Ehrlichiosis canina – Tratamiento y cuidados

Está científicamente comprobado que las garrapatas son un foco importante de enfermedades que conviene evitar, como la Ehrlichiosis canina. Por eso la higiene y la desparasitación periódica de nuestros amigos peludos es algo fundamental.

Saber en qué consiste esta enfermedad y cómo se transmite, es importante para poder mantener a nuestro perro sano y protegido, libre de riesgos que pueden afectar gravemente a su salud.

Por eso desde SoyUnPerro queremos mostraros todo lo necesario sobre esta enfermedad, lamentablemente cada vez más común entre perros.

También te puede interesar: Enfermedades que contagian las garrapatas

¿Qué es la Erlichiosis canina?

La Ehrlichiosis canina es una enfermedad causada por una bacteria del género Ehrlichia. Se trata de un germen que se aloja en las células del perro y puede volverse crónica si no se detecta a tiempo. Antes de llegar a ese punto hay una primera fase de incubación, que dura de una semana a un mes, y una fase aguda en la que el perro muestra múltiples síntomas.

La forma en la que se transmite la Ehrlichiosis es por medio de las garrapatas del género Rhipicepthalus. Por eso, algunos se refieren a este padecimiento como “la enfermedad de la garrapata”. Como veremos, si se detecta pronto, el pronóstico de recuperación suele ser bastante bueno. Pero veamos cuáles son los síntomas más habituales que presentan los perros infectados.

garrapata en perro

Los síntomas de la Ehrlichiosis en perros

Tras las primeras semanas de incubación, que suelen producirse en los meses de primavera y otoño, el perro puede mostrar los primeros síntomas de la Ehrlichiosis canina. Los más habituales son:

  • Debilidad y cansancio.
  • Pérdida de peso.
  • Secreciones nasales y oculares.
  • Fiebre e inflamación de los ganglios.
  • Mucosas pálidas.
  • Falta de coordinación.

Ocasionalmente también pueden tener espasmos musculares y otros síntomas nerviosos. A veces, en el escroto de los machos, se puede detectar también un edema o hinchazón por exceso de líquido.

Estos síntomas pueden manifestarse durante un par de semanas y, de no ser tratados, la enfermedad podría volverse crónica. Si eso ocurre el perro puede llegar a sufrir anemia, por lo que se mostrará fatigado y sin energía; también puede tener hemorragias nasales, cojera, dolor fuerte en las articulaciones, depresión o anorexia.

En esta fase puede haber igualmente alteraciones oculares, como la uveítis, que es la inflamación de la capa media del ojo. Esto produce enrojecimiento y manchas en forma de nubes o, en los casos más graves, desprendimientos de retina.

Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones la Ehrlichiosis puede permanecer latente, sin síntomas durante meses o incluso años, hasta despertar de repente, cuando el perro se encuentre más débil de salud.

perro con ehrlichiosis

Diagnóstico y tratamiento de la Ehrlichiosis canina

La forma de saber con certeza si un perro padece de Ehrlichiosis es a través de un análisis de sangre completo o de un hemograma, en el que se preste especial atención a parámetros como la cantidad de plaquetas.

Estas pruebas específicas permitirán ver si hay otras enfermedades relacionadas con las garrapatas, como la babesiosis canina, que también puede provocar anemia. En función de estos resultados el veterinario recomendará el tratamiento que considere más oportuno.

Normalmente optará por antibióticos como la doxicilina o las tetraciclinas, que suele ser lo más efectivo. Solo en caso de que estos no funcionen como sería de esperar, podrán recetarse otros antibióticos que pueden tener más efectos secundarios en el perro.

Pero que no cunda el pánico. La Ehrlichiosis tiene cura y este tratamiento suele funcionar bastante bien. Si no se ha cronificado la enfermedad, lo más probable es que un plazo de dos o tres días el perro se encuentre ya mucho mejor.

Cómo cuidar a un perro con Ehrlichiosis

Un peludo con Ehrlichiosis va a necesitar una serie de cuidados que le ayudarán a recuperarse. Lo principal es que sigas a rajatabla el tratamiento del veterinario y que no olvides ninguna de las dosis para que el antibiótico funcione.

Además de la medicación, una dieta con un buen aporte energético y que facilite la digestión puede dar muy buenos resultados. En el caso de que el perro haya perdido mucho peso, puede enriquecerse con algunos complementos alimenticios. Pregunta al veterinario y deja que te aconseje sobre cuál es mejor.

Así que ya sabes, sigue todas estas indicaciones y casi seguro que tu amigo peludo muy pronto estará deseando salir a correr y a jugar contigo como antes. Eso sí, no pierdas de vista a las garrapatas porque el perro podría volver a enfermar y además, una picadura de éstas también puede hacer que tú te contagies. Sí, como lees, porque la Ehrlichia no solo afecta a los perros. Los humanos también somos vulnerables.