13 Errores que cometemos con los perros

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El cuidado y la educación de los perros pasa inevitablemente por tratarlos como lo que son, comprendiendo cuáles son sus códigos de conducta y comunicación y respetándolos. Por ello, en esta entrada te revelamos cuáles son los 13 errores que cometemos con los perros para que dejes de llevarlos a cabo, si fuera el caso.

Incluso los tutores más experimentados meten la pata cuando de socialización, adiestramiento o cuidado canino se refiere. Así que si eres aún algo inexperto en estas lides, no te desanimes y toma nota de lo que te explicamos a continuación. Descubrirás aspectos que te serán de ayuda. ¡Comenzamos!

13 errores habituales en la convivencia con un perro

Estas malas prácticas comparten su nocivo efecto sobre las 5 libertades del bienestar animal y están relacionadas con la desinformación, la desgana y el intento de humanizar a las mascotas. Y es que acoger a un peludo en casa es un acto de responsabilidad y generosidad para el que deberías instruirte y dar lo mejor de ti.

1. Descuidar su higiene

El cepillado del pelo resulta necesario no solo para mantenerlo limpio, y desenredado si es largo, sino que beneficia también a la calidad de su piel. Los ojos, dientes y orejas deben ser igualmente higienizados con regularidad para prevenir infecciones. Estas rutinas te evitarán más de una consulta al veterinario.

2. Dejarle comer cualquier alimento

¿Sabes que determinados alimentos son tóxicos para los perros? Algunos de ellos, además, pueden ser letales a altas dosis, por lo que lo más prudente y saludable es que tu mascota solo ingiera comida específica para su raza y edad. Si prefieres que tome lo que le cocinas, asegúrate de que no contiene sal, cebolla, ajo, tomates verdes o cítricos, entre otros.

La cebolla y el ajo contienen alicina, una sustancia que puede desembocar en anemia hemolítica. Sus síntomas son ictericia, el cambio en la coloración de las mucosas del perro o trastornos gastrointestinales. El chocolate, el café y el té contienen metilxantina que puede dañar sus riñones, así como el sistema nervioso central.

La sal favorece la deshidratación y agrava las afecciones cardíacas y renales. Las uvas, cerezas y setas tampoco son aconsejables. Permitir que consuma alimentos para humanos le hará ganar peso. El sobrepeso y la obesidad merman su longevidad, predisponiéndolo a patologías coronarias, a la diabetes y a la degeneración de las articulaciones.

3. No vacunarlo o no mantener actualizado su calendario vacunal

Resulta indispensable vacunar a los cachorros y a los adultos que de pequeños no han sido vacunados. Algunas enfermedades como el moquillo o distemper y el Parvovirus pueden llegar a ser fatales para los canes. Una vez recibidas las vacunas, en la edad adulta será el veterinario quien paute qué vacunas administrar y con qué frecuencia.

4. No desparasitarlo

Es el complemento de las vacunas para una completa protección. Los parásitos, internos y externos, son transmisores de múltiples enfermedades, algunas de ellas contagiosas para los humanos. Cada 3 meses deberías desparasitar a tu mascota, aunque ahora existen píldoras de doble protección y efecto duradero que nos lo ponen más fácil.

5. No sacarlo a pasear ni ejercitarlo

La actividad física resulta indispensable, no solo para que el perro mantenga sus músculos fuertes, sino para liberar estrés y estimular su mente. El ejercicio físico deberá estar adaptado a su edad y condición, ya que los requerimientos serán diferentes, por ejemplo, entre un can cachorro y uno anciano, enfermo o a altas temperaturas.

En este sentido, sacarlo a pasear le permite ejercitarse al tiempo que explora, hace sus necesidades y socializa. Todas ellas, facetas esenciales para lograr y consolidar el bienestar y carácter equilibrado de todo peludo. Por lo general, aunque hay razas que reclaman menos ejercicio, lo idóneo son entre 2 y 3 paseos al día de unos 30 minutos cada uno.

6. No estimularlo mentalmente

De acuerdo con la opinión de los etólogos, los canes necesitan sentir que se han ganado el alimento. Por ello, proveerles de juguetes o de juegos interactivos en los que tú también puedas participar os ayudará a reforzar vuestro vínculo y a él a superar desafíos, a aprender, a mantener activo su cerebro y a sentirse merecedor de la comida.

