Tipos de Cáncer en perros y sus características

Existen muchos tipos de cáncer en perros fácilmente distinguibles, otros sin embargo están ocultos a primera vista y son necesarias determinadas pruebas veterinarias para poder detectarlos. Vamos a explicar cuales son los tipos de cáncer más comunes en perros y cuales son sus características.

Recuerda que aunque tu perro tenga los mismos síntomas que puedas leer en este artículo, es totalmente necesario realizar diferentes pruebas veterinarias para poder verificar que se trata de cáncer.

Cáncer de piel

El cáncer de piel es uno de los más comunes en perros, debido a que pasan largas horas de exposición bajo los negativos efectos del sol. Todos sabemos que los perros aman tumbarse, relajarse y dormir bajo el sol, sintiendo su calor. Es debido también a que gracias al sol pueden recoger vitamina A en su pelo, la cuál absorben posteriormente mediante lametones (no la absorben mediante la piel).

El sol es cada vez más fuerte y nocivo en nuestro planeta, por eso es recomendable usar protección solar antes de tomarlo. Los perritos no utilizan ningún tipo de protección solar y aunque su piel está casi totalmente protegida por su pelo, en ocasiones este no es suficiente para evitar una exposición prolongada y nociva.

Irritación en la piel, caída de pelo, erupciones cutáneas o pequeños bultos pueden ser los primeros síntomas de cáncer de piel. Si detectamos alguno de estos síntomas de cáncer debemos consultar inmediatamente a un veterinario y realizar las pruebas necesarias.

radiografía de perro con tumor

Cáncer de Huesos

Lamentablemente este tipo de cáncer es invisible a nuestros ojos, no hay nada que podamos detectar superficialmente en el perro que no indique que pueda padecer un cáncer de huesos.

Esto dificulta y mucho poder detectarlo a tiempo, cuando se inicia, por lo que normalmente cuando se detecta es demasiado tarde. Además se trata de un tipo de cáncer bastante agresivo, que evoluciona con mucha velocidad y termina con la vida de un perro en pocos meses aunque esté en tratamiento contra el cáncer.

Los perros de mayor tamaño son los que más posibilidades tienen de padecerlo, son muchos los estudios que confirman que este tipo de cáncer se debe principalmente a una alimentación de mala calidad. Los piensos o balanceados para perros de baja calidad contienen en ocasiones exceso de flúor, lo que produce cáncer de huesos principalmente.

mama de perro

Cáncer de mama

Sin duda es el tipo de cáncer más extendido entre perras, las cuales pueden evitar padecerlo con una simple esterilización completa cuando son jóvenes. Si no tenemos pensado que nuestra perrita tenga crías, lo mejor es esterilizarla en cuna cínica veterinaria.

De esta forma, podremos prevenir en más de un ochenta por ciento de posibilidades que padezca un cáncer de mama. Para que una perra padezca cáncer de mama no debe haber parido necesariamente, pero se desconocen las causas reales del origen.

Dentro de los diferentes tipos de cáncer, el de mama es muy sencillo de detectar ya que presenta bultos o heridas en las mamas de nuestra perra. Si esto ocurre, debemos acudir a un veterinario para que realice pruebas y nos dé un diagnostico definitivo.

Ejemplos de presentaciones tumorales

A continuación vamos a repasar la presentación más habitual de los tumores que con mayor frecuencia padecen los perros. No quiere decir que siempre que encontremos, por ejemplo, una verruga, se trate de un cáncer maligno. Pero sí deberíamos consultar con el veterinario.

Papiloma cutáneo

El aspecto es el de una verruga que aparece sobre la piel de cualquier parte del cuerpo, las almohadillas o detrás de las uñas. Más frecuentes en perros ancianos. Son benignos y ni siquiera es siempre necesario extirparlos.

Lipoma

Bulto de forma redondeada y consistencia suave y blanda. Suele crecer lentamente. Es más común en hembras con sobrepeso. Lo normal es que sean benignos. Se extirpan si interfieren con la calidad de vida del perro.

Histiocitoma

Su apariencia recuerda a la de un botón. Se forma una pequeña elevación sin pelo que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Suele crecer con rapidez. Afecta más a perros jóvenes, de entre uno y tres años. Muchos desaparecen espontáneamente.

Adenoma sebáceo

Se forma en las glándulas sebáceas. Es habitual que lo veamos en los párpados o las extremidades. Puede ser simple o múltiple. Es un bulto suave y lobulado sobre una especie de tallo.

La superficie no va a tener pelo y, además, puede ulcerarse. Afecta, sobre todo, a perros ancianos. Es más comunes en ejemplares de Boston terrier y Cocker spaniel de unos 9-10 años de edad. Son en su mayoría benignos.

Mastocitoma

Aunque su aspecto es muy variable, el típico es un bulto multinodular, enrojecido, sin pelo y ulcerado. Son unos tumores frecuentes. Afectan más a las razas braquicéfalas a partir de los nueve años.

Aparecen en tronco, periné, parte inferior del abdomen, prepucio y patas traseras. Otro síntoma de mastocitoma son las úlceras gastroduodenales. Hay tantos casos malignos como benignos.

Carcinoma de células escamosas

Hay variedad de apariencias. Puede observarse como una úlcera dura, plana y grisácea, una zona roja endurecida o un bulto similar a una coliflor. Con o sin pérdida de pelo. Como se deben a la radiación ultravioleta, aparece en zonas con poca pigmentación.

Melanoma

Produce un nódulo marrón o negro en zonas de la piel muy pigmentadas como párpados, labios o extremidades. Se ven más en razas como el Scottish terrier, el Boston terrier o el Cocker spaniel. Sobre todo los de la boca o las uñas suelen ser malignos.

Linfoma

Se encuentran nódulos linfáticos aumentados de tamaño en la ingle, la axila, el cuello o el pecho. El perro deja de comer, adelgaza y está apagado. El hígado y el bazo también se agrandan.

Cuando afecta al pecho puede producirse un derrame pleural, lo que ocasiona complicaciones respiratorias. Si el daño es en la piel aparecen nódulos o zonas pruríticas. En los casos de linfoma a nivel intestinal el perro sufre vómitos y diarrea. Además, hay anemia y el calcio está elevado.

Osteosarcoma

Puede manifestarse como una cojera a la que sigue la inflamación de una pata o la palpación de una masa en la zona. Además en las patas delanteras y traseras, también se localiza en costillas y mandíbula.

Es más común a partir de los ocho años y en razas gigantes o grandes como el San Bernardo, el Terranova, el Bóxer, el Setter irlandés o el Gran danés. Suele ser muy agresivo y producir metástasis en los pulmones.

Condrosarcoma

Suele afectar a costillas, nariz y pelvis. Es posible detectar una hinchazón grande y dura. Más habitual en perros de más de seis años, por desgracia, acostumbra a ser maligno y a reproducirse en los pulmones.

Tumor testicular

Son más frecuentes en los perros que tienen los testículos retenidos en la ingle o en la cavidad abdominal. Se notaría una masa en esa zona. Si el testículo no está retenido se verá de mayor tamaño que el sano. Estará endurecido y mostrará una superficie irregular y nodular.

Además, algunos de estos tumores producen estrógenos. Esto hace que el perro presente características propias de las hembras con un aumento de tamaño de las glándulas mamarias, además de alopecia bilateral simétrica o un prepucio colgante. La edad media de aparición son los diez años, pero pueden detectarse desde los seis.

Tumor venéreo transmisible

Pueden ser solitarios o múltiples, con forma de coliflor o de nódulo, simple o múltiple, con tallo. En ocasiones se ulceran. Se localizan en la vagina y en la vulva de las hembras y en el pene de los machos. En ambos pueden detectarse en el periné, la cara, la boca, la nariz o las patas.

Tumor vaginal

Los signos de alerta son el flujo o la hemorragia vaginal, la protrusión de una masa por la vulva, el aumento en la frecuencia de micciones o los lamidos recurrentes de la zona. Los de mayor tamaño consiguen deformar la región del periné y, de ser el caso, obstruirían el canal del parto. Más comunes en perras enteras de unos diez años.

Tumor ovárico

No suelen producir síntomas, pero, en ocasiones, es posible apreciar hinchazones en la cavidad abdominal, ascitis, hiperestrogenismo, celos anormales, aumento del tamaño de la vulva o una piel y un pelo más grasos.

Tumor mamario

Se percibe como un bulto, generalmente en las mamas de mayor tamaño. Puede ser más o menos grande y presentar bordes definidos o indefinidos. La piel en ocasiones se ulcera y sangra. Son muy comunes en perras no esterilizadas a partir de los seis años de edad. Pueden ser malignos y extenderse con mucha rapidez.

Leucemia

La sintomatología es inespecífica, lo que dificulta el diagnóstico. Se presenta fiebre, adelgazamiento, anorexia, anemia o palidez de mucosas. Su aparición es más habitual en los perros de mediana edad.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.