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La aparición de tumores en los perros es una patología bastante común, especialmente a partir de los 10 años de edad.

Aunque cuando oímos la palabra tumor de forma automática nuestra mente piensa en cáncer, debemos saber que los tumores pueden ser benignos y malignos, por lo que no necesariamente la aparición de un tumor significa que nuestro perro vaya a desarrollar cáncer.

Aunque existen numerosos tipos de tumores, en este artículo os explicamos las características de los que más comúnmente afectan a los perros ¿Empezamos?

¿Qué es un tumor y qué tipos de tumores existen en canes?

Un tumor es una multiplicación descontrolada de células en un tejido, que se acumulan formando por lo general una masa, que en ocasiones puede ser palpable. Los tumores en función de su tipo crecimiento y capacidad de invadir tejidos vecinos, se clasifican en tumores benignos o malignos.

Si el tumor es benigno, las células se multiplican de forma descontrolada pero no se extienden a otras partes del cuerpo. En cambio, si el tumor es maligno (cáncer), las células que lo forman tienen la capacidad de extenderse a otras áreas del organismo y crecer en otros órganos vecinos. Esta propagación es lo que se denomina metástasis.

Los tumores benignos no suelen precisar de tratamiento salvo que produzcan molestias en el perro o que, por su tamaño, ejerzan presión en algún órgano, y únicamente requieren de un control periódico para verificar que no crecen ni cambian de aspecto. Los tumores malignos o cáncer, necesitan ser tratados lo antes posible, generalmente mediante extirpación quirúrgica.

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¿Es común que los perros desarrollen Cáncer?

El cáncer es una enfermedad bastante común, especialmente en los perros con más de 10 años de edad. Alrededor del 50% de los perros con más de 10 años, desarrollan cáncer en algún momento de su vida. Y, a pesar de que el cáncer es la causa más común de muerte en los perros de edad avanzada, debemos saber que la mitad de los cánceres son curables si se detectan a tiempo.

¿Qué síntomas produce el cáncer?

Los síntomas del cáncer son similares a los observados en las personas. La aparición de un bulto o una protuberancia, heridas que no cicatrizan, ganglios linfáticos aumentados, cojera o hinchazón de hueso, sangrado anormal, pérdida de peso, entre otros.

Estos son síntomas clásicos de cáncer, pero en ocasiones los perros no muestran ningún signo, al menos inicialmente. Por ello, es muy importante que cuando detectemos algo raro en nuestro perro acudamos lo antes posible a su veterinario.

Tratamientos existen para tratar el cáncer

En perros, existen diversas opciones de tratamiento similares a las que hay para las personas. La extirpación mediante cirugía suele ser la opción más frecuente, seguida de la quimioterapia, radioterapia y, actualmente, se están desarrollando técnicas de inmunoterapia (similares a las vacunas) que estimulan el sistema inmunitario para combatir el cáncer.

¿Cuáles son los tumores más frecuentes en perros?

Los cánceres que más comúnmente se diagnostican en el perro son el mastocitoma en piel, linfoma en nódulos linfáticos, tumores de glándulas mamarias, sarcoma de tejidos blandos y cáncer de hueso.

En cuanto a tumores benignos, los encontrados con más frecuencia en el perro son el lipoma y el histiocitoma en piel.

Mastocitoma

El mastocitoma es uno de los tipos de cáncer de piel más comunes en el perro. Aparece como una masa en la piel que crece rápidamente y por lo general tiene un aspecto enrojecido y produce picor. Esto se debe a que en su interior contiene histamina, una sustancia asociada a los síntomas de picor en las alergias.

Las razas de hocico chato como el Bóxer, Pug o Bulldog Francés, son los perros más propensos a padecer este tipo de tumores y son más habituales en los perros mayores.

Este tipo de tumor se diagnostica tomando una muestra de la masa mediante aspiración para su análisis citológico. Una vez confirmado el diagnóstico, al ser un tumor maligno, se de extirpar quirúrgicamente y establecer su agresividad mediante el análisis de la biopsia para determinar si es necesario algún tratamiento adicional.

Linfoma

Un linfoma es un tipo de cáncer que afecta al sistema linfático. En los perros produce pérdida de apetito, letargia y un aumento de los nódulos linfáticos. Se diagnostica mediante una aspiración de los nódulos o una biopsia. La terapia más común para su tratamiento es la quimioterapia.

Tumor de glándula mamaria

Los tumores mamarios son muy comunes en las hembras de perro, por ello se recomienda su esterilización después del primer celo, ya que esto disminuye mucho las posibilidades de desarrollar este tipo de cáncer.

Este tipo de tumores se suelen detectar por palpación como masas que se desarrollan en las mamas. Comúnmente produce metástasis en los pulmones, empeorando gravemente la situación. Por ello, debemos acudir al veterinario en caso de notar bultos en las mamas de nuestra perra.

Su tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica de los tumores, junto con la esterilización del animal.

Hemangiosarcoma

Un hemangiosarcoma es un tipo de cáncer de las células de la sangre, por lo que comúnmente se desarrolla en el bazo, ya que es un órgano con mucho aporte sanguíneo. También se puede desarrollar en el corazón y en la piel.

Normalmente se diagnostica al realizar una ecografía rutinaria de abdomen o porque provoca una rotura de bazo. Mediante cirugía se extrae el bazo y se confirma el diagnóstico analizando el tejido. Posteriormente, se continúa el tratamiento con quimioterapia porque la metástasis es un proceso común en este tipo de cáncer.

Osteosarcoma

El osteosarcoma es un tipo de cáncer que afecta a los huesos, especialmente a los de las extremidades de los perros de razas grande y gigante. Esta afección produce cojera en el perro y se diagnostica mediante radiografía. En ocasiones es necesario realizar una biopsia, ya que los signos radiológicos pueden ser similares a los de otros procesos como la artritis.

Cuando se confirma el diagnostico el tratamiento suele consistir en la amputación del miembro afectado seguido de quimioterapia. En algunos casos se puede extraer únicamente la parte del hueso afectada.

Histiocitoma

Al igual que el mastocitoma, el histiocitoma es un tumor de piel, pero éste último es considerado benigno. Aparece como un bultito en la piel y suele resolverse de forma espontánea en 2 o 3 meses. Su extirpación únicamente se recomienda en los casos en los que cause molestias al perro.

Es el tumor más frecuente en perros jóvenes menores de 3 años, y especialmente en las razas Bulldog Inglés, Bóxer, Boston Terrier, Shar Pei y Scottish Terrier.

Lipoma

Los lipomas son los tumores más comunes en el perro. Aparecen como masas de grasa bajo la piel que se pueden localizar en cualquier parte del cuerpo. Son considerados tumores benignos y raramente suelen causar dolor en el perro.

Mediante aspiración con aguja del contenido se confirma su diagnóstico y no se extirpan a no ser que causen molestias en el perro.

¿Cuál es la tasa de cura del cáncer en perros?

En general, para los tumores malignos se habla de una tasa de supervivencia del 60%. Hay muchos bultos o masas que si son extirpadas a tiempo los pacientes tienen un muy buen pronóstico a largo plazo.

Sin embargo, si el cáncer no se trata, estaríamos hablando de una tasa de supervivencia de meses.

Además, el pronóstico está directamente relacionado con la precocidad del diagnóstico, por lo que, ante cualquier signo que nos haga sospechar de que a nuestro perro le está pasando algo, debemos acudir al veterinario.