Características del Mastiff y cuidados necesarios

El Mastiff es una de raza perro gigante, considerado uno de los más grandes del mundo. Sus orígenes pueden rastrearse hasta los siglos de auge del Imperio romano, momento en que ya existía una variedad de este perro.

Macizo e imponente, a pesar de su tamaño es un perro tranquilo y gentil, pero de actitud alerta y protectora. Si quieres saber todo sobre sus características, personalidad y cuidados, descubre los detalles que hemos recopilado para ti. ¡Vamos allá!

Orígenes de la raza Mastiff

Existen registros de la existencia del Mastiff durante el siglo 55 antes de Cristo. Ese año, las tropas de Julio César lo descubrieron en la invasión a Gran Bretaña. Con frecuencia, se confunden los antepasados de esta raza con los del Mastín Tibetano, aunque en realidad se trata de una raza igual de antigua, pero distinta.

En aquel entonces, el Mastiff era tan fiero que las tropas decidieron llevarlo a Roma, donde estos perros pelearon en las arenas para entretenimiento del público. Desde estos días hasta hoy, la apariencia y la personalidad del Mastiff ha evolucionado y cambiado hasta las características que se conocen ahora.

El Mastiff actuar existe desde el siglo XV. Era utilizado como cazador, perro de guerra y guardián. Además, participó en la Batalla de Agincourt contra las tropas francesas.

A pesar de su antigüedad, casi desaparece en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, quedaron solo 14 perros de Mastiff. Sin embargo, criadores de Estados Unidos impidieron que esto sucediera.

Características físicas del Mastiff

Esta raza de perro destaca por presentar un increíble tamaño y peso, además de una mandíbula muy potente. Según el estándar de la Federación Cinológica Internacional (FCI). Es un perro de tamaño grande, caracterizado por una apariencia ancha y alta de extremidades separadas.

La cabeza es cuadrada y ancha, posee una trufa negra y hocico corto de forma cuadrada. Los labios cuelgan ligeramente y, dentro de ellos, la boca cuenta con dientes poderosos.

Los ojos se encuentran separados y poseen un iris de color avellana oscuro. Las orejas, por su parte, son delgadas y caen a los lados de la cabeza.

El pelaje del Mastiff es corto y muy pegado al cuerpo, con una textura áspera cerca del cuello. El manto presenta tonos leonados o albaricoques, acompañados de una máscara negra que mancha las orejas, el hocico, la trufa y los alrededores de los ojos.

icono-perroAltura de 76 cm en machos y de 69 cm en hembras
icono-pesoPeso de entre72 y 105 kg en machos y entre 54 y 77 kg en hembras
icono-pelo
Pelo corto y leonado con máscara en el rostro
icono-caracter
Carácter dócil, tranquilo y protector
Icono-saludSalud fuerte pero con posibles enfermedades hereditarias
Icono-calendarioEsperanza de vida estimada de entre 8 y 10 años

 

Mastiff-descansando-sobre-el-cesped

¿Cómo es el carácter de un perro Mastiff?

En el pasado, el Mastiff era un perro feroz preparado para el guerra. Sin embargo, con el paso de los siglos su carácter se aplacó. A pesar de su tamaño descomunal, hoy en día es una raza afectuosa y noble, incluso un poco bonachona.

Demuestra seguridad en sí mismo y una personalidad tranquila, siempre y cuando reciba una buena socialización; de lo contrario, podría convertirse en un perro muy dominante y difícil de controlar, sobre todo si tienes en cuenta su talla.

Bien educado, será un excelente perro guardián para ti, capaz de ahuyentar a cualquiera que decida entrar en tu casa sin permiso. En cambio, si llevas amigos a tu hogar, se portará indiferente con ellos, es decir, no adoptará actitudes violentas.

Si adoptas un perro de esta raza, buscará tus mimos y tu cariño con frecuencia, por lo que es un buen perro de compañía. Además, se lleva bien con los niños, aunque debes enseñarlos a tratar al perro para evitar que lo molesten.

Cuidados que requiere la raza Mastiff

Aunque el Masttiff es tranquilo, no es una raza para cuidadores inexpertos. El proceso de entrenamiento y socialización requiere de seguridad; de lo contrario, el perro te intimidará fácilmente.

Adora participar en la vida familiar, le encanta salir de paseo, pasar tiempo con los niños y formar parte de las actividades diarias. Esto lo hace sentirse querido y respetado. Sin embargo, debido a su tamaño, no es un buen perro para vivir en pequeño piso, requiere de una casa con jardín y espacio para entretenerse.

El Mastiff necesita ejercicio regular, pero se cansa muy rápido, así que las caminatas tranquilas son perfectas para él. Pasea a cachorros solo una o dos cuadras; en cambio, el Mastiff adulto es capaz de caminar un máximo de 3 kilómetros. Suele echarse cuando se cansa y no podrás obligarlo a levantarse, así que no lo alejes de casa, a menos que pienses cargarlo de vuelta.

Evita que corra en las escaleras o participe en ejercicios de salto de obstáculos, lo más recomendable son las caminatas y los juegos tranquilos en casa.

El entrenamiento requiero es de socialización y obediencia. El Mastiff responde al entrenamiento secuencial, pero evita ser repetitivo para que no se aburra. Cada día, prepara una rutina diferente, incluye juegos y órdenes variadas para que resulte eficaz el tiempo que dedicas al entrenamiento.

Cuidados del pelaje y alimentación

Al tener manto corto, su mantenimiento en sencillo. Una o dos cepilladas por semana serán suficientes para eliminar el pelo muerto. El baño se recomienda una o dos veces por mes.

El rostro del Mastiff presenta surcos o arrugas, conviene que los inspecciones con frecuencia para eliminar la suciedad. De igual forma, mantén al día la limpieza de las orejas y el corte de uñas.

Enfermedades comunes del Mastiff

El gran tamaño del Mastiff viene acompañado de algunas enfermedades congénitas. No todos los ejemplares de la raza las sufren, pero debes estar atento a los síntomas.

Las dolencias más comunes son: