Las garrapatas son uno de los problemas parasitarios más frecuentes y peligrosos que puede sufrir tu perro. No solo se alimentan de su sangre: actúan como vectores de enfermedades graves —algunas potencialmente mortales— que pueden tardar semanas en manifestarse. En esta guía encontrarás todo lo que necesitas saber para detectarlas a tiempo, extraerlas correctamente y proteger a tu perro contra las garrapatas durante todo el año.
¿Qué es una garrapata y por qué es peligrosa para tu perro?
Las garrapatas son ácaros ectoparásitos hematófagos pertenecientes al orden Ixodida. No son insectos: tienen ocho patas y están más emparentadas con las arañas que con los mosquitos. Su peligro no está solo en la sangre que succionan, sino en que actúan como vectores de enfermedades: al alimentarse de un animal infectado, acumulan patógenos que transmiten al siguiente huésped.
En España y Latinoamérica, las especies más frecuentes son Rhipicephalus sanguineus (garrapata marrón del perro, la más común en entornos urbanos y principal transmisora de erliquiosis y babesiosis), Ixodes ricinus (garrapata del bosque, frecuente en zonas húmedas del norte de España y transmisora de la enfermedad de Lyme) y Dermacentor reticulatus (presente en pastizales, transmisora de babesiosis y anaplasmosis).
¿Sabías que…?
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los signos de una enfermedad transmitida por garrapata pueden no aparecer hasta 7 a 21 días después de la picadura, lo que hace que muchos propietarios no relacionen los síntomas con el parásito.
¿Cuándo y dónde hay más riesgo de garrapatas?
El riesgo es mayor en primavera y otoño, cuando las temperaturas oscilan entre 7 y 20 °C. En climas mediterráneos y zonas cálidas de México, Colombia o Argentina pueden estar activas prácticamente todo el año. Los entornos de mayor exposición son las zonas de hierba alta y matorrales, senderos con ganado, parques urbanos con césped y playas con vegetación.
Las garrapatas no saltan ni vuelan. Se sitúan en la punta de hierbas o ramas y esperan a que un animal pase rozando para adherirse — un comportamiento llamado questing. Tu perro puede traerlas a casa sin que notes nada durante horas.
Cómo detectar garrapatas en tu perro
Detectarlas a tiempo es fundamental: la mayoría de patógenos no se transmiten hasta pasadas 24 a 48 horas de adhesión. Las garrapatas buscan la piel fina y las zonas protegidas del cuerpo: interior de las orejas, axilas, ingles, espacio interdigital, zona perianal, base de la cola, cuello y alrededor de los ojos. Aun así, pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, especialmente en perros de pelo largo.
Para revisarlos, pasa los dedos lentamente por todo el pelaje prestando atención a esas zonas. Notarás la garrapata como un pequeño bulto firme de color marrón, gris o negro. Su tamaño varía desde 1–2 mm (larva o ninfa sin alimentar) hasta 1–1,5 cm cuando está completamente repleta de sangre. Haz una revisión completa siempre que tu perro vuelva de zonas con hierba o campo y, como mínimo, una vez a la semana en temporada de riesgo.
Cómo quitar una garrapata a tu perro, paso a paso
Esta es la parte más crítica. Una extracción incorrecta puede provocar que la garrapata libere patógenos directamente en la herida, aumentando el riesgo de infección. Necesitarás pinzas de punta fina o un extractor específico tipo gancho, antiséptico veterinario (clorhexidina o povidona yodada), guantes desechables y un recipiente con alcohol.
- 1Sujeta la garrapata lo más cerca posible de la piel del perro, sin apretar el cuerpo del parásito.
- 2Tira con un movimiento recto, firme y constante, perpendicular a la piel. No gires, no aplastes, no sacudas.
- 3Verifica que has extraído la garrapata completa, incluyendo la cabeza y el aparato bucal. Si queda algún fragmento, consulta a tu veterinario.
- 4Desinfecta la zona con antiséptico y repite durante los dos o tres días siguientes.
- 5Elimina la garrapata sumergiéndola en alcohol o envolviéndola en papel adhesivo. Nunca la aplastes con los dedos.
- 6Vigila la zona los días siguientes. Si aparece inflamación, enrojecimiento persistente o supuración, acude al veterinario.
