perro-comiendo-pollo-crudo

Son muchas las personas que alimentan a sus perros con carne de pollo o con los huesos, sin conocer realmente los beneficios o inconvenientes que este alimento aporta a su perro. El pollo es un alimento nutritivo para los perros, pero no todas las partes son buenas.

Algunas partes del pollo pueden ser peligrosas, por eso desde Soyunperro.com hemos querido recopilar toda la información sobre si pueden los perros comer pollo y cuales son sus beneficios nutricionales.

¿Qué partes del pollo pueden comer los perros?

En realidad un perro grande y sano puede comer prácticamente cualquier parte del pollo, siempre y cuando sea en las medidas adecuadas. Sin embargo los perros medianos o pequeños no deberían comer los huesos, debido a que pueden atragantarse.

Veamos en detalle todas las partes del pollo y los beneficios que pueden aportar a nivel nutricional.

Carne de pollo

La carne de pollo procedente de los muslos o la pechuga es totalmente válida para cualquier perro. Sin huesos obviamente. Aporta una gran cantidad de proteínas de muy alta calidad y es baja en grasa, se le considera carne blanca.

También contiene vitaminas del grupo B, que ayudan a desarrollar el sistema inmune y neuronal del perro. Y también contiene triptófano, que ofrece un efecto antidepresivo en cualquier ser vivo.

Piel de pollo

La piel del pollo es casi en tu totalidad grasa. Por lo que no está recomendada en la alimentación natural del perro cómo indican desde naturalcan.es, o por lo menos no en grandes cantidades. Un poco de piel de pollo no le hará daño si está sano, pero solo un poco.

La piel de pollo está más indicada para perros de trabajo que tienen un gran desgaste calórico. Y aun así, solo en cantidades moderadas, siendo la carne de pollo siempre el principal ingrediente.

Huesos del pollo

El pollo tiene unos huesos más o menos blandos, por lo que podemos incluir sus huesos también en la alimentación de nuestro can. Los huesos más blandos del pollo son los de la carcasa y los más duros los que unen las alas.

Lo mejor es utilizar solo las carcasas, que podemos darlas enteras o troceadas en base al tamaño de nuestro perro. Solo recomendamos el consumo de huesos en perros de tamaño medio-grande o grande. Los perros pequeños podrían atragantarse.

Los huesos deben servirse siempre crudos. Nunca cocinados, ya que los huesos cocinados son más duros y se astillan con facilidad, pudiendo ser peligrosos.

Órganos internos del pollo

Los higadillos de pollo son muy utilizados en la dieta barf, por su gran aporte en vitaminas del grupo B, A y K, además de hierro y zinc. Sin embargo debemos usarlos en pequeñas cantidades, ya que un exceso podría ser perjudicial.

El corazón del pollo es músculo (carne), por lo que también podemos usarlo sin problemas. El resto de órganos cómo los riñones o pulmones son aptos para el perro, aunque siempre en cantidades moderadas.

Las tripas debemos evitarlas, por no tener un valor nutricional adecuado.

Cuello y cabeza del pollo

Debemos evitar siempre el pico, ya que no es recomendable para la alimentación de un perro. El cuello y la cabeza del pollo no tienen un gran valor nutricional en realidad, pero los perros medianos y grandes pueden comerlos.

Patas de pollo

Al igual que la cabeza y el cuello, las patas apenas ofrecen nutrientes por lo que no tienen un gran valor nutricional. Sin embargo son una buena opción como snack, para que el perro se entretenga. De echo, se venden en muchas tiendas de animales, ya secas, como snack canino.

Plumas

Nunca debemos darle las plumas a un perro para que se las coma. No tienen ningún valor nutricional y son muy peligrosas para su sistema digestivo. Las plumas del pollo debemos desecharlas.

¿Es mejor el pollo crudo o el cocinado?

El pollo crudo es el que mayor nivel de nutrientes, entre los que destacan también los aminoácidos, contiene. Si nuestro perro está acostumbrado a la comida cruda, podemos darle pollo crudo sin problemas.

Si no somos muy partidarios de la alimentación natural cruda, podemos cocinar la carne de pollo sin problema (los huesos nunca). La carne de pollo podemos hacerla a la plancha, cocerla o hervirla al vapor. Sola, sin sal ni condimentos.

Debemos servirla siempre templada o fría, nunca caliente ya que nuestro perro podría quemarse (el afán por comer es superior a ellos). Y a ser posible, troceada en porciones pequeñas.

Podemos darle a nuestro perro pollo solo, o pollo con arroz hervido (solo con agua). Le encantará comer pollo, al 99% de los perros les encanta.

¿Puedo darle pollo a mi perro todos los días?

Si, puedes darle pollo a diario a tu perro ya que es muy nutritivo para el. Sin embargo, también debes darle otras cosas cómo arroz o patata (hidratos) y frutas y verduras (fibra y vitaminas). No solo de pollo puede vivir un perro.

El pollo es un excelente complemento o ingrediente para su alimentación, pero siempre en compañía de otros ingredientes. Una dieta variada es la opción más saludable para alimentar a tu perro.

¿Es malo mezclar el pollo con su pienso/balanceado?

Mezclar un poco de pollo con su comida industrial no es nocivo. Es decir, podemos hacerlo sin problema. Aunque hay quien afirma que las digestiones de la comida industrial son más intensas que las de la comida natural.

Así que si queremos que nuestro perro aproveche al máximo los nutrientes del pollo, lo mejor es combinarlo con otros ingredientes naturales no industrializados, cómo un poco de arroz o patata hervida.

Caldo de pollo ¿Para qué sirve?

Son muchos los perros que tras meses o años comiendo la misma comida industrial, se aburren y no quieren comer más. Un buen truco para que su comida vuelva a ser deliciosa para ellos, es añadir un poco de caldo de pollo.

Podemos cocer partes del pollo con un poco de agua a fuego lento, para obtener así un delicioso caldo de pollo para nuestro perro. Recuerda que nunca debemos añadir sal ni otros condimentos, solamente agua y pollo.