Aunque se tiende a pensar que la tiña está provocada por un gusano, en realidad el causante de esta infección siempre es un hongo. La tiña está presente en todo el mundo y afecta a todo tipo de animales cómo a nuestro perro, incluso al ser humano.

En este artículo de Soyunperro descubriremos en qué consiste exactamente esta infección, cómo se contagia y cuáles son sus principales síntomas, para que podamos distinguirlos y tomar medidas cuanto antes.

También hablaremos de cómo se diagnostica la tiña en perros y de los tratamientos más habituales que los especialistas recomiendan para poder acabar con ella, evitando así que el hongo se extienda a otros miembros de la familia. ¿Preparado para entrar en materia? Pues vamos allá.

¿Qué es la tiña canina?

La tiña es un padecimiento fúngico, provocada por el hongo Microsporum canis. Es una infección muy contagiosa pudiéndose trasmitir por contacto directo entre un animal infectado y uno no infectado, o por transmisión mediante objetos de aseo, ropa de cama, collares, ectoparásitos y/o exposición a un ambiente contaminado.

Las infecciones por Microsporum canis generalmente se deben al contacto con un animal infectado, principalmente gatos. También el humano puede sufrir estas micosis.

En nuestros amigos peludos también pueden provocar la tiña el Microsprum gypseum y el Trichophyton mentagrophytes. Se sospecha que la mayoría de las infecciones por Trichophyton se deben al contacto con roedores infectados o sus nidos.

Estos organismos viven y se reproducen en la piel y en los folículos pilosos, que es donde crece el pelo. Los perros más vulnerables a la tiña son los cachorros, los de mayor edad y los que tienen un sistema inmunitario débil debido a una enfermedad.

perro con tiña

¿Cómo se contagia la Tiña a perros y humanos?

La tiña se transmite en perros por contacto directo con el hongo. De este modo, si el perro toca un objeto o se relaciona con un animal o una persona infectada, puede contagiarse.

La propagación se hace a través de las esporas de los hongos de la tiña, que normalmente están presenten en los pelos que caen y que pueden estar en el sofá, en un peine, en un recipiente de comida o en la ropa durante 18 meses.

Por tanto, es importante tomar todas las precauciones posibles para evitar que se propague. El ser humano también puede contagiarse por Microsporum canis, siendo los bebés, los ancianos y las personas con problemas de salud, los que presentan un mayor riesgo.

Como síntomas más sobresalientes en la piel del humano puede aparecer una erupción cutánea y circular con parches rojos, levantados, también en el pelo Puede empezar con un grano, parecido a una espinilla, para acabar extendiéndose por un área más extensa que produce una pérdida de cabello a mechones, las uñas se decoloran, se vuelven blancas o amarillentas, gruesas e incluso se parten.

Cinco síntomas de la tiña en perros

La tiña en perros no es mortal, pero sí muy contagiosa. Por eso, es importante conocer bien los síntomas de esta afección para que, si se detecta, un veterinario pueda poner al perro en tratamiento enseguida.

De este modo evitaremos que otros perros o personas puedan verse afectadas. Los cinco síntomas de la tiña en perros más frecuentes, son:

  • Cabello quebradizo y seco
  • Uñas frágiles y ásperas
  • Costras y escamas amarillentas, que además tienen mal olor
  • Cambios en el aspecto de la piel o inflamación.
  • Lesiones circulares acompañadas por la pérdida de pelo (alopecia).

De hecho, estas lesiones o áreas son uno de los signos de la tiña más evidentes en perros. Normalmente empiezan a curarse desde el centro y, a veces, cuando se inflaman, aparecen costras. Contrariamente a lo que se suele creer, la tiña no pica.

Si tu perro muestra estas señales, no lo dudes y llévalo al veterinario para que lo revise y pueda confirmar si se trata de tiña o de otras afecciones por hongos o en la piel del perro, que pueden estar relacionadas con la falta de nutrientes, alergias, con el hipotiroidismo canino o con el Síndrome de Cushing.

¿Qué factores predisponen a tu perro a padecer la enfermedad?

Aunque el contacto con los hongos previamente citados son la principal causa de contagio, existen otros factores que pueden aumentar aun más el riesgo de padecer tiña.

  • Razas como los Yorkshire terrier, Braco alemanes de pelo corto, Fox terrier, Labrador retriever, Pastor Belga Groenendael, Beagle, Jack Russell terrier, Pastor alemán y Jagdterrier) están especialmente predispuestos a padecer la enfermedad.
  • Enfermedades como el hiperadrenocorticismo, o el uso de algunos tratamientos, principalmente la corticoterapia, pueden favorecer la aparición y el empeoramiento de las lesiones fúngicas, a través del deterioro de la inmunidad.
  • Además de la preexistencia de dermatitis húmedas, condiciones ideales para que se alojen las esporas del hongo.

Diagnóstico y tratamiento de la tiña en perros

Cuando llevemos el perro al veterinario, el profesional examinará las lesiones y podrá tomar muestras de las áreas circulares para dar un diagnóstico. El diagnóstico definitivo se realiza mediante cultivo fúngico, para determinar correctamente la terapia a seguir.

En caso de confirmarse la tiña en el perro, el especialista deberá decidir qué tratamiento es el más recomendable, teniendo en cuenta la gravedad de la infección y su estado de salud.

El veterinario es extremadamente importante para el control y prevención de la enfermedad, ya que, debido a su alto potencial zoonótico, es esencial que haya una confirmación rápida de la infección en los animales, con el establecimiento del tratamiento apropiado, limitando así la contaminación del medio ambiente y el contagio de otros animales o seres humanos.

La terapia terapia en función de la intensidad de las lesiones puede ser de pomadas antimicóticas únicamente, o en combinación de tratamiento oral.

Y recuerda: es muy importante que desinfectes bien todo el entorno de tu compañero peludo y sigas con el tratamiento para la tiña hasta el final, aunque los signos en el perro hayan “desaparecido”. Los conidios (estructuras del hongo) son muy resistentes y pueden permanecer viables en el medio ambiente durante años. De este modo, se reducirán las probabilidades de que esta infección por hongos pueda resurgir cuando creíamos tener ganada la batalla.

Janet Siso Iglesias
Licenciada en Veterinaria en la Universidad Agraria de la Habana. Especializada en pruebas biológicas y control de calidad (Industria farmacéutica). Colaboradora en ONGs de protección animal.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí