Husky Siberiano – Carácter y cuidados

Se trata de un perro atlético e inteligente, muy independiente y en ocasiones difícil de manejar. El Husky Siberiano es una raza de perro famosa por su grueso pelaje de los más diversos colores y por sus bellos rasgos faciales, elegantes y afilados, que nos recuerdan a los del lobo.

Esta raza procede de la lejana y vasta Siberia, en los confines de Asia, en concreto de la región de Chukotka. Donde desde tiempos inmemoriales, ha sido adiestrado para realizar todo tipo de tareas: tirar de los trineos, perro pastor e incluso para acompañar y proteger a los niños.

Sus atractivos rasgos físicos le han convertido en un perro muy popular, aunque sus características singulares no hacen de él un compañero adecuado para cualquier tipo de dueño.

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¿Cómo es el carácter del Husky Siberiano?

A pesar de su evidente parecido físico con el lobo y del curioso hecho de que aúlla en lugar de ladrar, el temperamento del Husky Siberiano es muy adecuado para la convivencia con los seres humanos. Es general es un tranquilo, muy sociable y cariñoso con los niños, de modo que puede ser considerado como un perro tranquilo para el hogar.

Acostumbrado a vivir en grupo, no se siente cómodo estando solo aunque conserva un carácter un tanto reservado e independiente. No posee las cualidades necesarias para ser un perro guardián, mostrándose tranquilo y en ocasiones incluso indiferente ante la presencia de otros perros y de humanos desconocidos.

El Husky Siberiano, generalmente tranquilo y reposado, se activa cuando sale a correr y disfruta del aire libre y del juego. Es un experto excavador y buen saltador, poseedor de una gran habilidad para escaparse de jardines y vallados.

perros husky

Características físicas del perro Husky Siberiano

El Husky Siberiano es un perro grande cuya altura a la cruz oscila entre 53 y 60 cm en el caso de los machos y entre 50 y 56 cm para las hembras. Los adultos machos pueden llegar a pesar entre 20 y 28 kg.

El color del pelo abarca una gran variedad que va desde el negro hasta el blanco inmaculado. Debajo de este grueso pelaje, suave y muy denso, que en su hábitat original le servía para protegerse de las bajas temperaturas, se esconde un cuerpo compacto y musculoso. En realidad, se trata de un perro muy fuerte y resistente.

Sus orejas tienen forma triangular y suelen estar erguidas, mientras que su cola anda erguida por encima de la espalda, menos cuando está en reposo. El color de los ojos del Husky Siberiano pueden ser marrón o azul claro, que es la tonalidad más común. Se da con relativa frecuencia el curioso fenómeno de la heterocromía, es decir, que el perro tenga un ojo de cada color.

El promedio de vida del Husky Siberiano se sitúa en torno a los 12 años, aunque las hembras pueden llegar a alcanzar los 16 años o más.

Cómo educar a un Husky Siberiano

A pesar de ser un perro inteligente y de buen carácter, el Husky Siberiano suele ser bastante difícil de entrenar. Es lo bastante listo para distinguir entre las diferentes técnicas de adiestramiento y el resto del tiempo que pasa en casa, en el jardín o paseando. Así, puede ser muy obedientes y receptivo durante los entrenamientos y olvidarse de todo lo aprendido después.

La tarea es más sencilla si empezamos a educarle cuando es un cachorro. El momento ideal para empezar es entre los 3 y 4 meses de edad, combinando la educación con el ejercicio, con muchas recompensas y pocos castigos, fortaleciendo poco a poco el vínculo entre perro y humano.

La creciente popularidad del Husky Siberiano ha dado lugar a la proliferación de auténticas “fábricas” de cachorros donde los perros no son criados adecuadamente, lo cual está teniendo un efecto negativo en la raza.

cachorros de husky

Cuidados recomendados para la raza

Todo dueño de Husky Siberiano debe saber que este tipo de perros fue creado para soportar climas fríos y temperaturas bajas, por lo que lo van a pasar realmente mal si se les obliga a vivir en lugares muy cálidos.

En cualquier caso, por mucho calor que haga, nunca debemos raparlos, pues dejaríamos su piel expuesta a quemaduras e infecciones. Simplemente debemos cepillar su pelo con frecuencia, en especial durante la época de pérdida de pelo.

Al tratarse de un perro con mucha energía, necesitamos tener un jardín o patio (siempre cerrado) con suficiente espacio para que corran y jueguen. El Husky Siberiano es más feliz cuando puede compartir el espacio con otros perros, incluso si no son de su misma raza.

También es importante sacarlo a pasear frecuentemente, pues se trata de un perro lleno de energía, aunque siempre con correa, pues su tendencia natural a salir detrás de cualquier cosa que se mueve puede hacer que se nos escapen y se pierdan.

Los hermosos ojos azules del Husky Siberiano son al mismo tiempo uno de los puntos débiles de este perro, pudiendo desarrollar cataratas, deficiencias en la córnea y otros trastornos ya a edades muy tempranas. Por otro lado, la displasia de cadera, un problema muy común en muchas razas, es especialmente frecuente en el Husky Siberiano.