7. Ausentarte durante largas jornadas

Un perro no debería permanecer más de 8 horas al día solo. Algunas razas como, por ejemplo, el Pug, el Bobtail o el Bichón maltés, entre otras, acusan ese lapso de tiempo sin interacción. Para evitar conductas agresivas, ladridos o la ansiedad por separación procura ofrecerle suficientes juguetes, adecuados para él y de su agrado, o un compañero.

8. No dedicarle tiempo a su educación

El adiestramiento, implementado recurriendo al refuerzo positivo y abordado desde que es cachorro, es lo mejor que puedes hacer por tu mejor amigo. Lejos de las caricias y de las recompensas, tu perro lo que espera de ti es liderazgo y normas que le faciliten el día a día. De este modo, la convivencia será armoniosa y tu mascota se sentirá centrada.

No sucumbas a sus lloros ni lo premies, por ejemplo, con dormir contigo si su conducta no ha estado bien. De lo contrario, estarás reforzando algo inapropiado o indeseable y tu perro lo repetirá. Al salir a la calle no permitas que tire de la correa, asumirá que tiene tu beneplácito para morder o gruñir a quien le plazca.

Tampoco lo hagas tú, ya que podrías provocarle lesiones en la tráquea o problemas de visión. En definitiva, la educación que tu mascota reciba de ti y el modo en el que la ejecutes le proporcionará una valiosa información que redundará en beneficio de todos. Recuérdalo.

9. No socializarlo

De la cuarta a la duodécima semana tiene lugar la llamada etapa de socialización en la que los cachorros se muestran especialmente receptivos a interactuar, investigar y probar todo tipo de experiencias. No desaproveches este periodo para presentarle a otros humanos, animales o nuevas situaciones para que se familiarice con esos olores, ruidos, etc.

De este modo, prevendrás que en la edad adulta desarrolle trastornos del comportamiento. Igualmente, si has acogido un perro ya adulto deberás socializarlo como parte de su proceso de adaptación al nuevo hogar.

10. Dejarlo solo en el coche

Sobre todo, en verano resulta muy peligroso dejar al perro solo en el coche. La elevada temperatura que puede alcanzar el interior del vehículo puede originarle un golpe de calor. Si no recibe asistencia médica, puede pasar a ser una insolación y fallecer. Por tanto, minimiza el tiempo que deba permanecer en el coche y que siempre sea con ventilación.

11. Recurrir al castigo físico

Como ya hemos expuesto, debes establecer unos límites y una jerarquía como parte del adiestramiento de tu perro. Sin embargo, puedes conseguirlo sin pegarle, gritarle o enfadarte con él. Siempre te será más productivo premiarle por lo que hace bien que reprenderle por lo que no aprende o hace mal.

Si le gritas o le pegas, su atención se desplomará al igual que su confianza en ti. El estrés al que lo someterás hará que retrocedáis en lo aprendido y creará un desagradable precedente para él. Basta con que te acerques, le mires a los ojos y le indiques que no vuelva a hacerlo con un tono firme y un semblante serio. Te entenderá seguro.

12. Exponerlo al humo del tabaco

Sobre decir que obligar a tu perro a respirar el humo del tabaco también resulta nocivo para él. De hecho, se ha probado que puede desencadenar patologías respiratorias como el cáncer de pulmón, sinusitis crónica o miocardiopatías. No fumes en su presencia.

13. No entender el lenguaje canino

En ocasiones por ignorancia y otras veces por tratar de humanizar a las mascotas no prestamos atención a su lenguaje corporal y ello puede deteriorar la comunicación. Nuestro consejo es que lo trates como lo que es, que lo conozcas y que si tienes dudas acudas a los expertos o revises publicaciones especializadas basadas en estudios científicos.

En definitiva, reserva tiempo a diario para estar con tu perro y mantente atento a sus reacciones, especialmente si observas algo insólito, a fin de visitar al veterinario y descartar contratiempos de forma precoz. Disfruta de su compañía y su lealtad te acompañará incondicionalmente.

Adiestrador canino, titulado en el centro de educación canina Larcan. Técnico en modificación de conducta, ampliando estudios en etología canina. Ilusiuonado por compartir conocimientos y experiencias con los lectores de Soyunperro.

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