Los errores más comunes que debes evitar: girar la garrapata (puede separar el aparato bucal y dejarlo incrustado), aplicar vaselina, aceite o alcohol antes de extraerla (la hace regurgitar, aumentando el riesgo de infección), quemarla con un mechero (mismo riesgo, además de quemaduras en el perro) y aplastarla con los dedos desnudos (riesgo de contagio si tienes pequeñas heridas).

Enfermedades que pueden transmitir las garrapatas a los perros
Las garrapatas pueden transmitir varias enfermedades graves, algunas con riesgo de muerte si no se tratan a tiempo, como nos indica nuestro compañero el veterinario Miguel Fraga García-Yanes.
Erliquiosis canina (Ehrlichia canis)
Causada por la bacteria Ehrlichia canis, transmitida principalmente por Rhipicephalus sanguineus. La Ehrlichiosis destruye los glóbulos blancos y las plaquetas, pudiendo afectar a ganglios, pulmones, hígado y riñones. Como nos confirma nuestra compañera la veterinaria Janet Siso Iglesias (Colegiada 10893 en Madrid).
Los síntomas aparecen entre 1 y 3 semanas tras la picadura:
- Fiebre, letargo y pérdida de apetito
- Anemia (mucosas pálidas)
- Hemorragias espontáneas y sangrado nasal
- En casos graves: convulsiones y problemas respiratorios
El tratamiento se basa en antibióticos (doxiciclina) durante varias semanas. Puede ser fatal si no se detecta a tiempo.
Babesiosis canina (Babesia canis / Babesia gibsoni)
Causada por protozoos del género Babesia que invaden y destruyen los glóbulos rojos, produciendo una anemia hemolítica grave. La Babesiosis canina se transmite tanto por garrapatas como por mordeduras de perros infectados o transfusiones, como indica nuestra compañera veterinaria Sara Díaz Abelleira (Colegiada:9736 en Madrid).
Sus síntomas principales son:
- Anemia severa (mucosas blancas o amarillentas)
- Fiebre alta y letargo extremo
- Orina oscura (hemoglobinuria)
- En casos graves: insuficiencia orgánica y muerte
Requiere atención veterinaria urgente y tratamiento con antiprotozoarios.
Anaplasmosis canina (Anaplasma phagocytophilum)
Transmitida principalmente por Ixodes ricinus en Europa. En muchos casos es asintomática o leve. Cuando aparecen síntomas incluyen fiebre, letargo, inapetencia, diarrea y trombocitopenia (plaquetas bajas). El pronóstico es bueno si se detecta y trata a tiempo con doxiciclina.
Enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi)
Menos frecuente en España que en el norte de Europa o Norteamérica, pero presente en zonas boscosas y húmedas del norte peninsular. La enfermedad de Lyme ataca las articulaciones y en casos crónicos puede afectar al sistema nervioso y al corazón. Los síntomas —cojera crónica, articulaciones inflamadas y fiebre— pueden tardar meses en aparecer. A diferencia de en humanos, los perros raramente desarrollan el eritema migratorio en forma de diana. Existe vacuna disponible en algunos países.
Parálisis por garrapata
Algunas garrapatas producen en su saliva toxinas neurotóxicas que bloquean la transmisión neuromuscular. Los síntomas (falta de coordinación, cojera, vómitos) pueden progresar a parálisis ascendente si la garrapata no se retira. En la mayoría de casos, la extracción revierte los síntomas en 24–72 horas.
Señales de alarma ¿Cuándo acudir al veterinario de urgencia?
Si tu perro ha tenido garrapatas recientemente y presenta cualquiera de estos síntomas, acude al veterinario sin esperar:
- Fiebre persistente (temperatura rectal superior a 39,5 °C)
- Letargo extremo o dificultad para moverse
- Pérdida de apetito durante más de 24 horas
- Mucosas pálidas o amarillentas
- Sangrado espontáneo por nariz o encías
- Cojera repentina sin causa aparente
- Convulsiones o pérdida de coordinación
Recuerda que los signos pueden aparecer hasta tres semanas después de la picadura. Informa siempre a tu veterinario si sabes que tu perro estuvo en contacto con garrapatas.
Cómo prevenir las garrapatas durante todo el año
La prevención ante garrapatas es siempre más eficaz que el tratamiento (y mucho más económica). Existen cuatro tipos principales de antiparasitarios con eficacia demostrada:
- Pipetas: protección de 4–6 semanas, fácil aplicación y bajo coste. Requieren renovación mensual y no deben usarse dos días antes o después del baño, ya que perderian eficiencia.
