perro-pastor-pura-raza

Conocer el nivel de pureza de un ejemplar no es un detalle relevante para su bienestar diario. No obstante, es un dato importante si pretendes participar en exposiciones de belleza caninas o convertirte en criador. Entonces, ¿cómo saber si mi perro es de raza pura?

Existen documentos que así lo acreditan, pero estos no siempre están disponibles. En este caso, existen otras formas de saber si un perro es o no de raza pura en España. Veamos en detalle cómo averiguarlo.

¿Qué es el pedigree de un perro?

Cuando nos referimos al pedigree de un perro debemos pensar en dos cosas. Por un lado tenemos la ascendencia biológica del ejemplar, que hace referencia a sus características físicas heredadas como parte de una raza en particular.

Por eso se dice que un perro es “de buen pedigrí” cuando cumple con los criterios anatómicos y de personalidad establecidos en el estándar de la raza, como el color negro y fuego en el Pastor Alemán o los mofletes caídos del Bulldog.

Estos rasgos suelen estar reflejados en un documento, que también se conoce como “pedigrí” y que recoge la siguiente información:

  • Genealogía y número con el que el perro ha sido registrado
  • Fecha de nacimiento
  • Fecha en la que fue inscrito y fecha de emisión del documento
  • Nombre del ejemplar
  • Raza
  • Variedad
  • Sexo
  • Color
  • Títulos de campeonato
  • Número de microchip
  • Nombre del criador
  • Fecha de la transferencia de propiedad
  • Nombre y domicilio del propietario
  • Firmas autorizadas de la Real Sociedad Canina de España
  • Nombre y número de registro de los antecesores

El pedigree acredita, además, que el perro es de pura raza sin que se hayan producido cruces indeseados entre sus antecesores. Todo ello de acuerdo a la información que los criadores facilitan a la RSCE al solicitar la inscripción de sus camadas en el Libro de Orígenes Español (LOE).

Para lograr este certificado debe demostrarse la pureza de la raza de dicho individuo durante varias generaciones. Los encargados de gestionarlos y otorgarlos son las federaciones oficiales de cada país. En España, la entidad que determina cuándo un perro es de raza pura es la Real Sociedad Canina. Si un perro ha sido adquirido de un criador profesional, lo habitual es que también te den su pedigree.

Los criadores de perros en España

La mejor manera de asegurarte de que un perro es de raza pura es que provenga de un criador de calidad, que cuente con unas instalaciones adecuadas, limpias y espaciosas, y que aseguren el bienestar de los cachorros y de los perros adultos que vivan allí.

Estos establecimientos suelen hacerse cargo de inscribir a los individuos de una camada en los registros correspondientes y de obtener la documentación que ratifica su pureza. El coste de estos certificados a menudo se incluye dentro del precio de venta.

Asimismo, los criadores profesionales te ofrecerán un certificado de desparasitado y de salud, firmado por un veterinario. Esto garantiza el buen estado de salud del cachorro. También deberías recibir información y consejos sobre las características de la raza, sus principales necesidades y cómo cuidar al ejemplar adecuadamente, sobre todo en sus primeros meses de vida.

La edad mínima para poder conseguir un cachorro varía entre las distintas comunidades autónomas españolas. En algunas es posible hacerlo a partir de las 6 semanas y en otras a los dos meses. No obstante, las recomendaciones del destete de la madre son diferentes según la raza, por lo que deberás consultarlo con un veterinario o con los encargados del criadero.

¿Y qué ocurre si nuestro compañero es un regalo o no podemos acceder a ningún documento que valide su pureza? Si pensamos que el can cumple con los estándares y queremos que tenga pedigree, es posible avalar su pureza a través de un procedimiento un tanto más complejo.

Cómo conseguir el pedigree de un perro en España

Si consideras que un perro cumple con los estándares oficiales de una raza y quieres lograr su pedigree, debes tramitar su registro inicial en la Real Sociedad Canina Española e inscribirle en una exposición nacional o internacional reconocida por la RSCE. Recuerda que el can debe tener más de un año de edad y contar con el microchip obligatorio.

En el concurso será examinado por expertos, quienes determinarán si es de raza pura.  Para ello evaluarán aspectos como la morfología de su cabeza, de su cuerpo y las características de su pelaje; también analizarán su forma de caminar y si su temperamento se ajusta a lo esperado.

En caso de ser considerado un ejemplar puro le otorgarán el Certificado de Raza y le inscribirán en el Libro de Orígenes Español como el primero de su árbol genealógico. Sin embargo, el pedigrí solo se concede después de dos generaciones de raza pura. Una vez que el ejemplar haya tenido nietos certificados como puros, tanto él como su descendencia lograrán el pedigrí.

Finalmente, recuerda que los estándares oficiales muchas veces suelen ser más estrictos de lo que puedes observar a simple vista y cabe la posibilidad de que tu perro no sea 100% de raza. En tales circunstancias pregúntate: ¿acaso un perro de pura sangre es más cariñoso, más atento o más inteligente que uno que no lo es? Seguro que a tu compañero de cuatro patas no le importará tanto probar su genealogía como hacerte feliz y jugar junto a ti.