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Es probable que a tu perro le encante curiosear por la ventana. Así consigue enterarse de todo lo que sucede en su territorio y, a su manera, mantiene bajo control el vecindario. Además, es una buena forma de entretenerse mientras nosotros no estamos en casa.

Pero no hay que perder de vista que los estímulos que el perro recibe desde el otro lado del cristal pueden provocar su reacción en forma de ladrido o, en los casos más intensos, de intentos de fuga. Repasamos ventajas e inconvenientes de las ventanas para los perros.

El acceso a la ventana

¿A tu perro le gusta mirar por la ventana? Antes de repasar las ventajas y los inconvenientes de este hábito vamos a ver cómo preparar un buen observatorio canino. Salvo que el cristal llegue hasta el suelo, será necesario que pongamos algún mobiliario sobre el que el perro se pueda encaramar para ver el exterior.

Las características de este mueble dependerán del tamaño del perro y de su condición física. No es lo mismo un perro joven capaz de subirse de un salto que un ejemplar mayor con dificultades de movilidad. En cualquier caso, sobre la pequeña escalera que montemos podemos colocar una cama para que el perro pueda descansar desde su puesto de mando.

Por supuesto, las medidas de seguridad deben extremarse. El perro en ningún caso tiene que poder salir por la ventana. No solo por el peligro de caerse y lastimarse, sino porque se podría dar a la fuga con todos los riesgos que conlleva un perro suelto en la calle tanto para su integridad como para la de otros.

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Deja que tu perro mire por la ventana

En los siguientes apartados repasamos los motivos por los que para el perro resulta positivo contar con el acceso a una ventana. Los beneficios son tanto a nivel psicológico como físico, ya que incluyen entretenimiento, estimulación o el aprovechamiento de los rayos solares.

Entretener a un perro en casa

Observar lo que pasa fuera le proporciona al perro un tiempo de entretenimiento, lo que siempre es positivo para su bienestar. Es una de las formas más sencillas y económicas de combatir el aburrimiento, que puede ser causa de problemas de conducta.

Estimulación para la mente del perro

Una ventana entreabierta permite que le lleguen al perro diferentes olores con la brisa. Siendo el olfato el sentido canino más desarrollado, poder olfatear el aire es un buen incentivo. Este punto es especialmente importante si se ve obligado a pasar horas solo en casa.

El perro vigilante del hogar

A los perros les gusta curiosear, pero, también, mantener el control de lo que consideran su territorio. Estar elevado sobre el entorno le supone un plus de interés, ya que aumenta la sensación de control sobre el medio, y de seguridad, al verse en alto.

A los perros les gusta tomar el sol

Por otra parte, una ventana permite la entrada de sol y a qué perro no le gusta descansar al calor de sus rayos. Para perros que pasan horas encerrados bajo luz artificial, es muy positivo este contacto.

Entre los beneficios de la exposición a la luz solar destaca que proporciona vitamina D, imprescindible para un correcto funcionamiento del organismo. También ayuda a segregar serotonina, que mejora el ánimo. Además, la cantidad de horas de luz natural determina procesos tan conocidos como la muda del pelo.

Peligros del acceso a la ventana

Pero mirar por la ventana no solo tiene beneficios para los perros. Para algunos ejemplares puede ser una fuente de estimulación que no saben gestionar, lo que acaba por ocasionar problemas. Observa a tu perro y decide si para él es bueno o no acceder a una ventana. Explicamos los inconvenientes en los siguientes apartados.

Comportamiento territorial en perros

La posibilidad de ver a otros perros o, en general, a cualquier animal, personas, diferentes tipos de vehículos, etc. son estímulos que pueden poner nervioso al perro y provocar que ladre a todo lo que considera que está entrando en su territorio.

El perro escapista

Algunos perros son especialistas en fugas y podrían conseguir abrir la ventana y escapar o sufrir un accidente. Esta situación puede agravarse en los machos que no están castrados, ya que, si detectan una perra en celo, pueden ponerse muy nerviosos.

Perros con miedo

Por otra parte, hay perros con miedo o fobia a ruidos como los que originan tormentas o petardos. En esos casos se desaconseja dejarlos al lado de una ventana y se recomienda guarecerlos en una estancia interior lo más insonorizada posible. Tenlo en cuenta si va a estar solo, por ejemplo, durante la noche de fin de año o cualquier otra con pirotecnia.

Los daños del sol a los perros

Por último, una exposición directa y prolongada a los rayos del sol en partes poco pigmentadas, sin pelo, con pelo escaso o claro es perjudicial. Son zonas como el abdomen, el escroto, la nariz o los labios.

El sol se relaciona con la aparición de quemaduras o el desarrollo de algunos tipos de cáncer de piel. Un ejemplo es el carcinoma de células escamosas. Se comercializan cremas de protección solar para perros. Consulta a tu veterinario.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.