- Collares antiparasitarios: protección de 4–8 meses sin intervención frecuente. Mayor coste inicial y pueden irritar pieles sensibles.
- Comprimidos orales (Bravecto, Nexgard): muy eficaces, no se eliminan con el baño, duración de 4 a 12 semanas. Requieren receta veterinaria.
- Sprays: útiles como complemento o en cachorros. Duración variable y aplicación más compleja.
Para cachorros
Consulta siempre al veterinario antes de aplicar cualquier antiparasitario a un cachorro: muchos no son aptos para menores de 8 semanas ni para perras gestantes.

Si no tienes claro qué formato se adapta mejor a tu perro, los criterios para elegir un buen collar antipulgas según tamaño y estilo de vida te ayudarán a tomar la decisión. Para perros que se bañan con frecuencia, los comprimidos orales antiparasitarios y sus diferencias por principio activo son generalmente la opción más eficaz.
Más allá de los antiparasitarios, revisa a tu perro siempre al volver de zonas de riesgo y mantén el jardín cortado. Si vives en zona rural o cerca de ganado, aplica los antiparasitarios durante todo el año. Para tratar el entorno, existen métodos que ayudan a prevenir y eleiminar garrapatas del jardín y del hogar, sin riesgo para nuestro perro ni para las personas.
¿Pueden las garrapatas contagiarse a las personas?
Sí. Las garrapatas no son parásitos específicos de una especie y pueden afectar tanto a perros como a personas. Si tu perro trae garrapatas a casa, existe riesgo real de que algún miembro de la familia se contagie. Las enfermedades que pueden transmitir al ser humano incluyen la enfermedad de Lyme, la anaplasmosis y la fiebre exantemática mediterránea. Si detectas una picadura en tu piel, retírala correctamente (o acude a un centro médico para que la retiren) y consulta a tu médico si en los días siguientes aparece fiebre, erupción cutánea o malestar general.
Preguntas frecuentes sobre garrapatas en perros
¿Cuánto tiempo tarda una garrapata en transmitir una enfermedad?
Depende del patógeno. La Ehrlichia puede transmitirse en pocas horas, mientras que Borrelia (enfermedad de Lyme) suele requerir entre 24 y 48 horas de adhesión. Por eso es tan importante la detección y extracción rápida.
¿Qué pasa si no quito una garrapata a mi perro?
La garrapata continuará succionando sangre durante días hasta desprenderse sola. Durante ese tiempo el riesgo de transmisión de enfermedades aumenta considerablemente. En infestaciones masivas puede producirse anemia por pérdida de sangre.
¿Puedo usar pinzas normales de depilar para extraer una garrapata?
Sí, siempre que tengan punta fina. Las pinzas de punta redonda o plana son menos recomendables porque pueden aplastar el cuerpo de la garrapata. Lo ideal son pinzas de punta fina específicas o un extractor tipo gancho.
Mi perro tiene garrapatas pero no veo síntomas. ¿Debo ir al veterinario?
Extrae la garrapata correctamente y observa a tu perro durante las 2–3 semanas siguientes. Si aparece cualquier signo anormal (fiebre, letargo, pérdida de apetito, cojera), acude al veterinario e indícale que tu perro tuvo garrapatas.
¿Las garrapatas se pueden contagiar entre perros?
No directamente. Las garrapatas no saltan de un perro a otro. Sin embargo, si dos perros comparten un espacio con garrapatas en el entorno, ambos pueden ser parasitados.
¿Cuándo es temporada alta de garrapatas en España?
Principalmente en primavera (marzo–junio) y otoño (septiembre–noviembre). En zonas cálidas del sur y el Mediterráneo pueden estar activas prácticamente todo el año.
¿Son peligrosas las garrapatas en cachorros?
Especialmente sí, porque los cachorros tienen un sistema inmune menos desarrollado y son más vulnerables a la pérdida de sangre y las enfermedades. Además, muchos antiparasitarios no son aptos para cachorros muy pequeños. Consulta a tu veterinario sobre la mejor opción preventiva según la edad y el peso.
Fuentes y referencias científicas
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Cómo prevenir las garrapatas en las mascotas. cdc.gov
- ESCCAP España (2023). Guía de control de ectoparásitos en perros y gatos. esccap.org
- Merck Veterinary Manual. Enfermedades transmitidas por garrapatas en perros. msdvetmanual.com
- ACVIM Consensus Statement (2018). Diagnosis and Treatment of Vector-Borne Diseases in Dogs and Cats. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
