en estas cavidades, pueden ser difícilmente localizables y progresar agravando el cuadro. Lo mismo sucede con las cavidades de los ojos, donde también pueden depositar sus huevos.

Estas son algunas de las posibles localizaciones, pero lo cierto es que se podrán asentar en cualquier zona que haya una herida, y si es de difícil acceso para el propio animal mejor para estos ectoparásitos.

¿Cuándo se produce la miasis?

En este caso, estamos ante un problema que acostumbra a ser estacional, coincidiendo con la temporada de mayor presencia de moscas. Esta suele coincidir con los meses de calor y época estival. Aunque las fechas van a depender del lugar en el que vivamos.

Síntomas de miasis en perros

Debido a la acción de las larvas sobre la piel y el tejido, es fácil apreciar lesiones. Estas se verán como agujeros redondeados en forma de “balas”, estos son los trayectos que dejan las larvas al introducirse a través de los tejidos. Los huevos van a eclosionar a los tres días de la puesta. A lo largo de las semanas siguientes, las larvas crecen secretando una enzima a través de su saliva, la cual es capaz de digerir tejidos.

Este mecanismo es el que causa los agujeros que podremos apreciar. Cada vez se harán más grandes. El cuadro puede complicarse muy probablemente sin tratamiento con una infección bacteriana, favorecido también por el constante lamido del animal en la zona debido al prurito que estas larvas producen.

Una infestación muy grave puede provocar un shock anafiláctico debido a la acción de enzimas producidas por las larvas y la inmunodepresión que se pueda sufrir. En estos casos se trataría de una urgencia veterinaria. Por lo que los principales síntomas que vamos a observar son:

  • Formación de forámenes o trayectos en la piel.
  • Aparición de larvas blanquecinas.
  • Heridas en la piel que no se curan
  • Picor de ano intenso con incomodidad (prurito).

Tratamiento para curar la miasis

Esta afección tiene que ser tratada por un veterinario. Lo principal es retirar todas las larvas que sea posible, para lo que puede utilizarse una pinza y unos guantes. Además, también hay que extraer todo el tejido afectado. La zona tiene que desinfectarse muy bien con por ejemplo clorhexidina. Es común recortar todo el pelo alrededor para evitar posibles infecciones paralelas. Deberá tenerse cuidado para evitar la ruptura de las larvas durante el proceso de retirada.

Se aplicarán antibióticos de amplio espectro vía oral como amoxicilina-ácido clavulánico o cefalosporinas, así como antiinflamatorios como meloxicam y curas diarias con cristalmina en las heridas dos veces al día. También es posible aplicar pipetas de manera tópica u otros antiparasitarios. Por supuesto, estos fármacos solo pueden ser dispensados por el veterinario.

No podemos tratar la miasis en casa por nuestra cuenta, no existen remedios caseros. Además, si la infestación es tan grave como para causar un shock, el veterinario tendrá que estabilizar al perro. En estos casos el pronóstico será reservado.

Dermatitis por picadura de moscas

Las moscas no solo pueden perjudicar a nuestro perro poniendo huevos en su interior. También pueden picar a los perros, originando dermatitis. Las zonas que se ven afectadas serán las zonas externas de la piel como por ejemplo orejas.

En estos casos, las picaduras pueden verse en los pliegues de las orejas. Si nos fijamos, podremos observar lesiones costrosas. Además, son lesiones que resultan dolorosas para el perro.

Por eso lo notaremos incómodo, intentará rascarse con las patas y sacudirá la cabeza. Con ello es fácil que se origine un sangrado que puede complicar el cuadro. Cuando aparecen infecciones bacterianas hay que tratar con pomadas antibióticas recetadas por el veterinario o antibioterapia sistémica, así como antinflamatorios.

¿Cómo prevenir la miasis?

En los perros que ya han sufrido miasis y se están recuperando, es mejor que no estén en el exterior hasta que no se curen por completo las lesiones. Será imprescindible así mismo si queremos protegerlo, podemos pedirle al veterinario algún repelente de insectos para alejar de él a las moscas.

Usaremos antiparasitarios externos todo el año, pero será de vital importancia en los meses de época estival como primavera y verano. Será imprescindible si vemos una herida en el animal, tratarla y no dejar en los meses de calor a nuestro animal con ella en el exterior.
La higiene también resulta fundamental. Las zonas de heridas deben mantenerse, en lo posible, limpias y secas.

¿Es contagiosa la miasis?

Si, la miasis puede contagiarse a otros animales e incluso a humanos. Estas larvas se desarrollarán a adultos con el paso del tiempo, y estas pueden poner muchos huevos. Es contagiosa también si las larvas pasan de un animal a otro, pero al ser parásitos tan grandes va a ser muy fácil detectarlas. Por lo tanto, la transmisión no va a ser tan fácil como si fuera otros parásitos más pequeños.

Miguel Fraga García-Yanes
Graduado en veterinaria en la universidad Alfonso X El Sabio (Madrid). Colegiado 8917 en Madrid. Ampliando conocimientos en cirugía de tejidos blandos, endoscopia y dermatología. Interés por los animales desde muy pequeño y en compañía de Max desde hace 11 años.

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